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Los niños según cada estilo de crianza

Cuál es tu estilo educativo, ¿educas con autoritarismo o con permisividad?

Existen muchos tipos de padres, aunque tal vez podamos reconocer con facilidad dos ‘escuelas’ opuestas: padres permisivos frente a padres autoritarios. Mientras que los primeros basan su educación en la libertad del hijo como prioridad absoluta, los segundos se empeñan en demostrar quién manda en casa. Lo ideal sería encontrar un término medio, pero la cruda realidad es que estos dos tipos de madres y padres existen, y que sus hijos, en la medida que ellos se afanan en mantener su sistema educativo, crecen de una forma determinada.

Diferencias entre hijos de padres permisivos frente a hijos de padres autoritarios

Cómo son los niños de padres permisivos y autoritarios

Evidentemente esto no se puede aplicar a todos los casos, porque siempre hay matices entre estos dos sistemas educativos, pero sí es cierto que la mayoría de hijos de padres permisivos y la mayoría de hijos de padres autoritarios comparten a la larga algunas (o todas) de estas características. Aquí tienes las diferencias entre hijos de padres permisivos frente a hijos de padres autoritarios:

Cómo suelen ser los niños de padres permisivos

Los padres permisivos son aquellos que basan su educación en ofrecer más libertad y autonomía a los hijos; son padres complacientes que atienden los caprichos de los niños y no quieren privarles de nada. Cuando nos referimos a padres permisivos no son padres que imponen unas normas y límites pero que de vez en cuando deciden darles más libertad. Nos referimos a los padres que intentan razonar las normas (nunca les dicen NO, sino…’No te dejo hacer esto porque’…).

Son padres muy afectivos que apuestan por una buena comunicación con sus hijos e intentan llegar a un acuerdo con ellos. No utilizan castigos físicos e intentan que su hogar sea una democracia en donde los hijos también tienen voz y voto. Y sí, los hijos de padres permisivos pueden desarrollar a la larga todo este tipo de conductas…

– Niños muy independientes y autónomos
Esta es una virtud, sin duda. Tanta libertad hace que los hijos sean más independientes.

– Niños con autoestima alta
Los padres confían en ellos. Se sienten parte importante dentro del hogar. Su autoestima sube como la espuma. Pero a veces puede llegar al exceso. Muchos de estos niños pueden llegar a manifestar prepotencia.

– Niños con problemas para controlar los impulsos
Tanta libertad les da alas para mostrar sus impulsos sin tanta limitación, lo que les provoca algunos problemas para controlar la ira o las rabietas. Sin límites ni normas en casa, podrán desarrollar problemas de comportamiento.

– Niños con problemas para relacionarse con los demás
Si desde pequeños no han encontrado unos límites y unas normas, si se les ha dado todo… no sabrán enfrentarse a los problemas cuando lleguen.

– Niños con poco esfuerzo y perseverancia
Los padres permisivos suelen conceder todos los caprichos de los hijos. ¿Resultado? Niños que no saben qué es el esfuerzo y la perseverancia. Niños perezosos que no sabrán organizar su tiempo porque nunca se les impuso una rutina. Esto a la larga les creará más frustración porque no conseguirán alcanzar muchos de sus objetivos.

– Niños con poca tolerancia a la frustración
Conceder todos los deseos del hijo y dejar que se sienta igual que sus padres hará que no sepa enfrentarse a los problemas cuando lleguen. El día en el que se den cuenta de que no se puede tener todo, de que no siempre te dejan ser igualitario, de que hay que obedecer una serie de normas, no serán capaces de enfrentarse a la frustración.

– Niños poco pacientes
Suelen ser niños que lo quieren todo al instante. Sus padres les conceden los caprichos… ¿por qué tendrían que esperar?

Cómo suelen ser los niños de padres autoritarios

Los padres autoritarios tienen muy claro quién manda en casa. En su hogar reina una especie de tiranía en donde los padres dictan las normas y se deben respetar. Son inflexibles y no dejan que los hijos participen. Sólo deben obedecer. Si no lo hacen, apuestan por el castigo. Sus hijos a la larga pueden ser así:

– Niños autoexigentes y exigentes
A ellos se les exige mucho. No quieren defraudar a sus padres y se convierten en niños muy autoexigentes pero que también sabrán exigir a los demás.

– Niños que valoran el esfuerzo y la perseverancia
Con tal de no defraudar a sus padres, se esforzarán mucho por conseguir sus metas. Entenderán que el esfuerzo es primordial y también la perseverancia para conseguir u objetivo.

– Niños con baja autoestima
Los padres autoritarios no dejan que sus hijos opinen sobre ninguna de las normas de la casa. Esto crea en sus hijos poca confianza en ellos mismos y hace que sus autoestima baje.

– Niños retraídos o rebeldes
Dos posibles reacciones ante la imposición de normas de forma estricta. En algunos casos, los niños lo asumen y se convierten en hijos sumisos y retraídos. En otros casos, los niños intentarán escapar de las normas y lo manifestarán en forma de rebeldía constante.

– Niños miedosos y mentirosos
Muchos de estos padres usan el castigo, incluso, físico. Esto provoca en los niños miedo, temor, pero a la larga puede hacer que busquen eludir el castigo. ¿Cómo? Mintiendo. Encontrarán en la mentira su tabla de salvación.

– Niños con conducta agresiva
Si sus padres usaron con él la agresividad (verbal o física), ellos aprenderán a hacer lo mismo, y tenderán a reproducir ese patrón con sus semejantes.

– Niños con problemas para relacionarse con otros niños
Si los padres de estos niños no les muestran afectos y se mantienen distantes y fríos, ¿cómo van a ser capaces ellos de generar empatía? No sabrán controlar sus emociones y tendrán problemas para relacionarse con los demás.

– Niños que desarrollan la dependencia en la adolescencia
Cuando se imponen de forma autoritaria una serie de normas y límites de forma tan estricta, en la adolescencia, el niño no sabrá enfrentarse a su propia autonomía. Necesitará alguien que le guíe, como ocurría de pequeño. Mostrará problemas emocionales.

Fuente: guiainfantil.com

Pautas sobre el uso de equipos electrónicos para niños de todas las edades

Consejos para asegurarse de que la cantidad de tiempo que sus hijos pasan frente a una pantalla sea saludable.

Los padres estaban acostumbrados a solo preocuparse acerca de si sus hijos estaban viendo demasiada televisión, o si estaban jugando demasiados videojuegos. Todavía nos preocupamos acerca de esas cosas, pero ahora la lista se ha vuelto más larga. Teléfonos, tabletas, aplicaciones, redes sociales, mensajes de texto, todos ellos pueden cautivar a los niños (y a los adultos), comenzando desde una edad muy temprana. ¿Qué deben hacer los padres? Volver a la cama no es una opción, pero respirar profundo y abogar por moderación racional sí lo es. Aquí le ofrecemos algunos consejos, divididas según el grupo de edad, para que pueda iniciar.

Niños muy pequeños (de 0 a 4 años)

Limite la exposición. La Academia Americana de Pediatría recomienda evitar el televisor y otros medios electrónicos de entretenimiento para niños menores de dos años. “El cerebro de un niño se desarrolla rápidamente durante estos primeros años, y los niños pequeños aprenden mejor cuando interactúan con personas, no con pantallas”, dicen los pediatras.

