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Sofía, la jovencita dominicana que lleva educación ambiental a los niños

Yanibel Luna
[email protected]
Santo Domingo, RD

Sofía Mejía Cavidad no juega a ser grande, es una niña que piensa en grande. Su sentido crítico y a favor del cuidado de la madre naturaleza la ha convertido en una ambientalista que lleva ecoesperanza a los niños dominicanos mediante diferentes plataformas.

Sofía, de 13  años, es productora del programa infantil “Notichicos”, espacio televisivo consagrado a promover de forma interactiva temas como el cambio climático, conservación de especies, ahorro y preservación de recursos naturales, además de empoderar a los chicos para el ejercicio de su ciudadanía activa.

El trabajo que realiza a favor de la niñez y el medioambiente la llevó a darle “voz a los niños” a través de su intervención en la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), Egipto, en noviembre de 2022.

“Poder representar a los niños dominicanos en la Comisión Infantil de la COP27 fue una oportunidad que me hizo sentir muy bien, debido a que logré llevar a la convención sus preocupaciones sobre la crisis climática”, comentó Sofía.

Cuenta que antes de viajar a Egipto realizó actividades con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en las que participaron estudiantes de diferentes escuelas. En ese encuentro conoció las inquietudes que tienen los infantes sobre el cambio climático y las presentó en la conferencia mundial.

La joven expresó que cuando una persona pequeña quiere proteger el medioambiente y esparcir un mensaje positivo, es complicado, porque los demás consideran que estas acciones son de adultos.

“Pensar de esta forma es difícil, porque los adultos no nos toman en cuenta, entienden que lo que planteamos son ideas surrealistas y nos ignoran. No creen que seamos capaces. Aun así, es importante seguir luchando para que nuestras ideas algún día puedan ser escuchadas por los líderes políticos”, apuntó.

Sofi, como le nombran sus más cercanos, dijo que hay que hacerle saber al Gobierno la importancia de que se implemente en las escuelas una asignatura de Educación Ambiental.

“Sabemos que no será algo que ocurra de la noche a la mañana, pero considero que podemos comenzar por pequeñas acciones, como ir a la playa a recoger basura y poco a poco ir relacionando a los adolescentes con este tema”, recomendó.

Pronunció que los niños alrededor del mundo tienen derecho a vivir una vida digna en esta tierra. Razón por la que exigió que se tomen “aquí y ahora las decisiones y medidas necesarias para detener la destrucción del planeta”.

Sofíajunto con Francisco, el ambientalista colombiano de 13 años,fueron los representantes de América Latina en la COP27.

La Comisión Infantil, que se integró por primera vez en la conferencia de la ONU, estuvo integrada por siete niños de distintas regiones.

Su participación la calificó como memorable. A la vez, contó que al principio no se lo podía creer. La invitación se la hicieron durante ‘La Semana del Clima de América Latina y el Caribe’ celebrada en Santo Domingo, en julio de 2022.

Un reconocimiento

Luego de la COP27, Sofía, quien es estudiante del colegio Francés de Santo Domingo, recibió de parte de Eleonora Caroit, diputada por los franceses residentes en América Latina y el Caribe, la medalla de la Asamblea Nacional, por su papel como representante de la juventud y la sociedad civil en la COP27.

Cursa el grado quatrième, y se desempeña como ecodelegada en su colegio, una función en la que ha podido proponer y poner en práctica ideas y acciones para lograr un centro educativo más sostenible.

Con dominio de los idiomas inglés y francés, además de su lengua materna, aspira a seguir trabajando a favor de los niños.

“De las metas que tengo es seguir trabajando hasta que el Gobierno nos escuche y valide nuestra voz. No soy la única, tenemos muchos niños que luchan contra el cambio climático”, puntualizó.

El Ministerio de Medio Ambiente y el Consejo Nacional para el Cambio Climático continúan en conversación con la joven con el objetivo de desarrollar trabajos en conjuntos. Así como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Save The Children para seguir impulsando el tema del empoderamiento infantil.

Maestra asegura que la casa es para la familia, por lo que decide no dejar tareas a los niños

A lo largo de la historia se han consolidado muchas metodologías de estudio. Sin embargo, en la mayoría de ellas, prevalece la idea de dejar tareas para la casa.

Debido a esto, muchos padres se han quejado de esa determinación. Pues aseguran que esa imposición debilita el tiempo de calidad que se debe compartir con la familia.

En los últimos días, una maestra se unió a ese pensar. Afirmó que nunca volvería a dejar tareas que se tuvieran que realizar fuera de las aulas de clase. Por eso, en este artículo te compartimos los detalles de esta historia.

El instante en el que la maestra tomó la decisión

Una docente se caracterizaba por dejarle varias actividades para la casa a sus estudiantes. Su intención era reforzar el aprendizaje obtenido durante cada una de las clases.

Pero en el momento en el que se convirtió en madre, comenzó a reflexionar sobre ese estilo de trabajo. Se dio cuenta de que las tareas ocupaban una gran cantidad del tiempo e impedían que los niños convivan con sus familiares.

Según ella, acortan los espacios que los hijos tienen para contarles a sus padres cómo están. Así mismo, obstaculizan las oportunidades que poseen para llevar a cabo otros planes.

Además, también impiden que los alumnos hagan múltiples actividades extraescolares que potencian su desarrollo y les proporcionan enseñanzas claves. Tales como manualidades, jugar un deporte, tocar un instrumento o asistir a clases de baile.

De acuerdo con esas ideas, la maestra determinó que la casa debe ser solo para disfrutar con la familia. Por consiguiente, les comunicó a todos que jamás volvería a dejar tareas.

La viralización de la historia

Después de tomar esa decisión, la maestra quiso compartirla a través de TikTok. Su objetivo es que muchos más educadores utilicen su propuesta.

En muy poco tiempo logró que su planteamiento comenzara a ser compartido de una manera masiva. Tanto así, que hoy en día la publicación supera los 10 000 likes.

Sin embargo, las opiniones están divididas. Varias personas han aplaudido lo expresado por la docente. Indican que no les parece justo que sus hijos solo tengan tiempo libre para cenar e ir a dormir.

De igual manera, muchos otros profesores han aprovechado para decir que empezarán a hacer lo mismo. Tienen claro que las vivencias en familia son igual de importantes a los aprendizajes escolares.

Por otra parte, otro grupo ha rechazado el comunicado de la maestra. Establecen que las tareas son fundamentales para cultivar disciplina. Así mismo, que son imprescindibles para que los alumnos refuercen todo lo que no les quedó claro en la clase.

