Gausachs. Antonio Prats Ventós, Paul Giudicelli, Fernando Peña Defilló, Ada Balcácer, Oscar de la Renta, Iván Tovar, Domingo Liz y otros abrevaron en la experiencia del pintor
La indiferencia de autoridades edilicias ha imposibilitado que República Dominicana proclame orgullosa haber tenido en sus aulas a una de las figuras más prestigiosas del arte, la educación, la cultura, no solo por sus excelentes obras y aportes, también por las relaciones de amistad que cultivó con figuras universales como Ernesto Hemingway, admirador de sus producciones, Carlos Ribas, que le dedicó un poema, Pablo Picasso, Modigliani, Ángel Ferrant, Enric Casanovas…
Es, además, un acto de ingratitud no haber atendido la solicitud de sus discípulos, los más sobresalientes de la pintura nacional de su época, y de sus colegas intelectuales pidiendo que una calle de Santo Domingo lleve su nombre.
José Gausachs no ha recibido ese homenaje. Podrán recordarlo coleccionistas locales que exhiben sus maravillosos paisajes y retratos y familias del país, porque muchos de sus cuadros quedaron en hogares de diferentes clases sociales, heredados de antepasados, quizá desconocedores del tesoro que conservan. Él enseñaba y pintaba con fascinación, sin descanso.
José Gausachs Armengol llegó después de haberse formado intelectualmente en su natal España donde también fue maestro. Vivió en París y realizó estudios en la Ecole des Beaux Arts. Allí instaló su taller y participó en movimientos artísticos.
Se empleó en el estudio de las obras de los grandes maestros de la pintura impresionista, fundó el periódico “Arlequí”, “libre e irreverente”. En su ir y venir entre Francia y la Madre Patria, servía como dibujante en revistas y otras publicaciones. En 1915 realizó su primera exposición.
El exilio. Al inicio de la Guerra Civil española, Gausachs firmó el “Manifiesto de la Alianza de Intelectuales Antifascistas por la Defensa de la Cultura”, en representación del Sindicato de Artistas, Pintores y Escultores, y en 1939 decidió exiliarse en Francia porque su vida corría peligro. Fue detenido al cruzar la frontera.
Tras breve tiempo en campo de concentración, pudo salir. Su destino fue la República Dominicana. Arribó en enero de 1940 y fue nombrado profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes.
En el país. Gausachs vivió alrededor de 20 años en “Ciudad Trujillo”, excepto corto tiempo en Venezuela. Regresó porque amaba este pueblo que inmortalizó en sus pinturas. Ocupó el cargo de subdirector de la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Fue maestro de los sobresalientes pintores Clara Ledesma, Gilberto Hernández Ortega, Eligio Pichardo, Antonio Prats Ventós, Paul Giudicelli, Fernando Peña Defilló, Ada Balcácer, Oscar de la Renta, Iván Tovar, José Rincón Mora, Marianela Jiménez, Clara Ledesma, Nidia Serra, Luichy Martínez Richiez, Domingo Liz, Gaspar Mario Cruz, entre otros citados por Jeannette Miller y José del Castillo.
Se destacó “por sus personajes bien logrados y los retratos de trazos firmes”, significa Del Castillo, que lo describe como “exponente del neo fauvismo”.
“Entre todos los artistas españoles exiliados, la figura más importante para la plástica dominicana” fue José Gausachs, significa Jeannette Miller. Y añade: “Su integración al país fue total, su enseñanza determinante en las generaciones artísticas que lo siguieron”.
María José, su nieta, declaró en una entrevista que su abuelo utilizaba “los peculiares colores del Trópico, que tanto le gustaban de este país” y lo definió “una persona inquieta, pintaba en todos lados, hasta en las servilletas, nada lo limitaba”.
“Su figura alcanzó una dimensión mítica, pues realizó formidable labor docente, protagónica y decisiva en la mayoría de los artistas dominicanos, cuyas carreras tomaron impulso en las décadas de los años 40, 50 y 60 del siglo XX”, publicó Wikipedia.
José Gausachs nació en Barcelona el 1 de mayo de 1889. Casó con Juliana Aisa Irisavri. Procrearon a Jorge, prisionero cuando su padre salió al exilio, y a Francisco, a quien trajo al país de 14 años. Ya estaba separado de su esposa. Era “de imponente presencia física, alto, de personalidad fuerte”.
Murió en “Ciudad Trujillo” el 27 de julio de 1959.
La calle
El 21 de marzo de 1962, Máximo Avilés Blonda, director general de Bellas Artes, se dirigió al ayuntamiento del DN para informar que fue visitado en su despacho por “un nutrido grupo de pintores y escultores dominicanos con la finalidad de solicitar que se denominara una calle de esta ciudad con el nombre del distinguido maestro José Gausachs”. La petición nunca ha sido tomada en cuenta.
Aclaración: En 1941, cuando se designó con el nombre de “Libertador” una calle de la capital en homenaje a la provincia que llevaba ese nombre, se ubicó en San Carlos. Desaparecida la dictadura, la localidad recuperó su denominación original, Dajabón, asignada años después a una vía del ensanche Espaillat.
Fuente: https://hoy.com.do/