Comience a enseñar con el ejemplo desde temprano. Incluso antes de que su hijo tenga un teléfono o una tableta propia, demuéstrele cómo debe usarla. No revise sus mensajes en la mesa a la hora de la cena. Mire a las personas cuando están hablando con usted, no a su teléfono. Recuerde que sus hijos están siempre mirando y que los niños pequeños notan todo; así es como ellos aprenden.

No subestime el valor de los juguetes tradicionales y de los espacios abiertos. Es importante para los niños experimentar “juegos libres” no estructurados, lo cual significa que ellos decidan lo que quieren hacer, y cómo hacerlo, y estarán jugando solo por jugar; no para llegar al siguiente nivel de un juego, o aprender alguna habilidad específica. Los niños deben experimentar la diversión de hacer sus propias reglas, y romperlas, según avanzan. Este tipo de juegos permite a los niños:

  • Moverse a su propio paso, en vez de ser impulsados (o apresurados) por la rapidez de los medios electrónicos
  • Desarrollar creatividad
  • Obtener experiencia en tomar decisiones
  • Practicar el compartir y trabajar con los demás
  • Aprender a ser líderes y a abogar por ellos mismos

Aplicaciones. Aunque sean tan educacionales como dicen ser, no son un sustituto para el tipo de aprendizaje que reciben los niños naturalmente si los dejamos.

Deje la tableta en casa. A pesar de que son útiles para un viaje largo en carro o en avión, las tabletas y otros equipos no tienen lugar en un coche de bebé (carriola) ni en el carro de camino al preescolar. Es importante para los niños tener la oportunidad de mirar alrededor y encontrar entretenimiento (y ni hablar de aprendizaje) en el mundo real, también. Y estos aparatos no deben ser parte de las reuniones de juegos con otros niños.

Niños de escuela primaria (de 5 a 11 años)

Vean cosas juntos. Si le preocupa el que sus hijos están recibiendo mensajes malos de los medios, la mejor manera de contrarrestarlos es mirar junto a sus hijos y decirles cuando algo no está bien. Hable de un personaje femenino que solo parece preocuparse por los varones, o cómo luce. Proporciónele contexto si ve relaciones no saludables (incluyendo amistades) o estándares de belleza irreales. Aparte de reforzar sus valores, esto les enseñará a sus niños a ver televisión y películas activamente, no pasivamente, lo cual es bueno para su autoestima. ¡Haga esto durante los comerciales también!

El tiempo frente a una pantalla no debe ser todo el tiempo. La AAP dice que los niños y adolescentes solo deben usar medios electrónicos de entretenimiento por dos horas o menos al día, y también destacan que dicho entretenimiento debe ser de “alta calidad”.

Tenga discernimiento. Determinar qué es de alta calidad y qué no lo es puede no ser obvio, pero esté pendiente por cosas que:

  • Sean apropiadas según la edad
  • Involucre la imaginación de su hijo
  • Tenga los valores adecuados

Common Sense Media tiene más puntos aquí. Al contrario, si no desea que su hijo juegue un juego en particular, explíquele sus razones y sea específico no solo le diga que es “malo”.

No haga que el televisor sea un premio (o consecuencia). La tecnología es enormemente atractiva para los niños de por sí, pero cuando hacemos del tiempo frente al televisor algo que se usa para lograr que los niños se comporten bien; o algo que pierden por mal comportamiento, estamos haciendo que sea más deseable, y por lo tanto aumentando los chances de que un niño lo sobrevalúa.

Estimule otras actividades. Hay muchas maneras de divertirse. Correr al aire libre, practicar un deporte, leer libros, hacer manualidades; la variedad es importante para una vida balanceada. Estimule que sus hijos desarrollen una amplia gama de intereses. Moldee este tipo de comportamiento para usted también. Deje que sus hijos lo vean leyendo un libro y haciendo cosas, y teniendo un pasatiempo. Finalmente, presente estas cosas como actividades tan remuneradoras como el tiempo frente a la pantalla, no como una alternativa a la misma. La igualdad es importante.

Prepárese para que ellos descubran la pornografía. Aun si ellos no están exactamente buscándola, los niños de hoy en día pueden encontrarse con la pornografía muy fácilmente. La curiosidad con frecuencia es un gran motivador, así que no sea tímido para tener conversaciones francas sobre sexo, que sean apropiadas según el desarrollo. Si ellos escuchan la información de su parte entonces tendrán menos tendencia a buscar respuestas en Internet, y es más probable que vengan a pedirle que les explique lo que ven en Internet o escuchan de sus amigos. Y si ellos llegan a ver pornografía, déjales saber que lo que vieron no fue más realista que cualquier otra película.

Preadolescentes y adolescentes (12 años en adelante)

Continúe moldeando un buen comportamiento frente a la tecnología. Es fácil dejar pasar las cosas desapercibidas una vez que los niños son mayores y tienen sus propios equipos, pero recuerde que las reglas anteriores todavía aplican. No use su teléfono en la mesa y asegúrese de que sus hijos no tengan que competir con la pantalla por su atención. Además de establecer un buen ejemplo, esto les muestra que ellos le importan y está interesado, lo cual hará que ellos tengan más probabilidad de abrise a usted. A pesar de que ya están creciendo, sus hijos todavía necesitan hablar con usted, no solo con sus amigos.

Estimule la privacidad. Una vez que una persona cumple los 13 años ya se le permite que abra una cuenta en Facebook y en la mayoría de los otros sitios de redes sociales y aplicaciones (algunos niños mienten y las abren antes de eso). Cualquiera que sea la edad que su familia decida que es apropiada para tener cuentas en las redes sociales, asegúrese de que su hijo es muy cuidadoso con la privacidad. Investigue la configuración de privacidad junto a él y asegúrese que entiende cuando algo es público o privado; o algo intermedio, y cómo eso debe afectar lo que publica. Como regla general, no debe compartir nada en Internet con lo que no se sienta cómoda que el mundo entero lea. Incluyendo su abuela.

Sí a la amistad, no al espionaje. Si su hijo está en las redes sociales, la psicóloga de desarrollo Donna Wick de Mind to Mind Parent recomienda que lo siga o se haga su amigo, y monitoree su página. Pero ella no aconseja el revisar los mensajes de texto a menos que haya alguna razón de preocupación: “Si usted tiene una razón para estar preocupado entonces está bien, pero tiene que ser una buena razón. Veo padres que simplemente están abiertamente espiando a sus hijos. Los padres deben comenzar por confiar en sus hijos. El ni siquiera darle a su hijo el beneficio de la duda es increíblemente dañino para la relación. Ellos tienen que sentir que los padres piensan que son buenos niños”.

Deje claro que las fotos desnudas son una mala idea (y explique el por qué). Algunas veces los niños piensan que compartir fotos es una manera de construir la confianza, pero puede lograr lo opuesto muy fácilmente. Su hija podría confiar a su novio con sus fotos, pero él, a cambio, puede confiar en un amigo cercano, y así sucesivamente. O ella podría confiar que él va a borrar las fotos, pero luego enterarse de que él las guardó en su teléfono, y otras personas las encontraron cuando estaban revisando sus fotos. Estas son algunas de las maneras inocentes en las que las fotos pueden caer en las manos equivocadas; hay muchas otras maneras mucho menos inocentes en las que también esto puede suceder. Y una vez las fotos salieron a la luz, pueden dañar futuras relaciones y prospectos de trabajo, sin mencionar que se convertirá en la comidilla de la escuela.