Lo cierto es que la docente le será fiel a su sentir porque está convencida de que hay otros modelos que fortalecen el conocimiento y no interrumpen el tiempo familiar.

Fuente: https://mejorconsalud.as.com/

Niños y mentiras

Mentir es una herramienta más en las relaciones sociales y nuestros hijos aprenden a usarla por imitación

Es costumbre en casa, a la hora de cenar, hacer balance sobre lo bueno y lo malo que nos ha pasado a todo en el día. Una de esas noches, la más pequeña, que tiene tres años, nos contó: “lo malo es que un niño me ha pegado en el colegio”. Nos dejó un poco sorprendidos porque si hay cualquier incidencia, normalmente los maestros median y nos informan.

A la siguiente noche volvió a contar lo mismo y esta vez nos reímos todos. Y, desde entonces, siempre cuenta lo mismo, al tiempo que se parte de risa. ¿Por qué lo hace? Pues creo que porque le gusta que nos riamos y ser el centro de atención. Es su momento. Es una de las razones por las que los niños dicen mentiras.

¿Por qué mienten los niños?

Pues porque decir mentiras forma parte de nuestra sociedad. Hay gente que miente continuamente. Incluso quien se considera sincero o sincera ha dicho alguna vez una mentira piadosa (“qué corte de pelo más mono”) o se ha inventado una historia como excusa (“no me arrancaba el coche y tuve que llamar a la grúa”, cuando lo cierto es que me quedé dormida y no quiero reconocerlo). Mentimos incluso en las redes sociales cuando metemos filtros y así camuflamos alguna arruguita en las fotos, o incluso cuando solo reflejamos momentos felices (cuando nadie está todo el día contento y feliz).

Y en ese contexto de “maquillar la realidad”, a veces hay quien hace partícipes a sus hijos o son testigos de esas mentiras: “Dile a la abuela que no me puedo poner”, cuando en realidad quiero decir que no me apetece hablar con ella. Y, claro, así los y las más peques aprenden que mentir es una herramienta más en las relaciones sociales. Y mienten. Debemos ser especialmente cuidadosas/os con los valores que transmitimos a nuestros hijos  hijas con nuestras acciones.

Hay distintas razones por la que los niños mienten. La primera es, como he apuntado en el punto anterior, la fantasía; pero también por imitación (nos imitan a nosotros, los adultos, que somos sus referentes). Luego hay mentiras se producen por frustración, para esconder sus errores, para evitar una consecuencia, para conseguir algo o para llamar la atención. Todas ellas esconden una motivación y nosotros debemos intervenir para hacerles ver que las mentiras generan desconfianza y falta de credibilidad.

Pero, sobre todo, debemos plantearnos si somos nosotros quienes estamos incitando a nuestros hijos a mentir con nuestro modelo de crianza. Si cada vez que nuestro hijo comete un error ponemos el foco de atención en esa equivocación y le hacemos sentir mal, la mentira será la solución que encuentre para huir de nuestro reproche. Si cuando nuestra hija olvide hacer una de sus tareas la castigamos en lugar de centrarnos en buscar soluciones, estaremos invitándola a buscar la manera de evitar esa sanción, y la mentira puede ser la mejor vía que encuentre.

Todas esas mentiras proceden de una razón y, como digo, debemos intervenir pero no estigmatizándolos (si le colgamos a un niño a una niña la etiqueta de mentiroso-a, además de seguir mintiendo, con el tiempo le restará autoestima porque pensará eso de sí mismo-a), sino ayudándoles a comprender que las mentiras pueden mermar la confianza. Mis hijas dicen alguna mentiras (como también lo hago yo, confieso). Y siempre trato de entender por qué las dicen. Es fundamental conectar con ellos en este sentido (en todos, en realidad). La conexión es la clave para construir una relación de confianza en la que nuestros hijos  no necesiten mentirnos para evitar nuestra reacción.

Aprende a sentar las bases de una relación de confianza mutua con tus hijos/as evitando el engaño y las mentiras, por medio de la comunicación asertiva con el Seminario Online “Niños y mentiras”

 

¿Y qué hay detrás de una mentira? Pues puede haber frustración e inseguridad. Puede haber miedo, si por ejemplo temen que nos enfademos y optemos por un castigo (en este caso, no deja de ser un mecanismo de defensa para evitar una consecuencia negativa). Puede haber falta de confianza en sí mismos, etc. En todos estos casos, el niño o la niña que miente está pasándolo mal y deberíamos ocuparnos de atender ese malestar.

Cuando la mentira está relacionada con una llamada de atención, hay que estar alerta porque puede estar escondiendo un problema más serio (me invento enfermedades para que mamá esté más tiempo conmigo, por ejemplo). En la Tribu de Criar con Sentido Común tenemos a profesionales muy actualizados que os pueden echar una mano para hablar con vuestros peques y establecer límites de forma positiva, si lo necesitáis.

¿Es malo que mientan?

Pues depende de por qué lo hagan. De hecho, según algunos estudios, mentir decir mentiras requiere ciertas habilidades cognitivas por parte de los menores. Es decir, mentir se relaciona con un alto nivel de inteligencia. Y es que hacerlo requiere no solo imaginación para inventar algo, sino que además se debe que recurrir a habilidades de inhibición y memoria para que no descubran esa mentira. Entonces ¿hay que dejarlos mentir? Pues no es algo que podamos evitar, aunque sí podemos trabajar para construir una relación de confianza en la que no sientan la necesidad de mentirnos, al menos, a nosotros. Y sí nos puede ayudar a comprender por qué empiezan a mentir.

Un bebé no miente. No tiene esas habilidades. Si te dicen: “no lo cojas, está llorando para llamar tu atención, no le pasa nada”, has de ignorar inmediatamente el comentario. Si un bebé está llorando siempre le pasa algo: o tiene hambre, o tiene frío, o tiene sueño, o simplemente quiere estar contigo, recibiendo tu cariño. Recuerda que las necesidades afectivas son también hambre de alimento para los seres humanos.