También, en caso de que su hija no lo sepa, si es menor de edad, el compartir fotos suyas desnuda puede hacer que ella y cualquiera a quien se las está enviando entren en problemas por propagar pornografía infantil, lo cual es algo con lo que ella realmente no quiere jugar. Haga clic aquí para más sobre cómo hablar con los niños acerca del sexting (Sexting es el intercambio de mensajes de texto con contenido sexual y/o pornográfico).

Los mensajes de texto pueden ser complicados. Adviértase a los niños que es muy fácil que las personas malinterpreten mensajes cuando no están escuchando el tono de su voz o viendo la expresión en su cara. Las bromas, en particular, podrían parecer malintencionadas. Para cuidarse de las malas interpretaciones y los sentimientos heridos, es siempre buena idea dejarlo claro cuando se está haciendo una broma.

Fuente: https://childmind.org/

Juegos para enseñar los derechos y deberes de los niños

Es importante que se conozcan hasta dónde llegan los derechos y deberes de los niños, sus responsabilidades a fin de que sepan cuándo, cómo y dónde expresar un desacuerdo, reconocer una injusticia, impartir sus obligaciones y hacer uso de sus derechos.

Enseñar los derechos y deberes de los niños a través del juego es una manera de aprender jugando.

Porque todos los niños y niñas tienen el derecho a ser niños, a crecer y crearse a sí mismos, aprender a ser y a volar libres de miedos.

Te dejamos algunos juegos o actividades para el aula en las que podemos enseñar los deberes y derechos en la infancia y adolescencia.

¿Estoy de acuerdo o estoy en desacuerdo?

Este juego consiste en enunciar las siguientes afirmaciones a las que los niños deberán responder (sea por escrito o de forma oral) si están de acuerdo o no (y porqué) con dicha frase.

  • Creo que es mejor que los niños con dificultades en el aprendizaje asistan a una clase separada de aquellos que no tienen estas dificultades
  • Prefiero callar lo que pienso para no hacer “el ridículo” en público
  • Todos los niños deben jugar al fútbol mientras las niñas juegan a las muñecas
  • Los ricos merecen un trato privilegiado porque tienen más dinero que los pobres
  • Los pobres no merecen educación igualitaria
  • La maestra manda a sus alumnos y mi papá manda a mi mamá

Sin lugar a dudas, estas preguntas (y algunas que se pueden agregar según cada caso) traerán un gran debate entre los niños quienes, por cierto, aprenderán acerca de lo que “es correcto” y lo que “no lo es” en sociedad.

Recordando

Cada niño debe dibujar un recuerdo (puede ser agradable o desagradable). A continuación, entre todos los niños, deben debatir para reconocer qué derechos se han respetado en ese dibujo y cuales no.

Reconozcamos los derechos y su revés

La docente debe exponer cada uno de los derechos con un ejemplo y, a continuación, preguntarle a los niños o adolescentes ¿Dónde se encuentra la antítesis, es decir, el revés de este derecho (la falta del derecho)?

Hablando con imágenes

Se exponen sobre una pizarra varias imágenes (desnutrición infantil, maltrato, abuso, robo, etc). Luego se les pide a los niños que “escojan una imagen y mencionen qué les motivó para escoger esa imagen y qué es lo que en esa imagen no se está respetando (qué derecho específicamente).

La historia en torno a un derecho

Entre todos los niños escogen un derecho específico. Los niños se deben sentar formando un círculo. Luego uno de ellos, empieza escribiendo el principio del cuento en un papel. Éste no debe escribir más de un renglón. A continuación, cede la hoja a su compañero del lado derecho quien deberá continuar con la historia siempre teniendo en cuenta el derecho que se la elegido como consigna.

Cada niño debe relatar una parte de la historia hasta que, el último niño finalice el cuento y lea la historia escrita por todos.

Jugando a ser “como es otra persona”

Este juego consisten en que los niños se vistan, caminen y hablen por un rato (lo que dure el juego) como si fuesen otros. Así, los niños que usan gafas deben prestarlas a aquellos que no las necesitan, los niños delgados deberán usar camperas o algún abrigo de los niños obesos, etc. Si hubiera algún niño  ciego, se puede vendar los ojos a otros para simular la ceguera.  Luego de un rato, (y ya fuera del personaje) cada niño debe indicar las dificultades y ventajas que ha tenido siendo otra persona.

Derechos del niño actividades didácticas

Podemos aprender y enseñar los derechos fundamentales de los niños jugando con ellos, ya que es muy conocido, que la mejor forma de enseñar a los niños es a través del juego y esto ayudará a promover la convivencia ciudadana desde la infancia.

A continuación, te dejamos 4 juegos que hemos seleccionado para trabajar los 4 puntos de los derechos fundamentales de la infancia.

Juego de ROL

Trabajamos el primer punto de los derechos fundamentales de la infancia.

  • Todos los niños y niñas tienen los mismos derechos.
  • Eduquemos a los niños a no distinguir ente etnias, ni religiones, ni género.

Objetivo: El objetivo se basa en enseñarles que es la discriminación y cómo se sienten las personas que son tratadas de esta manera.

Reglas del juego: Para realizar este juego no se necesita un número mínimo de participantes, pero si es un grupo tiene al menos 5 niños será más divertido.

Cada uno de los niños llevará una pegatina en la espalda, que le asignará un rol que hará que los demás lo traten en consecuencia.

Él niño no podrá saber esa cualidad que lo define y nadie puede decírselo.

La finalidad del juego, consiste en mostrarnos cómo tratamos a las personas dependiendo de su raza, género, nivel adquisitivo o religión.

Al final del juego debemos “preguntarles” cómo se han sentido y que creen que hay que cambiar.

El Juego del lazarillo

Trabajamos el segundo punto de los derechos infantiles

  • El interés del niño será siempre a su favor ante cualquier ley o política.

Objetivo: Despertar su empatía y confianza.

Reglas del juego: Este juego solo necesita de 2 niños y si son más debe ser en pares.

Un niño tendrá los ojos tapados con un pañuelo, mientras el otro será su guía.

Con este juego se pretende, que los niños sean conscientes de la vulnerabilidad y lo importante que es contar con el apoyo de alguien.

El rol que desempeña cada niño se intercambiará, para que los dos puedan experimentar ambos escenarios.

Al final del juego, les preguntaremos cómo se han sentido en cada uno de los papeles.

Cambio de roles

Trabajamos el tercer derecho de los niños

  • Derecho a la vida, a la supervivencia y a un desarrollo adecuado.

Objetivo: Crear empatía, tolerancia y comprobar cómo se está desarrollando la conciencia del niño.

Reglas del juego: Hay que elegir una persona del grupo y comportarnos como ella.

Deben actuar lo mejor posible como la persona elegida. Lo ideal es que intercambiemos roles entre nosotros para descubrir cómo nos ve la otra persona y ser tolerante con la imitación.

Opinar, aprender y respetar

Finalmente trabajamos con esta actividad el cuarto de los derechos y deberes de los niños

  • Opinar y ser respetado en sus opiniones.

Objetivo: Aprender a opinar de forma desinhibida, asertiva y aprender a escuchar a los demás.

Reglas del juego: No hay un número mínimo para jugar, pero como se trata de opinar, si hay un mínimo 4 niños el juego más divertido.

Lo más difícil y más importante de esta actividad didáctica, es elegir las preguntas que sentarán la polémica.

Por ejemplo: Si pudieras ser otra persona ¿Quién serías?

Si fueras rico, ¿Cómo gastarías el dinero?


Los derechos de los niños en imágenes

A continuación os dejamos alguna láminas encontradas en la red con las que podemos decorar el aula y enseñar a los niños todos los derechos reconocidos.

derechos de los niños, deberes de los niños

Derechos de los niños en imágenes

También pueden descargar los derechos de los niños en imágenes para poder colorearlos y aprenderlos

Recuerda:

El día 20 de Noviembre se celebra el día Internacional de los derechos del niño.

La niñez es una etapa muy especial en la vida de las personas, es un camino de crecimiento, desarrollo y evolución que conlleva múltiples experiencias de aprendizaje de diverso índole y que constituye las bases del futuro personal.

Prestar atención a esta etapa de la vida es fundamental, ya que las experiencias vividas  y los aprendizajes creados en este periodo van a determinar el tipo de persona en que se convertirán los niños y niñas, marcando la personalidad, las emociones, las capacidades y habilidades para enfrentarse a los retos de la vida.

Es una labor de toda la sociedad garantizar los derechos de los niños y niñas, preocuparnos por dotar a los más pequeños de una infancia sana y feliz que sea la base de su bienestar personal y del consiguiente bienestar social.


Derechos fundamentales de los niños

Los cuatro derechos fundamentales de los niños sobre los que se rigen los derechos de los niños y niñas son

  1. Los niños y niñas no deben sufrir discriminación.
  2. El interés del niño debe ser lo más importante cuando se tomen decisiones que le afecten.
  3. Todos los niños y niñas tienen derecho a la supervivencia y el desarrollo; esto incluye el derecho al bienestar mental y físico.
  4. Los niños y niñas tienen que expresar sus puntos de vista y siempre tienen que tomarse en consideración sus opiniones en los temas que les afectan.

¿Cuáles son los derechos de los niños y niñas?

Los niños y niñas tienen el derecho a ser niños, para poder crecer en armonía y ser personas felices y sanas. Recopilamos los derechos más importantes que les permiten vivir una infancia alegre y feliz

  1. Derecho a la vida y a la salud.
  2. Derecho al juego y la diversión.
  3. Derecho a opinar.
  4. Derecho a tener una familia.
  5. Derecho a la protección contra el  trabajo y el maltrato infantil.
  6. Derecho a un nombre y una nacionalidad
  7. Derecho a disfrutar y conocer la cultura.
  8. Derecho a la alimentación  y la nutrición
  9. Derecho a vivir en armonía.
  10. Derecho a la educación

Los deberes de los niños

Acabamos de repasar los derechos de los niños y niñas, pero también es importante que ellos conozcan las obligaciones o deberes de los niños y niñas nivel social.

Estos son los 9 deberes de los niños principales:

  1. Tener respeto por sus semejantes. Respetar a los demás sin importar su sexo, raza o país de procedencia, la condición económica o alguna discapacidad o impedimento físico o mental.
  2. Tener respeto por los mayores. Ya sean familiares, docentes o incluso desconocidos.
  3. Proteger y promover los cuidados del medio ambiente y respetar la naturaleza.
  4. Respetar las opiniones y costumbres de otros ya sean niños o adultos.
  5. Los niños también deben respetar las conversaciones de los adultos.
  6. Cuidar su cuerpo, pensamientos y sentimientos.
  7. Deben decir siempre la verdad y actuar con justicia.
  8. Tener una conducta adecuada tanto en el hogar como en la escuela.
  9. Ayudar en los quehaceres del hogar.

Fuente: https://educayaprende.com/

‘Pop it’, el juguete de moda que calma y educa a tu hijo

Estos juguetes coloridos y blanditos están hechos de silicona y es muy sencillo encontrarse con uno: bastará con mirar las manos de cualquier niño que pase por la calle. Aparte de desestresar, ¿sabes que puedes utilizarlos como material educativo?

Nos recuerdan a los muelles de colores tan típicos en los noventa y los 2000, o a los famosos fidget spinners que se pusieron tan de moda hace tan solo tres años. La nueva moda de niños y adolescentes se llama ‘pop it’ y no son más que unos cuadrados (también los hay circulares, con formas de animales, de objetos, de corazón,…) blanditos y coloridos de silicona que se asemejan a una cubitera. Tiene dos caras y relieves pequeños como si fuera una huevera. Apretándose, el relieve se aplana y se hunde hacia el otro lado. La sensación, tal y como explican todos los niños, es tan placentera como explotar un plástico de burbujas y, sí, esa sensación también la pueden experimentar todos los adultos, porque es igual de efectivo.

Aunque se pueden encontrar en cualquier bazar o página web por menos de 10 euros, lo cierto es que por la red también circulan multitud de tutoriales para fabricar uno con materiales que todos tenemos en casa. Como podrás comprobar, es bastante sencillo hacerse con uno.

Se hicieron famosos a través de la red social TikTok, donde varios usuarios los aprovechaban para deleitar a sus seguidores con el famoso ‘AMSR’ (o sonido relajante).

Nacieron con el propósito de ayudar a los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a liberar energía y relajar los niveles de estrés y ansiedad, aunque en la actualidad, como decimos, no existe niño que no tenga uno.

Aparte de ser maravillosamente entretenidos e inofensivos, por internet circulan un montón de vídeos en los que se aprovechan como material educativo. De hecho, son muchos los profesores que no han dudado en incluirlos en su aula, como parte del Aprendizaje Basado en Juegos. Así que, al a ventaja relajante, también hay que sumar la educativa.

Fuente: https://www.serpadres.es/

El impacto de los videojuegos en el cerebro de los niños

¿Es bueno que los niños jueguen a videojuegos? ¿afecta a su desarrollo? ¿cómo impacta en su cerebro estar horas delante de una pantalla matando monstruos o jugando al Candy Crush? ¿es perjudicial que un niño se duerma viendo dibujos animados en una tableta?

En un blog de Peter Gray del Boston College autor de Freedom to Learn podemos leer:

Conozco niños que permanecen ingentes cantidades de tiempo leyendo– simplemente sentados y leyendo—, sin moverse durante 8 horas al día. Siempre ha habido chicos así, también cuando yo era pequeño. Nunca entendí porque se sentaban y leían cuando podían venir a pescar conmigo. ¡Qué pérdida de tiempo! Curiosamente, nunca he conocido a un padre que limite el tiempo de lectura de un niño. ¿por qué es mejor limitar el tiempo de TV o el jugar al ordenador o consolas que limitar el tiempo de lectura? ¿Por qué nos preocupamos por los niños que están 4 horas delante de un ordenador haciendo lo que les gusta y no nos preocupamos porque el mismo niño este 6 o 7 horas sentado en un pupitre, más dos horas de deberes haciendo lo que otros les obligan? Sugiero reconsiderar si el niño aprende conocimientos más valiosos, o potencia habilidades cognitivas en el ordenador que en la escuela, particularmente porque el ordenador es elegido y el colegio es obligado.