Las primeras “mentirijillas” (como decía mi abuela) suelen aparecer alrededor de los dos años de edad y están relacionadas con la fantasía. Hasta los siete años aproximadamente, los niños y las niñas tienen lo que se llama el pensamiento mágico. La fantasía y lo real se mezclan. Aparecen los amigos invisibles o imaginarios, las aventuras imaginadas que no han ocurrido…

En este caso no deberíamos preocuparnos, porque estas invenciones forman parte de su proceso madurativo y es algo natural. Irán desapareciendo a medida que crezcan. Nosotros también tiramos de fantasía con ellos. Les hablamos de los Reyes Magos, el ratoncito Pérez, las hadas… Y en sus cabezas esos personajes se convierten en reales. Cuando llega el pensamiento lógico, nos podemos encontrar con algunos niños y niñas que se sienten traicionados por esa fantasía que finalmente no es verdad. Por ese motivo, entre otros, cada vez más familias evitan participar de estas tradiciones fantasiosas.

¿Qué hacer cuando los niños dicen mentiras?

Si queremos ser respetuosos con los peques y aplicar la disciplina positiva, lo último que debemos hacer es enfadarnos y recriminarles su mentira. Primero deberíamos asegurarnos de que efectivamente están mintiendo porque si dicen la verdad y nosotros dudamos de ellos provocará culpabilidad en nosotros, pero sobre todo sensación de injusticia en ellos-as. Y se resquebrajará la confianza en casa.

 

Frente a una situación como la mentira, es mejor ser empáticos, mostrarles nuestro amor e intentar centrarnos en las soluciones en vez de en la falsedad en sí. Hay que darles buen ejemplo para no poder recriminarles el que nos imiten, y hacer un ejercicio de reflexión juntos sobre la confianza. En este punto, para los más pequeños y pequeñas, puedes recurrir a un cuento en el que se realce la honestidad y la sinceridad.

Fomentar la confianza con los niños

La confianza es el punto clave en todo esto. Mantener una relación de confianza es el primer paso para evitar en la medida de los posible que nos mientan (sobre todo en aspectos importantes). Y para ello es primordial prestarles atención; tomarnos sus asuntos en serio; dar ejemplo y contarles nuestras cosas (según la edad, claro); pedir su opinión; asumir y aceptar sus errores y los propios (no hay nada mejor que el error para aprender); estar disponibles; ofrecerles nuestro apoyo; buscar alternativas al castigo y no sermonearles; etc.

A todo ello se suma la necesidad de inculcarles un concepto tan importante como la honestidad, que no se limita a ser sinceros, sino también a ser coherentes y justos. Y, por supuesto, enseñarles a ser asertivos y a comunicar sus deseos y necesidades sin tener que recurrir a la mentira.

Nosotras y nosotros también tenemos que ser honestos y enseñarles que a veces una mentira puede ser piadosa pero que mentir por sistema solo conseguirá hacernos sentir mal y a la otra persona o personas, también. No me importa que mi hija pequeña diga su “mentirijilla” todas las noches, lo que me importa es que cuando necesite mi ayuda confíe en mí, sea honesta y yo sepa cómo actuar.

Fuente:  https://www.criarconsentidocomun.com/que-hacer-cuando-los-ninos-dicen-mentiras/Final del formulario

 

Por qué a los niños les gusta llamar la atención?

Si sientes que tu hijo quiere ser el centro de atención con llanto, gritos o un mal comportamiento, puede que te interesen las siguientes posibles explicaciones a esta conducta.

Muchos padres se han preguntado en algún momento por qué a los niños les gusta llamar la atención. Escenas de berrinches, niños interrumpiendo las conversaciones de los adultos o portándose mal casi a propósito son el pan de cada día en muchos hogares.

Existen varios factores que pueden servir para definir qué le ocurre al pequeño cuando toma esta actitud. No obstante, casi todos los psicólogos infantiles concuerdan en que los niños que buscan con afán llamar la atención de sus padres todo el tiempo esconden un recelo por ser abandonados.

Además, afirman que en sus mentes han creado un vínculo entre alterar a sus padres y la respuesta inmediata a sus necesidades.

¿Por qué a los niños les gusta llamar la atención?

Los niños de edades muy cortas están programados casi de forma innata para llamar la atención de sus padres para que satisfagan sus demandas.

Esta condición instintiva ha permitido que, durante siglos, los infantes de la espacie humana pudieran sobrevivir gracias a la comunicación por medio de gritos y llantos, en ausencia del entendimiento racional y la capacidad para hablar.

Lo que ocurre, en consecuencia, es que a medida que el niño va creciendo, sigue asociando que el llorar, hablar con un tono de voz elevado o gritar hace que sus padres le presten atención del mismo modo que lo hacía cuando era un bebé. De este modo, logra sentirse protegido y atendido.

 

De allí se desprende que a los niños les gusta llamar la atención cuando necesitan amor, comprensión o incluso alguna recompensa. Básicamente, existen cuatro situaciones que ilustran las necesidades de los niños y su vínculo con un comportamiento que llame la atención:

  • El niño nota que, cuando levanta la voz e interrumpe una conversación, los padres pueden notar su presenciaal igual que los otros miembros de la tertulia; así, logra sentirse integrado.
  • El niño manipula con su conducta se da cuenta de que cuando hace una rabieta en la calle, por ejemplo, consigue que los padres le den lo que pide solo para calmarlo. Entonces, recurre con frecuencia al berrinche como forma de dominio.
  • Los pequeños que cuentan con hermanos suelen sentirse eclipsados por ellos y buscan llamar la atención de sus padres para conseguir posicionarse en un primer lugar a la hora de recibir amor.
  • Los niños que manifiestan sus sentimientos pero sienten que no tienen respuestapor parte de sus padres toman medidas extremas, como portarse mal, para demostrar su inconformidad y molestia de forma más tajante.

Consejos para manejar la situación

De lo comentado anteriormente, puede deducirse que, cuando el niño busca llamar en exceso tu atención, está mostrando una forma de dominio y de imponer sus demandas impacientemente.

La manera más acertada de llevar la situación será a través de una comunicación efectiva y una revisión de los roles de mando en el hogar.

“Los niños que buscan con afán llamar la atención de sus padres todo el tiempo esconden un recelo por ser abandonados”

Desde luego que reconducir al niño para que exprese de otra forma sus inquietudes, afectos y necesidades no es sencillo. Los padres deben llenarse de paciencia, ya que la mejor manera de hacerlos cambiar de actitud es no cediendo a los llamados del niño, sino más bien tratando de inmediato que se produzca un diálogo entre las partes.

Es muy probable que, en las primeras pruebas, el pequeño se exalte de más al sentirse reprendido. Sin embargo, los padres deben mantener con firmeza su autoridad para lograr que el niño pueda comunicarse de manera educada, manteniendo el respeto y en el momento adecuado.