Los niños vienen de serie adaptados para el cambio, su cerebro es más plástico precisamente para aprender. No les importan cambiar; al contrario, les estimula. A los adultos nos gusta menos el cambio porque no es agradable modificar nuestra forma de pensar cuando llevamos 40 años haciéndolo de una forma. Cuando aparecieron la poesía y el teatro, Platón la criticó en La República, se criticó la aparición de libros en la Edad Media, porque corrompía las mentes. Más tarde, que la televisión “atonta” el cerebro y ahora, más de los mismo, con los ordenadores, las tabletsmartphones y videoconsolas.

Primero debemos considerar la edad del niño asociada a su capacidad de elección y responsabilidad y después valorar el tipo de actividad que realizan con el dispositivo. No es lo mismo ver un vídeo de Peppa Pig que jugar a matar monstruos o que interactuar en redes sociales con desconocidos.

Hasta los tres años

A partir del segundo año de vida, los niños pueden interactuar algo con dispositivos en juegos básicos tipo ¿Cuál es el león? Son, esencialmente espectadores pasivos que no interactúan con el dispositivo. En juegos simples no duran más de cinco minutos porque requieren atención sostenida y proactividad que no pueden mantener mucho tiempo. Se aburren al no ser plenamente conscientes de las metas, logros, niveles y recompensas del juego, que sí motivan a edades mayores, su interés no pasa de los colores y muñequitos moviéndose.

Su relación con los dispositivos electrónicos se centra en ver dibujos animados, cantajuegos o algunos vídeos absurdos, como una niña que abre 50 huevos sorpresa. Desde el punto de vista psicológico, no hay ninguna diferencia con ver televisión y la proximidad no daña sus ojos porque si les molesta, se cansa la vista o secan los ojos, simplemente dejan de mirar, cosa que no hacen los niños mayores cuando juegan activamente.

El componente homeostático del sueño (el tiempo que lleva despierto) es demasiado fuerte a esta edad como para que un dispositivo electrónico pueda restarle horas del sueño

A este respecto, algunas investigaciones indican que enfocar constantemente en rangos visuales cercanos, puede hacer estresar y cansar el ojo y eventualmente conducir a la miopía. Sin embargo, las investigaciones, no encuentran correlación entre el uso de estos dispositivos y la miopía. La causa más importante de la miopía en niños es simplemente la herencia. Los niños con padres miopes tienen más probabilidades de desarrollar miopía.

La única precaución, que hay que tomar, aparte del volumen, es el brillo y tipo de luz que emite la pantalla, es decir, si los ven por la tarde noche debemos controlar el brillo ya que un brillo elevado y hacia tonos azules podría retrasar su DLMO (dim light melatonin onset), la hora de segregación biológica de la melatonina cuando el cerebro detecta que no hay luz y ordena a la glándula pineal la segregación de esta hormona que induce los cambios neurofisiológicos para el inicio del sueño. Lo mejor es activar la opción blue shade que bloquea la luz azul o utilizar alguna aplicación similar o poner un filtro de luz azul. Este consejo es válido para todas las edades. Como norma general, la exposición a la luz brillante por la mañana adelanta la hora del sueño de la noche, y por la tarde, lo retrasa.

Por último, el componente homeostático del sueño (el tiempo que lleva despierto) es demasiado fuerte a esta edad como para que un dispositivo electrónico pueda restarle horas del sueño; se dormirá por muy interesante sea lo que vea. Al contrario, un tablet con el brillo y sonido muy atenuado puede ayudarle a conciliar el sueño en días difíciles.

Entre los tres y los seis años

A esta edad siguen viendo contenidos musicales, dibujos animados y películas. Los ven una y otra vez y no siguen el hilo argumental aunque pueden repetir los diálogos de memoria.

En juegos sencillos, tipo Candy Crush, si pueden estar más tiempo pero se terminan cansando, sobre todo si hay otras alternativas de juego, en el exterior o con hermanos o amigos

Por otro lado, empiezan a jugar a juegos sencillos ya que no tienen habilidades cognitivas plenamente desarrolladas para juegos avanzados. Algunas facultades cognitivas necesarias de análisis, planificación y ejecución no están maduras en su cerebro. Aparte de que se está consolidando la lectoescritura necesaria para muchos juegos. Pueden intentarlo, pero su atención no pasa de unos minutos. En juegos sencillos, tipo Candy Crush, si pueden estar más tiempo pero se terminan cansando, sobre todo si hay otras alternativas de juego, en el exterior o con hermanos o amigos.

Las precauciones que debemos tomar son las mismas que para los menores de tres años en cuanto a hora, luminosidad y volumen y una precaución adicional. No se pueden ir a dormir jugando porque el juego requiere proactividad y estimulación e iríamos en contra del vector del sueño que requiere lo contrario.

Entre los seis y nueve años

Podemos tomar las valoraciones del apartado de entre tres y seis años, pero aumentando la tendencia al videojuego, sobre todo por parte de niños con los juegos deportivos y, lo más importante, el inicio del uso del ordenador.

A esta edad se ha producido la consolidación de la lectoescritura y, por tanto, el ordenador y el smartphone abre un mundo de posibilidades que hay que vigilar porque acceder a contenidos no aptos o inadecuados es fácil. A estas edades, el niño debe ver como normal que interactuemos junto a ellos y por supuesto la posibilidad de acceder al historial de uso para detectar acceso a contenidos no adecuados.

Por otro lado, es obvio que el ordenador es la mayor herramienta de información hoy en día y lo será en el futuro. Por tanto, el aprendizaje e interacción no debe limitarse si se hace de manera adecuada. Si un niño de siete años oye la palabra brontosaurio y se va a su dispositivo electrónico a buscar en Google su significado es algo bastante positivo, lo mismo que lo fue en nuestra época cuando consultábamos la enciclopedia.

Si un niño de siete años oye la palabra brontosaurio y se va a su dispositivo electrónico a buscar en Google su significado es algo bastante positivo

Respecto al uso de videojuegos, ahora pueden estar más tiempo atentos ya que ahora si aprenden estrategias y sus habilidades cognitivas les permiten interacciones más complejas de planificación y ejecución. Podemos dar unas recomendaciones sobre el cansancio y sequedad ocular. Usar la regla de 20-20-20, cada veinte minutos, mirar durante 20 segundos a un objeto situado a 20 pies (6 metros).

A partir de los 9 años

Entramos en la edad dorada de los videojuegos, como bien explica Barbara Chamberlin, directora de la Universidad Estatal de Nuevo México:

“Los juegos ofrecen una retroalimentación inmediata, puedes ver tu progreso, puedes intentar algo y frustrarte por un momento pero, cuando lo superas, más adelante aprendes más y más y retroalimenta tu centro de recompensa… Es por eso por lo que el juego es tan atractivo para nosotros”.

El videojuego ha llegado para quedarse. Cada vez hay más y más que son muy entretenidos, conectando con un mayor número de gente. El 65% de los hogares tienen uno o más dispositivos para jugar, sin contar los smartphone que hoy día son tan potentes como los ordenadores.

A partir de esta edad, podemos tomar los consejos anteriores sobre la luz, el volumen y sobre todo tener en cuenta estos aspectos:

● El mejor juego para el desarrollo temprano del cerebro es el que se produce en el exterior, con otros niños y con componente físico. Siempre que exista esa opción debemos promoverla en el niño. Si no es posible, el videojuego o uso del ordenador no es perjudicial, es una alternativa más.

● Jugar mejor con amigos o familiares tanto presencialmente como online.

● No jugar antes de dormir porque estimula y va en contra del vector del sueño.

● El juego nunca debe reducir horas de sueño. Hasta los 12 años no es recomendable usar videojuegos después de las siete u ocho de la tarde.

CONCLUSIONES DEL USO DE VIDEOJUEGOS POR EDADES

Desde el punto de vista del entorno donde hemos evolucionado como especie, el mejor juego es el que se produce en el exterior, moviéndose y en grupos de niños de diferentes edades. El juego es el mejor medio para aprender destreza y habilidades cognitivas de todo tipo incluidas las sociales. Los beneficios son inmensos, por ejemplo sobre la miopía.

El uso de dispositivos electrónicos para entretenimiento es una alternativa más. Más que rechazar debemos integrar los dispositivos electrónicos en la vida de nuestros hijos, aprovechando sus ventajas e intentando evitar sus inconvenientes. Los videojuegos mejoran diferentes capacidades cognitivas, hay varios estudios serios que lo corroboran como optimizar la planificación, gestión de recursos y funciones ejecutivas. Incluso varias multinacionales buscan sus líderes entre los mejores jugadores de videojuegos.

A los niños les gusta sobre todo la libertad, autodirección y competencia que encuentran en los videojuegos. Toman sus propias decisiones y se esfuerzan por conseguir superar los retos que ellos mismos han elegido pueden resolver problemas difíciles y exhibir habilidades extraordinarias. En el juego, la edad no importa, pero la habilidad sí. De esta manera, los videojuegos son una forma más de juego verdadero.

Cuando son pequeños hay que controlar el tipo de luz, el brillo, el volumen, que no reduzca horas de sueño y que no sea el único medio de entretenimiento, los dispositivos electrónicos son solo uno más. Según crecen debes supervisar el tipo de actividad y lo que es más importante los contenidos a los que acceden, sobre todo en redes sociales.

Si un niño parece obsesionado con los videojuegos e infeliz cuando no está jugando, no saques la conclusión de que los juegos son la causa de la infelicidad. Porque no lo haríamos si leyera diez horas al día echándole la culpa a los libros, y psicológicamente es la misma obsesión. En su lugar, tenemos que averiguar que lo que puede estar faltando o funcionando mal en otros aspectos de su vida y si puedes o no ayudar a resolver ese problema. Muchos casos de obsesión por jugar en mundos virtuales son porque el mundo real no produce la misma felicidad en el niño y debemos averiguar por qué. Puede ser el colegio, los padres, los amigos o simplemente una forma de evadirse de los problemas cotidianos.

Fuente: elpais.com

11 claves para cuidar la salud emocional de los niños y niñas

Tristeza, ansiedad, rabia… Son algunos de los problemas emocionales que pueden tener los niños y niñas. Las emociones negativas no se producen solo en los adultos, sino también en los más pequeños, pero el problema se da cuando esas emociones tienen un gran impacto en los niños y niñas. En este post te contamos qué es la salud emocional y cómo cuidarla. Los datos sobre salud mental de niños y adolescentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), nos muestran la magnitud del problema:

– El 50% de los trastornos mentales empieza a los 14 años o antes, pero la mayor parte de los casos no se detectan ni se tratan.

– La depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre adolescentes a nivel mundial.

– Los trastornos mentales representan el 16% de la carga mundial de enfermedades y lesiones en las personas de edades comprendidas entre 10 y 19 años.

Las causas más habituales de la falta de salud emocional en los niños y niñas suelen ser las siguientes:

– Problemas de carácter. Pueden ser de diverso tipo como tener un carácter fuerte, ser muy introvertido, sentir inseguridad o tener un problema de atención.

– Problemas del entorno del niño o niña. En este caso se trata de ambientes o circunstancias que afectan de forma negativa al niño o niña. Por ejemplo, puede que viva situaciones de violencia en su hogar o que pase por situaciones límite como el caso de los niños y niñas que viven en zonas de conflicto. Además, puede darse el supuesto de niños o niñas que sufran acoso escolar, por ejemplo.

En todos estos casos, la salud emocional del niño o niña se puede ver alterada de manera que pueden aparecer problemas como:

– Depresión. Se puede deber a distintas causas y puede producir una bajada del rendimiento escolar o afectar a las relaciones del niño o niña con otras personas.

– Ira. Se produce en casos en los que los niños y niñas no son capaces de aceptar reglas y se refleja mediante el enfado y la agresividad.

– Fobias. Son miedos excesivos hacia determinadas cosas o situaciones. Por ejemplo, una fobia a los perros o a los insectos.

– Ansiedad. La ansiedad que se produce de forma excesiva puede dar lugar a nerviosismo y a alteraciones en la conducta.

¿Qué es la salud emocional?

Una buena salud emocional es un estado de bienestar que supone que la persona es capaz de gestionar los problemas habituales de la vida y realizar trabajos productivos.

La salud física y la emocional forman un binomio indivisible, de manera que para tener una buena salud general es necesario cuidar la salud física y las emociones. Debemos ser conscientes de que una emoción negativa puede producir un empeoramiento de nuestra salud física.

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¿Cómo cuidar la salud emocional de los niños y niñas?

Si quieres cuidar la salud emocional de tus hijos e hijas puedes realizar acciones como las siguientes:

· Da muestras de cariño. Es fundamental, para el buen desarrollo emocional de los niños y niñas, que sientan el cariño de sus padres. No basta con palabras, debe haber gestos, abrazos, besos.

· Enséñales a entender sus emociones. En ocasiones los niños y niñas sienten rabia o miedo y no son capaces de entender por qué. Reflexiona con ellos para que sepan la emoción que sienten, le den nombre y aprendan a gestionarla.

· Ayuda a desarrollar su inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad de entender las propias emociones y las de otras personas. Se puede fomentar con libros, por ejemplo, para que se comprendan qué sienten las personas en situaciones complicadas, de forma que los niños y niñas se pongan en su lugar.

· Establece límites. Aunque es fundamental entender las emociones que sienten nuestros hijos e hijas, también lo es ponerles límites y decirles que no.

· Escúchales. Los niños y niñas tienen sus propias opiniones y es esencial escucharles de forma activa. Fíjate en lo que dicen, en cómo lo dicen y hazles preguntas para que se sientan escuchados y comprendidos.

· Estate atento a los cambios de comportamiento. Debemos partir de que un niño o niña no nos va a avisar de que tiene baja autoestima, por ejemplo. Es importante ver las señales de que puede existir un problema con tu hijo o hija. Para ello obsérvale y habla con sus profesores y si te informa sobre algún cambio de comportamiento, estate alerta para ver a qué se debe.

· Fíjate en las señales físicas. Los problemas de salud emocional suelen ir acompañados de síntomas físicos como las taquicardias, las náuseas o la tensión muscular.