 

Autoexamen a los padres

Debe quedar muy claro que existe una diferencia entre los niños que llaman la atención para obtener un beneficio de inmediato a modo de manipulación y los niños que quieren llamar la atención porque sufren del llamado síndrome de niño abandonado.

Es por ese motivo que los padres deben realizarse un autoexamen sobre el tiempo que pasan con sus hijo; han de evaluar si es un tiempo de calidad en el que se llene de afecto al pequeño o si hay un abuso verbal o físico al conducirse hacia al niño.

Por otra parte, se debe considerar si este cuenta con una supervisor apropiada. En todos estos casos, el llamar la atención será una consecuencia de múltiples carencias en los niños.

Por eso, como recomendación final, es importante que analices tu interacción con el pequeño y que no dudes en pedir ayuda si sientes que la conducta de tu hijo se está saliendo de control.

 

Fuente: https://eresmama.com/por-que-a-los-ninos-les-gusta-llamar-la-atencion/

 

Cómo ayudar a un niño que es despistado

Hay que partir de la base de que no es lo mismo un niño distraído que un niño despistado. La distracción está relacionada con ciertas dificultades que puede tener el niño a la hora de concentrarse. El despiste por el contrario puede deberse a la forma de ser del pequeño o a otra causas variadas como es el caso de la falta de descanso o de rutina. Es labor de los padres el ayudar a sus hijos para que el despiste no incida de una manera negativa en el día a día del niño. En el siguiente artículo te damos algunas claves que pueden ayudar a tratar el despiste en los niños.

No es lo mismo un niño distraído que un niño despistado

Motivos o causas del despiste en los niños

Hay una serie de causas o factores ambientales que pueden estar detrás del despiste en muchos niños:

  • Falta de rutina en el día a día del niño. Los hábitos tienen un papel fundamental a la hora de que haya pocos despistes en la vida de un niño.
  • Acumulación de cansancio debido a que el niño no duerma lo que debiera.
  • Una dieta desequilibrada y poco nutritiva puede provocar ciertos problemas de memoria.
  • Problemas en la vista o en el oído.
  • Comportamiento nervioso.
  • TDAH o lo que se conoce de manera popular como hiperactividad.
  • Sufrir algún trastorno mental grave como es el caso de la depresión.

Cómo ayudar a un niño despistado

Si tu hijo se muestra muy despistado en el día a día y se le olvidan con frecuencia muchas de las tareas a realizar, no pierdas detalle de una serie de consejos o pautas que pueden ayudarte con ello:

  • Lo primero de todo es dar con la causa de tal despiste. Es aconsejable preguntar directamente al niño y hablar de una manera abierta sobre el tema en cuestión. Conocer la causa de dicho problema permite tratar al mismo de una manera óptima y encontrar la mejor solución posible.
  • Es importante cuidar la alimentación del pequeño y asegurarse de que duerme las horas que su cuerpo necesita. La falta de sueño y el cansancio acumulado puede provocar que el niño se vuelva despistado en el día a día.
  • No cabe duda que el establecer una serie de rutinas o hábitos ayuda a que el niño sea mucho menos despistado. Los hábitos van a permitir que el niño se vuelva mucho más responsable y no olvide realizar las diferentes tareas que tiene planificadas.
  • El uso de una agenda escolar es muy importante a la hora de que el niño recuerde en cada momento lo que debe hacer. Una agenda permite planificar cada tareay evita que el niño se olvide de diversas tareas que debe realizar.
  • Recuerda que el despiste puede venir causado por diversos factores ambientales como es el caso del cansancio o la falta de rutina a lo largo de los días. Sin embargo también se puede deber a ciertos factores genéticos. En este último caso poco se puede hacer ya que el despiste es algo innato en el niño y no se puede cambiar. Si ello ocurre es bueno aceptar al niño tal y como es y ayudarlo para que tales despistes no sean excesivos.

El despiste es un comportamiento que suele sacar de quicio a muchos padres

En definitiva, el despiste es un comportamiento que suele sacar de quicio a muchos padres. Sin embargo es importante dar con la causa o motivo de dicho despiste para ayudar al niño a que olvide las menos cosas posibles. Los padres no deben enfadarse por dicho comportamiento y apoyarlos ya que en muchos casos el despiste es algo que va ligado a la forma de ser del pequeño. En estos casos la empata por parte de los padres es esencial a la hora de tratar tal despiste.

 

 Fuente: https://www.bekiapadres.com/articulos/ayudar-nino-despistado/

Dependencia en niños

¿Qué es la dependencia en niños?

Una consulta muy habitual en las clínicas de psicología es la referente a los problemas de dependencia en niños. Esta se da en padres que, de un modo u otro, creen que sus hijos tienen menor autonomía de la que les correspondería. La dependencia emocional consiste en la necesidad excesiva de un menor de estar junto a sus padres para sentirse a gusto, cómodo, seguro y protegido.

El proceso de maduración y desarrollo de los niños consiste precisamente en llegar a ser independientes y autosuficientes. Así, pasan de una absoluta dependencia al nacer, a una vida autónoma en la etapa adulta. En las primeras etapas de la vida, el menor requiere de sus padres para todo; poco a poco, de manera gradual, esta dependencia se va viendo reducida, hasta llegar finalmente a ser autosuficientes.

Sin embargo, a veces sucede que este proceso de emancipación gradual no evoluciona como debiera. En esto suele influir de manera decisiva el estilo de apego y el tipo de educación otorgada al niño. En este sentido, la manera en la que los padres se comportan con el menor termina influyendo directamente sobre la personalidad que este desarrolla, cómo de autónomo o dependiente es, y hasta qué punto puede llegar a ser autosuficiente.

Cuando esto sucede, el apego o la dependencia emocional del niño hacia los padres se vuelven excesivos. Estos niños suelen permanecer permanentemente junto a sus padres, y no tienen capacidad o interés para estar solos; es el típico caso en que, por ejemplo, no quieren salir a jugar con amigos o irse de campamento. Cuando esta situación se prolonga demasiado, o si la dependencia es excesiva, puede interferir con la maduración del niño. Es aquí cuando hablaríamos de problemas de dependencia en niños.

¿A qué se debe la dependencia en niños?

En la primera infancia, hasta los dos o tres años, todos los niños son totalmente dependientes. Es a partir de esta etapa cuando empieza a desarrollarse, al principio lentamente, la autonomía personal.

Al nacer, el bebé requiere de atención constante por parte de sus padres, quienes le proporcionan comida, cuidados, limpieza, etc. Cuando empieza a crecer, esta atención va siendo cada vez menos necesaria, en tanto que el niño puede conseguir algunas de estas cosas por sí mismo. Así, gradualmente y a medida que va madurando, el menor se desarrollará hasta convertirse en un adulto autónomo.

Sin embargo, en ocasiones puede suceder que este proceso no se cumpla satisfactoriamente. Esto puede deberse a distintos motivos:

  • Problemas de apego.Como consecuencia de una carencia afectiva por parte de los padres, los niños crecen inseguros. El apego paterno es fundamental para desarrollar una autoestima sana y seguridad en uno mismo; evidentemente, si un niño carece de esta seguridad buscará siempre un refuerzo externo, dando lugar así a la dependencia.
  • Falta de reconocimiento.Se da cuando los padres no valoran los logros del niño, le corrigen o le reprenden frecuentemente. Esta dinámica también puede dar lugar a una personalidad insegura. El menor que se ha criado con estas condiciones no cree que pueda alcanzar ningún logro relevante. Como consecuencia, estos niños también serán dependientes de una figura que actúe como refuerzo externo.
  • Sobreprotección.Sería el extremo opuesto a los puntos anteriores, en el que los padres están permanentemente cuidando del niño. En estos casos, este no podrá adquirir esa independencia y autonomía que le serán necesarias en su vida adulta.
  • Falta de disciplina.Criarse sin unas normas establecidas y de obligado cumplimiento puede hacer que el niño no asuma responsabilidades. Así, a veces adquirir esa autonomía e independencia no es tarea sencilla, sino que supone un esfuerzo. En estos casos, menor debe ser obligado a afrontar sus miedos y hacerse cargo de sus obligaciones. De no ser así, puede generarse una dependencia como forma de que otras personas asuman esas responsabilidades.

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo tiene un problema de dependiente?

Por lo general, es sencillo identificar un exceso de dependencia en niños. La principal señal que lo identifica es la necesidad excesiva de estar junto al padre o la madre. Esto es especialmente en edades más tempranas, cuando vemos que el niño “no se despega de nuestro lado”.

Sin embargo, en edades más tardías, esta dependencia puede adquirir otras formas. La más habitual es la necesidad constante de refuerzo o de aprobación. En otros casos, la dependencia en niños se identifica por la necesidad de estos de que otros realicen sus tareas; esto puede ser como forma de evadirse de estas, o de no tener que afrontar sus responsabilidades.

Otro comportamiento habitual en los casos de dependencia en niños se da en las interacciones de estos con otros menores. Así, es muy frecuente que se inhiban, que no quieran jugar con otros niños, o que simplemente no disfruten si no están junto a sus padres.

En general, los síntomas más característicos de los niños con problemas de dependencia los siguientes:

  • Inseguridad o falta de confianza en uno mismo.
  • Presencia de miedos irracionaleso sin fundamento.
  • Dificultades para relacionarse con otros niños o adultos, escasas habilidades sociales.
  • Problemas de autoestima.
  • Sensación de soledad, vacío o incapacidad para disfrutar en ausencia de los padres.
  • Miedo a la soledad.

 

¿Qué tipos de dependencia en niños hay?

No existe una categorización como tal de los distintos tipos de dependencia en niños. Sin embargo, sí que es cierto que muchos casos de dependencia se producen con unos patrones más o menos reiterados. En este sentido, podríamos hablar de diferentes elementos característicos en los menores dependientes:

  • Dependencia de la responsabilidad de los padres.En estos casos, la dependencia del menor se manifiesta sobre todo cuando este no puede o no quiere hacer frente a sus obligaciones. En cierto modo, sirve como excusa para que esas obligaciones sean asumidas por sus padres.
  • Dependencia de la presencia de los padres. Aquí, el motivo de la dependencia es la necesidad de estar permanentemente junto a los progenitores. Es el típico caso del niño que no puede quedarse solo, en casa de otros adultos o con otros niños.
  • Dependencia de la aprobación de los padres.Esta se da cuando el niño lo que necesita es sentirse reafirmado de manera permanente. Su autoestima y su valoración de sí mismos es muy pobre, y no creen en sus propias capacidades. Por ello, precisan que sus progenitores supervisen y aprueben todas sus actuaciones.
  • Dependencia del afecto de los padres.Por determinadas circunstancias, algunos niños pueden crecer con carencias afectivas. En estos casos, el menor no precisa tanto de aprobación, sino de cariño. Suele tratarse de niños con patrones de personalidad tristes o melancólicos, que necesitan de sus padres para sentirse bien.

¿Cómo se pueden prevenir y tratar los problemas de dependencia en niños?

Los casos de dependencia en niños son por lo habitual fáciles de prevenir y tratar. En ellos influyen tanto factores externos como la propia personalidad del niño; sin embargo, mediante la aplicación de las pautas de actuación adecuadas, se pueden mejorar de forma sustancial.

Por otro lado, cuanto antes se identifique el problema más fácil será su solución. Esto se debe a que se trata de una dificultad que se agrava con el paso del tiempo. Así, cuanto menos se haya desarrollado la dependencia, más sencillo será ponerle fin.

Habitualmente, cuando un psicólogo trabaja en un caso de estas características, interviene tanto sobre el niño como sobre los padres. Al niño se le enseña durante la terapia infantil a conocer, controlar y manejar sus emociones. Esto es una herramienta básica e imprescindible para que pueda identificar cuando está actuando de manera dependiente y poder evitarlo.

Con los padres, por su parte, la intervención será sobre todo psicoeducativa. Esto significa que se les proporcionará de herramientas y estrategias para emplear con su hijo. De esta manera los progenitores aprenderán cómo actuar para no desarrollar la dependencia de su hijo; e, incluso más importante aún, para fomentar la autonomía e independencia del menor

 

Fuente: https://www.somospsicologos.es/blog/dependencia-en-ninos/

Vuelta al colegio: tips para retomar la rutina del sueño de los niños

Cómo conseguir que los niños vuelvan a acostarse temprano tras las vacaciones

 

Muchos de ustedes ya habrán regresado a su trabajo y sus hijos a la escuela, pero ¿verdad que cuesta varios días recuperar las rutinas de sueño y levantarse nuevamente temprano? Y estamos hablando de palabras mayores cuando se tienen niños. Volver a dormir temprano es un reto grande y, por eso, el hecho de madrugar parece una odisea.