· Mantén la calma. Aunque es complicado, a veces, es esencial mantener la calma y evitar gritar a los niños y niñas. Intenta empatizar con ellos, ser firme y no ponerte nervioso.

· Pasa tiempo con tus hijos e hijas. Una de las mejores maneras de cuidar la salud emocional de nuestros hijos e hijas es pasar tiempo con ellos. Disfruta de ellos, pasea, juega, lee… Lo que más apreciarán es tu compañía.

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· Acude al psicólogo. En el caso en que lo consideres oportuno, puedes acudir a un psicólogo con tu hijo o hija para que le ayude a controlar sus sentimientos y a desarrollar su inteligencia emocional.

· Genera confianza. Si trabajas en crear ambientes en los que tu hijo o hija se sienta cómodo, generarás confianza, de manera que si tienen un problema te lo contarán para que les ayudes.

Fuente: https://www.educo.org/

Enseña a tu hijo a evitar riesgos con extraños

Los niños se topan con gente desconocida todo el tiempo y en cualquier lugar: en la calle, en las tiendas, en el parque… En la mayoría de los casos puede tratarse de personas agradables, sin embargo también existe la posibilidad de que se encuentre con algunas que no lo sean. Por eso es muy importante que tu hijo sepa reconocer personas y situaciones que pueden implicar riesgos con extraños.

¿Quién es extraño y quién no?
El hecho de que una persona sea ajena para un niño no significa que sea peligrosa para él, así que es importante que los niños cuenten con ciertos elementos para diferenciar entre personas desconocidas a las que es mejor evitar y personas de las cuales no tienen por qué dudar.

Es importante tomar en cuenta que, en un momento dado, nuestros hijos pueden encontrarse en una situación en la que necesiten recurrir a la ayuda de un desconocido, como sería en caso de que se encuentre extraviado, por ejemplo.

¿En qué tipo de extraños puede confiar?
En caso de que tu niño se encuentre en aprietos y necesite ayuda, ¿a quién debe acudir? Indícale que, en primer lugar, busque a alguien que porte uniforme, de preferencia algún policía, un guardia o un empleado de alguna tienda.

En caso de no ver a nadie con uniforme, lo mejor es que busque una mujer, personas acompañadas de niños o gente mayor. También enséñale que es mejor hacerlo en un lugar público.

De ser posible, también es importante que tu hijo sepa ubicar las casas de amigos y familiares, así como tiendas y restaurantes de la colonia, a donde podría acudir en caso de necesitar ayuda.

¿Cuáles son las situaciones de riesgo?
Es fundamental que nuestro hijo sepa identificar situaciones que pueden ser peligrosas. Lo mejor para cuidar a tu niño es que aprenda a detectar señales de riesgo y conductas sospechosas. Enséñale a sospechar y buscar ayuda inmediatamente si un desconocido:

  • Lo invita a dar un paseo en coche
  • Le ofrece un regalo
  • Intenta convencerlo de hacer algo sin permiso
  • Le pide ayuda para algo
  • Le pide que guarde un secreto
  • Intenta tocarle sus parte privadas o le pide que toque las suyas
  • Le incomoda de cualquier forma

Para evitar que tu hijo enfrente riesgos con extraños, asegúrate de que esté preparado para seguir estos cuatro pasos en caso de enfrentar alguna de estas situaciones:

  1. Decir “no”
  2. Irse de ahí inmediatamente
  3. Gritar fuerte para pedir ayuda
  4. Contarle a un adulto de confianza lo que ha ocurrido

Además de saber identificar personas y situaciones de peligro en la calle, es importante que prepares a tu hijo para tomar las siguientes precauciones y evitar riesgos con extraños:

  • Hazle ver la diferencia entre un lugar seguro y uno que puede no serlo. Muéstrale las lugares de la colonia en los que podría jugar con tranquilidad
  • Enséñale la importancia de que siempre te avise dónde está o a dónde piensa ir
  • Háblale sobre la importancia
  • Recomiéndale confiar en su instinto.Cuando no tenga un buen presentimiento sobre una persona o situación, será mejor que se aleje
  • Motívalo a jugar en grupo;siempre es mejor que los niños se acompañen entre sí

Extraños en línea
Actualmente, muchas de las relaciones sociales se dan a través de internet y, lamentablemente, existen personas malintencionadas que buscan aprovechar esta situación. Por ello, es también de suma importancia hablar con nuestros hijos sobre este tipo de riesgos.

  • Sé muy enfático al decirles que todo lo que hagan a través de internet tiene repercusiones en la vida real
  • Pídeles, de igual manera, que eviten tener contacto con extraños, advirtiéndoles sobre la facilidad con que alguien puede crear una identidad falsa en este medio
  • Enséñales a tener cuidado con la información que comparten y pídeles que eviten publicar datos personales
  • La mayoría de redes sociales y chats tienen opciones de privacidad para limitar la lista de contactos a gente que realmente conozcan. Siéntate junto con él a configurar sus cuentas de esta manera
  • Mantén comunicación constante sobre su actividad en internet; es muy importante que sepas con quién se comunican y qué tipo de cosas publican.

Fuente: https://psicologiaparaninos.com/

Educar la espiritualidad para formar niños seguros

En la inocencia de los niños está la espiritualidad. Con sus simples, pero difíciles preguntas reflejan lo más intrínseco de las personas: ¿quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Qué es morir? Es esta curiosidad innata la que los docentes deben potenciar.

Se viene un fin de semana largo a nivel nacional y, aunque sólo los católicos celebran Semana Santa como un tiempo de recogimiento y oración, es una oportunidad para todos de vivir la espiritualidad. ¿Qué está pasando con la educación de nuestros niños en este sentido?

Religión y espiritualidad no son sinónimos. Mientras que el primero es un conjunto de creencias o dogmas acerca de una divinidad; la espiritualidad -como su nombre lo dice- es lo referente al espíritu, a lo más esencial del ser humano.

“Independiente del credo, al educar el “espíritu” estamos ayudando a los niños a que se conecten con ellos mismos y con su entorno. Con esto, estamos a la vez criando personas que respeten a todos y todo lo que los rodea”, explica Ignacia González, psicóloga.

Vivimos en un mundo que cambia constantemente, marcado por el materialismo, la tecnología, el consumismo y muchas veces también violencia. “Entonces es hoy cuando más que nunca necesitamos potenciar la espiritualidad de los niños y fomentar valores”.

Los docentes deben aprender a incentivar en los alumnos una inquietud espiritual, explica. “Al cuestionarse quiénes son, hacia dónde van, qué es lo que quieren de ellos mismos, estaremos educando personas más seguras, por lo mismo más comprensivas con su entorno y más optimistas y respetuosas”, dice. Y agrega que además se fortalecen los valores internos de cada niño y así descubren de qué son capaces.

“Como profesores es necesario promover instancias y experiencias de espiritualidad, que los ayuden a resolver problemas por sí mismos, superar crisis y sobrellevar la presión que implica la adolescencia”. Formar personas con valores e inteligencia emocional para que puedan conectarse de manera adecuada con el entorno, es una importante herramienta, asegura.

En un sentido más práctico, esto no sólo los ayudará a tener mejores relaciones sociales, sino también a evitar malas influencias como el alcohol y las drogas. “Sólo teniendo en cuenta esta dimensión espiritual estaremos efectivamente entregando una educación integral a los niños”.