Así que terminamos saliendo apurados y de muy mal humor a nuestras rutinas diarias y el día se nos vuelve pesado y tedioso. Por eso, antes de que te suceda esto, repasa estos consejos para retomar la rutina del sueño en la vuelta al colegio.

Recuperar la rutina de sueño de los niños en la vuelta al cole

 

A continuación te brindamos algunas recomendaciones (muy sabias y valiosas) para recuperar los hábitos de sueño de los niños tras las vacaciones de la mano del psicólogo Fabián Salinas:

  1. Dos semanas antes
    Esto va a sonar complicado, pero, para evitar que el cambio sea brusco, el psicólogo Fabián Salinas recomienda comenzar a cambiar la hora de levantarse (cada vez más temprano) dos semanas antes de que las vacaciones se terminen. ‘Algo que también puede ayudar mucho es programar salidas o actividades en la mañana, para lo cual deban levantarse más tempranopara alistarse’, aconseja.
  2. Alimentos
    El experto invita a que tanto nosotros como nuestros hijos evitemos el consumo de alimentos o bebidas estimulantes como dulces, chocolates y bebidas oscuras (café, cocacola…) con el fin de tener un buen ciclo de sueño.
  3. Asertividad
    Salinas nos dice que los padres debemos ser cuidadosos con lo que decimos y cómo lo decimos ‘no muestres el dormir como una obligación y mucho menos fijes una hora límite para dormirse, preséntalo como un privilegio, un gusto, algo placentero y necesario’.
  4. Espacio
    Promover la independencia es la invitación de este psicólogo y, por eso, recomienda que los niños tengan su propia cama y espacio para descansar. ¡Qué buena idea! Esto lo podemos hacer en cualquier época del año, pero ¿qué tal que nuestros pequeños estrenen habitación o cama para ellos solitos aprovechando la vuelta al colegio? Esto seguro que los estimulará a irse a dormir temprano.
  5. Para los más pequeños
    El experto en familia afirma que ‘a los niños de 2 a 5 años les beneficia tener una siesta durante el día, sin embargo, no son recomendables las siestas prolongadas o tardías’, así que, si lo ves durmiendo mucho, hazlo despertar para que no tengas problema en la noche para dormir.
  6. Dispositivos móviles
    Otro consejo útil es evitar el uso de nuevas tecnologíasen la cama (o justo antes de ir a dormir) ‘y la mejor forma de conseguirlo es a través del ejemplo. La cama es para descansar’. Creo que varios papás pecamos por el uso excesivo de tecnología. Pues el consejo es no hacerlo frente a los chicos para así poderles pedir que no lo hagan.
  7. Fines de semana
    ¿Después de una semana de difícil adaptación verdad que más de uno pretendemos recuperarnos el fin de semana? Pues Salinas dice que se puede dormir un par de horas más, pero aconseja que se evite al máximo levantarse al medio día porque esto dificulta retornar a las actividades de la semana.
  8. Comunicación
    Promover la expresión de sentimientosal interior de la familia permite irse a la cama más tranquilo. Es decir, fluye con tus hijos, habla con ellos, permite que se vayan a la cama ligeros de equipaje mental y tú también, si debes decirles algo, no te lo guardes.

Otros consejos para el regreso a la escuela de los niños

 

Con el comienzo del nuevo curso escolar, tanto a padres como a hijos, nos invaden multitud de emociones. Alegría por comenzar una nueva etapa y nuevos retos, pero también tristeza por el final de las vacaciones y del tiempo libre. Para que la adaptación al regreso a las clases sea positiva y rápida, lo mejor es seguir los siguientes consejos:

– Actividades de repaso
Durante el verano ha habido mucho tiempo para la desconexión y el disfrute, pero ya es hora de ir aterrizando en la realidad y, para que a los niños no se les haga demasiado dura la vuelta al cole ni se sientan perdidos, lo mejor es dedicar las semanas de antes a repasar los contenidos que se aprendieron en el anterior curso escolar mediante ejercicios de repaso que sean divertidos y dinámicos. El objetivo no es aburrir a los niños, sino que puedan ir reconectando poco a poco con la rutina de deberes y estudios.

– Probar uniformes, preparar libros, marcar ropa…
Todas estas tareas asociadas a la vuelta al colegio no deben dejarse para el último momento. Lo mejor es que empieces con antelación a prepararlo todo para que el día de antes del regreso a clases no nos invadan tanto los nervios.

– Dedica tiempo a tu hijo en la vuelta al cole
Seguramente durante las vacaciones has podido dedicar mucho tiempo a tus hijos, pero, con la vuelta al trabajo, es difícil mantener ese ritmo. No te preocupes, lo importante es que el tiempo que puedas dedicarles sea de calidad y que ellos sigan sintiendo que están acompañados y son muy queridos por ti.

– Sé paciente
A ti también te cuesta volver al trabajo después de las vacaciones, ¿verdad? Pues piensa que tus hijos tienen exactamente el mismo sentimiento. Probablemente, durante las primeras semanas, les costará madrugar, tendrás que pelearte con ellos para que hagan los deberes, etc, pero es fundamental que tengas paciencia. Con el paso de los días irán acostumbrándose a la vuelta a la rutina.

Puedes leer más artículos similares a Vuelta al colegio: tips para retomar la rutina del sueño de los niños, en la categoría de Escuela / Colegio

 

Fuente:  Guiainfantil.com.su

 

 

Mapamundi: todo lo que puedes enseñar a tus alumnos usando este recurso

A lo largo de la Educación Primaria, los niños harán una aproximación al mundo en el que vivimos, algo básico no sólo durante la etapa escolar sino a su vida adulta. El conocimiento del mapamundi para niños de Primaria comienza realizando un primer acercamiento al país donde viven para luego ir ampliando a más. Mapas físicos y políticos convivirán con ellos durante su etapa escolar. Poco a poco, los niños irán aprendiendo sobre geografía: océanos, ríos, mares, continentes, países, ciudades…

Mapa es un término que viene de la palabra latina mappa que se refiere a un dibujo que representa una región territorial. Los mapamundis son una herramienta cartográfica muy importante y útil a través de los cuales los niños pueden conocer y tener una idea más clara, visual y sencilla de cómo es el planeta donde viven y dónde se sitúan los mares, continentes, ríos, océanos, países y ciudades en el mundo.

Por lo general, los mapas se realizan sobre un elemento plano, aunque otra forma de aprender el mapamundi es a través del globo terráqueo, un mapa esférico que representa continentes, países, mares y océanos.

Para poder ampliar e imprimir estos mapamundis y que tus hijos aprendan geografía, sólo tienes que pinchar sobre los distintos mapas.

Mapamundi político para imprimir

Mapamundi para imprimir

A través de este mapamundi político, los niños podrán familiarizarse con los distintos continentes y, sobre todo, con los distintos países y sus capitales. Puedes enseñar a través de este mapa a tus hijos que existen dos tipos de fronteras: las naturales y las artificiales.

Las naturales usan un elemento de la naturaleza como una cadena montañosa o un mar para establecer un límite. Las segundas son líneas imaginarias que se trazan para delimitar los países. Las divisiones territoriales no siempre han sido las mismas y se suelen transformar en base a determinados sucesos históricos, políticos o económicos.

Mapamundi de océanos y continentes para imprimir

Mapamundi de océanos y continentes para imprimir

¿Cuántos océanos hay en la Tierra? A través de este mapamundi para niños de primaria, podréis comprobar cuántos son y dónde está situado cada uno. Además, podéis utilizar este planisferio para situar los 57 mares que existen en el mundo.

Mapamundi físico para imprimir

Mapamundi físico para imprimir

A través de este mapamundi físico para niños de primaria, podrán aprender que este tipo de mapas sirve para conocer mares, montañas, desiertos y cualquier otro accidente geográfico. Así podrán diferenciar un mapa político de uno físico. Estos mapas son realizados por los cartógrafos y se representan utilizando diferentes colores que representan la altitud o profundidad del terreno.

Por ejemplo, las montañas o cordilleras más altas se pintan en un color marrón más oscuro, los mares en azul claro y los océanos en color azul más oscuro.

Mapamundi de los principales ríos del mundo para imprimir

Mapamundi de ríos para imprimir

El 3,5 por ciento del planeta equivale a agua dulce, son los ríos, lagunas, riachuelos o afluentes. De entre todos ellos, hay algunos ríos que destacan sobre los demás: porque son más caudalosos, porque son muy largos, porque son muy profundos o porque pasan por ciudades emblemáticas. En este mapamundi para niños podréis detectar los más importantes ríos del mundo.

Mapamundi en blanco y negro para imprimir y rellenar

Mapamundi en blanco y negro para imprimir

Este mapamundi para niños está en blanco, por lo que puedes imprimirlo y dejar que tu hijo lo vaya completando. Una estupenda manera de aprender los países, continentes, mares y océanos.

5 beneficios de pintar mapamundis para los niños

Colorear los mapamundis no solo es una forma para que los niños aprendan a diferenciar las distintas partes y lugares del planeta, como también un ejercicio muy beneficioso para su aprendizaje.

1. Aumenta la creatividad de los niños
Para distribuir los colores en un mapamundi los niños exige creatividad por parte de los niños. ¿Con qué color pinto cada continente? ¿Con qué color pinto los mares, los ríos y los océanos? Los niños aprenderán que para hacer una ‘lectura’ del mapa, es necesario designar un color para cada parte del mapa.

2. Mejora la coordinación motora de los niños
Pintar mapamundis estimula la coordinación motora fina de los niños. Aumenta su destreza manual y coordinará con más agilidad el ojo con la mano. Al pintar los contornos de los países y continentes los niños necesitarán más precisión en sus movimientos de la mano. Colorear mapamundis incrementará sus habilidades motoras.

3. Desarrolla el pensamiento lógico de los niños
Pintar mapamundis es una excelente herramienta para entrenar el pensamiento abstracto y la capacidad de los niños. Al investigar el mapamundi los niños formarán una imagen mental del planeta Tierra.

4. Estimula el aprendizaje de los niños
Los niños no solo aprenden a pintar y contornear las distintas partes del mapamundi sino que también se sienten más motivados y empujados a descubrir y conocer el mundo que les rodea.

5. Potencia la concentración y la atención de los niños
Pintar o colorear hace con que los niños logren enfocarse en el dibujo, evitando distracciones de su ambiente. Es una excelente herramienta para estimular el autocontrol emocional de los niños.

Niños que lloran al quedarse en la escuela

Imagina que eres pequeño, todo lo que conoces es tu familia, en especial, tu mamá, tu papá son los seres que te brindan seguridad, de repente, te dejan en un lugar desconocido con gente desconocida, tu único medio de seguridad se va y te deja ahí…¿cómo te sentirías? ¿acaso no tendrías temor?
Nos burlamos, señalamos de berrinchudos y exagerados a los niños, somos tremendamente adultocentristas, decimos “no pasa nada, regreso luego”, pero no sabemos que dentro del niño está pasando TODO.
Hoy me tocó ver a muchas mamás regañando a sus hijos para que se quedaran a fuerza, engañándolos que iban a traer algo y ya no volvían, ¿se imaginan el estado de alerta en el que se queda el niño? Esto no ayuda, no beneficia en absoluto la adaptación del peque al colegio.
Entonces ¿qué hacemos para ser respetuosos con los sentimientos del niño?
1) Cuando el niño vivirá un cambio significativo o visitará algún lugar nuevo siempre se le anticipa lo que sucederá. Ya sea ir al médico, al dentista, a visitar un familiar, y más aún, al colegio. No un día antes, se hace al menos un mes con anticipación. De esta forma, preparamos al peque para el proceso, le podemos mostrar videos de como es un salón de clases, una escuela, etc.
2) Jamás te vayas mintiéndole o a escondidas. Siempre debes decirle la verdad “Amor, ya me voy al trabajo, estarás aquí en casa con papá, ¿cómo ves si me vas a recoger a la entrada de la casa en un rato?”. Desde luego que el niño va a llorar, pero es mejor que llore sabiendo lo que sucederá a que llore de incertidumbre, que se quede en un estado de alerta fuerte sin saber donde te fuiste o si vas a volver. Cuando te vas a escondidas, tal vez no lo veas llorar al momento, pero ten por seguro que lo hará cuando se de cuenta de que ya no estás Y SERÁ PEOR LO QUE SIENTA. Además, no debes chantajear “ándale, te compro un dulce y ya me voy”, “te regalo un chocolate pero ya no llores”, no lo acostumbres a esperar algo a cambio, mejor deja que poco a poco asimile y comprenda las situaciones por conciencia propia, te aseguro que una vez que interiorice esto, él mismo saldrá a despedirse.
3) Vive y conecta con su adaptación escolar. Algunas maestras de preescolar suelen comprender y ayudar en este proceso. Si puedes, ¡quédate ahí afuera! ¡llévalo solo un rato! Repite el proceso una o dos semanas hasta que el nene se adapte al nuevo entorno de convivencia.
4) No te burles de lo que siente, si llora ¡abrázalo! ¡consuélalo!. No lo vas a mimar, le estarás haciendo saber que siempre estarás para él, que siempre tomarás en cuenta lo que siente y que su mejor refugio siempre será mamá y/o papá.
Muestra este nuevo cambio como algo maravilloso, como una aventura nueva, que el niño desee asistir con una sonrisa en su carita.
Mamá, papá ¡marquemos la diferencia! ♥️
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¿Qué es la educación inclusiva y por qué es importante?