Fuente: https://www.grupoeducar.cl/

Por qué fregar, tirar la basura o poner la mesa hará que tu hijo tenga más éxito en la vida

Justo en el momento en el que estamos a punto de despedir del año y aún con la pandemia del Covid-19 entre nosotros, no está de más recordar una de las conclusiones a las que llegó la gran investigación científica del Harvard Grant Study, uno de los estudios longitudinales más completos de la historia, y sobre el que se basa el libro «Cómo criar un adulto», de Julie Lythcott-Haims, de la Universidad de Stanford.

Una de las conclusiones a la que llegaron los investigadores, que se centraron en analizar desde 1938 las claves para llevar una vida saludable y feliz, tiene que ver con la infancia. Y en un momento de crisis económica y social como el actual, en el que los padres están muy preocupados por el futuro de sus hijos y que ni siquiera saben si podrán acceder a un puesto de trabajo, recordamos esta charla TED que la experta ofreció en 2016 y que vuelve a tomar impulso.

Lythcott-Haims, licenciada en Derecho por Harvard, en su charla «Cómo criar hijos exitosos» recuerda que es un error criar a los hijos pensando solo en sus notas y resultados que obtengan de aquello que tenga que ver con su vida académica. Así, aconseja a los padres inculcar un mayor interés en sus pequeños en otras cosas «como el amor y las tareas domésticas» para poder construir «una base para su éxito».

«En el estudio de Harvard, se encontró que el éxito profesional en la vida, que es lo que queremos para nuestros hijos, viene de hacer tareas domésticas en la niñez, y entre más temprano se inicie, mejor», recuerda la experta. Es decir, el «arremángate y ayuda» –recuerda Lythcott-Haims– es un pensamiento clave que adopta el ser humano y que se traduce en que los trabajos o tareas desagradables hay que hacerlas. Se trata de una mentalidad basada en la cultura del esfuerzo individual para la mejora común, «que es lo que te hace sobresalir en el lugar de trabajo», recuerda la experta.

«Sin embargo –continúa– absolvemos a nuestros hijos de hacer trabajo en casa y luego terminan como adultos en el lugar de trabajo a la espera de una lista que no existe. Y lo más importante: carecen del impulso, del instinto de arremangarse y ayudar. De mirar alrededor y preguntarse, ¿cómo puedo ser útil a mis colegas?». Los profesionales con éxito se preguntan: «¿Cómo puedo anticiparme a lo que podría necesitar mi jefe?», recuerda Lythcott-Haims.

El segundo hallazgo del estudio, y que también tiene mucho que ver con la crianza de los hijos, es que la felicidad en la vida viene del amor, no al trabajo, sino del amor de los seres humanos (pareja, familia, amigos…). «Así que en la infancia tenemos que enseñar a nuestros hijos a amar y no pueden amar a los demás si no se aman a sí mismos en primer lugar, y no van a amarse a sí mismos si no les podemos ofrecer amor incondicional», asegura.

Fuente: https://www.abc.es/

Cómo celebrar San Valentín con los niños

El próximo 14 de febrero se celebra San Valentín y aunque este es un día que normalmente está reservado a las parejas, podemos también pasar un gran día con los niños celebrando el amor de la familia por todo lo alto. Por ello, os queremos proponer diversas ideas y planes que os van a servir para celebrar San Valentín con los niños.

 

celebrar san valentín con los niños

Puede que si tienes hijos pequeños apenas sepan qué es San Valentín o porqué se celebra, pero podemos explicarles que este es un día que conmemora a un santo que representa a todos los enamorados y que nosotros por ser una familia que se quiere, queremos celebrar nuestro amor.

De este modo, podemos proponer a los niños celebrar San Valentín, a partir de distintas manualidades con las que seguro que se van a divertir, ya sea creando corazones de papel o por ejemplo haciendo una bonita tarjeta para el Día de los Enamorados en la que todos podemos escribir porqué nos gusta tanto nuestra familia. Además de esas manualidades, y otras muchas que se nos pueden ocurrir, hemos pensado que estos planes a continuación, pueden estar bien para celebrar este día en familia.

Qué hacer en San Valentín si los niños son pequeños

En el caso de tener niños que sean pequeños, en edad preescolar por ejemplo, las manualidades antes mencionadas pueden estar bien, pero además, una de las mejores ideas para celebrar San Valentín puede ser preparar algún juego divertido, como la búsqueda de un tesoro en la que la recompensa sea por ejemplo un montón de caramelos en forma de corazón.

Podemos también, aprovechar que el Día de San Valentín de este año, coincide además con la celebración del Carnaval para disfrazarnos y jugar con los niños a cualquier cosa que se les ocurra a ellos. Deja que sean ellos los que inventen el juego. Seguro que nos vamos a divertir con todo lo que proponen.

Si queremos un plan más tranquilo para celebrar con los niños pequeños este día de San Valentín, podemos salir a pasear y después de ese paseo, volver a casa pedir algo de cena (una que sea especial y guste a toda la familia) y ver alguna película romántica para todos, como por ejemplo La Dama y el Vagabundo de Disney.

Y si deseas un plan especial de San Valentín, nada como organizar un picnic. Podemos hacerlo fuera si las restricciones por la pandemia lo permiten o también y si lo preferimos, se puede hacer dentro de casa, o también como no, en la terraza. Podemos elaborar un menú especial, con una tarta en forma de corazón y hacer de este San Valentín, una celebración especial de lo más familiar.

Qué hacer en San Valentín si los niños son mayores

En el caso de tener niños más mayores, a partir de los 6 años pero también de más edad, e incluso pre-adolescentes, las ideas antes propuestas pueden ser divertidas para ellos, pero en el caso de que además desees sorprenderles, podríamos hacer cosas divertidas como algún que otro «experimento» de San Valentín.

Por ejemplo, podemos proponer que nos ayuden a hacer la cena de San Valentín, pero cocinando arroz y con la ayuda de colorante alimenticio hacer que sea de color rojo. Una vez hecho, los niños tendrán que servir el arroz, en forma de corazón, y para ello podemos hacer un molde con la simple ayuda de un plato de plástico, recortado en esa forma.

Otra idea puede ser convertir nuestra casa en un pequeño restaurante. Podemos dejar que los niños decoren con un gran cartel, o una guirnalda de luces LED, apagar el resto de luces y poner una romántica mesa para dos (papá y mamá) o para toda la familia. Luego podemos cocinar ese menú especial que hemos indicado y plantear un juego en el que o bien nosotros somos camareros y servimos la cena de San Valentín a los niños, o ellos son los camareros y sirven la cena a papá y mamá para que tengan su momento romántico.

Por último, y como colofón al día de San Valentín en familia, podemos acabar explicando historias de amor que hayan sido famosas y que seguro que los niños no conocen, como la de Cleopatra y Marco Antonio o la de Shah Jahan y Mumtaz Mahal que dio como resultado la creación del impresionante Taj Mahal en la India. A raíz de estas historias puede surgir alguna que otra conversación, como por ejemplo explicar a los niños como se conocieron y enamoraron papá y mamá o que ellos expliquen qué entienden por amor y como les gustaría poder vivir San Valentín cuando sean mayores.

Fuente: https://okdiario.com/