¿Te imaginas un mundo en el que todas y todas reciban una educación de calidad? Puede parecer una utopía pero es una realidad que es posible, por eso la educación de calidad es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030. Un sistema educativo de calidad es aquel que pone el foco también en aquellos alumnos o grupos que pueden resultar marginados o que son vulnerables, de forma que puedan desarrollar su potencial. En este artículo queremos contarte en qué consiste la educación inclusiva, qué objetivos tiene y cómo aplicarla en el aula.

Según datos de la UNESCO actualmente hay más de 262 millones de niños, niñas y jóvenes sin escolarizar, y 6 de cada 10 no han adquirido, tras varios años de estudio, las competencias básicas de lectura, escritura y aritmética lo cual perpetúa la pobreza y la marginación.

¿Qué es la educación inclusiva?

La educación inclusiva supone un modelo de educación que pretende atender a las necesidades de todos los niños y niñas, jóvenes y adultos considerando especialmente aquellos casos en los que puede existir un riesgo de exclusión social.

No se trata solo de prestar atención a personas con discapacidad sino a todo el alumnado sin distinguir por la raza, la condición social, la cultura o la religión, entre otros aspectos.

Algunas de las diferencias entre el enfoque tradicional en la educación y la educación inclusiva, son las siguientes:

  • En el enfoque tradicional se diagnostica a cada alumno y alumna para determinar una categoría y solucionar el déficit que existe, sin embargo en la educación inclusiva simplemente se analizan las características de cada estudiante para determinar los apoyos que serán necesarios.
  • El enfoque tradicional se centra en el estudiante, mientras que el inclusivo lo hace en la clase.

En definitiva, en la educación inclusiva no se utilizan programas especiales para determinados estudiantes, sino que en la misma aula se responde a las necesidades de cada estudiante.

En este sentido la UNESCO entiende que en la educación inclusiva los alumnos con necesidades especiales deben tener acceso a los colegios de educación regular, donde deben ser acomodados con estrategias pedagógicas centradas en el alumnado, de forma que se responda a sus necesidades.

¿Cuáles son los objetivos de la educación incusiva?

Como consecuencia de lo que hemos visto en el apartado anterior, la educación inclusiva tiene unos objetivos claros que son los siguientes:

  • La Inclusión social y académica del alumnado puesto que se trata de incluir a los alumnos no de marginarlos de la educación.
  • El sistema educativo único, es decir, no deben existir programas especiales para los alumnos o alumnas que tienen determinadas necesidades.
  • La atención a todos los alumnos y alumnas en función de sus características.
  • El impulso de la igualdad de oportunidades en base a la solidaridad y al fomento de la participación.
  • La coordinación de todas las personas que participan en la educación: padres, profesores, medios de comunicación etc.
  • La promoción de la inclusión en todos los ámbitos sociales y laborales.

¿Cuáles son los obstáculos de la educación inclusiva?

La educación inclusiva también tiene una serie de retos y obstáculos a superar, entre los que se pueden destacar los siguientes:

  • Creencias erróneasque dificultan la integración de personas con discapacidad o de personas de culturas diferentes.
  • Barreras físicas puesto que algunas escuelas no están preparadas para que puedan acceder alumnos o alumnas con discapacidad.
  • Planes de estudioque son excesivamente rígidos y que no se plantean la existencia de la necesidad de diversos tipos de aprendizaje.
  • Profesoresque no están suficientemente preparados para hacer frente a la diversidad que se puede dar en el aula.
  • Falta de financiaciónque afecta la posibilidad de las escuelas para adaptarse a lo que necesitan los estudiantes.
  • Legislaciónde cada país que supone una exclusión de la educación inclusiva y que muchos alumnos queden fuera del sistema educativo.


¿Cómo trabajar de forma inclusiva en el aula?

Trabajar de forma inclusiva en el aula es una de las claves de la educación de calidad, algunas de las pautas que se pueden seguir son las siguientes:

  • Conocer a los alumnos y alumnas. Los profesores deben tomar el tiempo que sea necesario para conocer al alumnado considerando a cada persona como un individuo con sus particularidades. Los juegos, las preguntas y la observación son básicas para alcanzar ese conocimiento.
  • Uso de métodos más activos. Otra clave consiste en el uso de actividades que fomenten un pensamiento crítico, de forma que los alumnos y alumnas se planteen problemas y soluciones, es decir, se hagan preguntas sobre el mundo que les rodea. En definitiva, se trata de poner el foco en que todos los estudiantes intervengan.
  • Evaluaciones diferentes. Si el aprendizaje es diferente, la forma de evaluar también debe serlo, de manera que se consideren las particularidades de cada niño y niña.
  • Propuestas de los niños y niñas. La educación inclusivadebe apostar por dar la iniciativa de las actividades que se realicen en el aula a los niños y niñas, de forma que sean ellos los que dirijan su propio aprendizaje.
  • Metas medibles y que supongan un reto. Los profesores deberán plantear objetivos se sean complicados de alcanzar, que supongan un reto para los alumnos, pero que no sean imposibles.
  • Aplicación de la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Howard Gardner sostiene que no existe un único tipo de inteligencia, sino que existen varios y en el aula es necesario valorar cada una de esas inteligencias para potenciarla.

En Educo tenemos el objetivo de que todos los niños y niñas acudan a la escuela y puedan terminar, como mínimo, la educación primaria, pero además, queremos que esa educación sea de calidad e inclusiva. En definitiva, queremos dar a todos los alumnos y alumnas la posibilidad de tener un futuro mejor, que puedan salir de la pobreza y disfrutar de una vida plena y feliz.

Fuente:

https://www.educo.org/Blog/Que-es-educacion-inclusiva-y-por-que-es-importante