La insurrección de las Manaclas, en su 59 aniversario

Desde antes del golpe de estado a Juan Bosch en septiembre de 1963, los dirigentes de los distintos comités, aptos para integrar las guerrillas de la organización 14 de Junio, habían sido integrados a los siete frentes Guerrilleros en que la Infraestructura había divido el país”. Fidelio Despradel, Diario de la Guerrilla de Manaclas.
El 14 de Junio, un movimiento político formado en la clandestinidad para luchar contra la Tiranía de Rafael Leonidas Trujillo Molina (1930-1961) y que había tomado su nombre en honor a los caídos durante la expedición libertaria del 14 de 1959, donde unos patriotas vinieron desde Cuba a iniciar la Guerra de Guerrillas contra la sangrienta dictadura; se estaba preparando desde hacia cierto tiempo para alzarse en las montañas e iniciar el anhelado proyecto revolucionario insurgente que se había iluminado con el triunfo de Fidel y sus compañeros poco tiempo antes.
A pesar de ser un movimiento de masas importante, el 14 de Junio había declinado su participación en las elecciones generales de 1962, siendo consecuentes con su pensamiento e ideales de Revolución. De esas elecciones, las primeras libres en el país, resultó electo el Profesor Juan Bosh, destacado exiliado político y literato dominicano, que anduvo por el exterior luchando contra la dictadura y ahora presidía un gobierno de “conciliación” donde pretendía democratizar la sociedad dominicana.
La realidad fue que el Bosh, que representaba los intereses de grandes mayorías y sectores liberales no persiguió, ni sometió a los remanentes de la dictadura. Sobretodo no desmontó a la jerarquía militar, altamente conservadora y comprometida con los intereses de las clases dominantes y las ideas del Trujillato.
El Golpe de Estado no se hizo esperar, y una mañana de septiembre de 1963, el señor presidente de la República era conducido fuera del palacio nacional, a sólo 7 meses de haber sido juramentado. El Golpe de Estado, que planeado por la reacción, con el apoyo del Alto Clero, la Burguesía, el Alto Mando Militar y la Embajada de Estados Unidos se había fraguado, quebrantando así la voluntad del pueblo. Juan Bosh, sin percatarse, se había convertido en la continuación de Jacobo Arbenz y el predecesor de Salvador Allende.
El Movimiento 14 de Junio ya había advertido esta amenaza, y congruentes con sus ideas de Revolución, comienzan a preparar su respuesta al alevoso golpe de las fuerzas reaccionarias nacionales e internacionales, y una noche del 28 de noviembre de 1963, después de varios intentos de estableciendo, se alzan en las montañas dominicanas, iniciando así una de las más inolvidables epopeyas de la lucha de los dominicanos por su liberación histórica.
En siete frentes había dividido la dirección del Movimiento la lucha guerrillera, eran siete frentes en siete puntos importantes de nuestra geografía, abarcando así sus puntos más importantes.
El frente a cuya zona de operaciones fuimos a conocer, y donde se encontraba el “Comandante General de todos los Frentes” era el Jiménez Moya, cuya zona eran las montañas de Manaclas, en la provincia de Santiago. Y cuya meta era alcanzar un centro de operaciones en torno al Monte de Gallo Grande, una zona de mas de 2,000 metros sobre el nivel del mar, y cuyo objetivo era establecer una línea de abastecimiento desde las poblaciones más cercanas, pero que fueron truncadas porque las fuerzas antiguerrilleras utilizaron esos mismos puntos como centros de operaciones (Cabirmal y la Indiferencia).
Los Guerrilleros comenzaron las largas caminatas de ascenso la noche del 28 de noviembre, y permanecieron internados en la zona hasta que cayeron en su mayoría, el día 21 de diciembre de 1963, 23 días después.
El frío implacable, la falta de agua y comida, la oscuridad de la noche, y las prolongadas caminatas, causaban mayores problemas a los combatientes que los torpes bombardeos a que fueron sometidos.
El primer Guerrillero en caer fue Francisco Bueno Zapata, atrapado por las fuerzas militares mientras se perdía en una misión de contacto. El próximo resultaría ser el Guajiro, quien en otra misión de contacto para el abastecimiento, fue asesinado por un campesino en una bodega de la zona, atacado por la misma gente por las que venia a luchar, y se alzaba en las lomas.
Después de fracasar las misiones de abastecimiento y contacto, y de verse frustrados en llegar a la zona prevista para establecer el mando; y en vista de las condiciones físicas y de salud de muchos de los milicianos, el Mando de la Guerrilla tiene que discutir una opción real, que le permita salir mejor parados de la situación difícil. Su decisión fue aceptar la propuesta del Gobierno de que les iban a respetar sus vidas, y con el objetivo continuar la lucha en otro momento; Vale recordar que ya la ultima expedición, ultima carta jugada, de cuatro de los mejores Guerrilleros, incluyendo el Guía de la Guerrilla (Guajiro) y el Comandante del Frente (Fidelio), había sido interceptada horas después de la muerte del Guajiro en aquel incidente de la bodega y capturada por los militares.
Si embargo el puñado de los camaradas en mejores condiciones solicitó permanecer en las montañas y continuar la lucha, para tratar de ofrecer una ultima resistencia, ante la ineficaz persecución de las brigadas antiguerrilleras en aquellos altivos templos de la cordillera.
El grupo guerrillero que se entregó, confiaba en que su vida sería respetada, y así poder seguir luchando en alguna otra vanguardia. Sin embargo la orden estaba dada y era contundente, posiblemente desde la Embajada (que todos sabemos) salió el mandato de arrancarles al pueblo a sus más luchadores hombres, de quitarle a la juventud su mejor referente, de atrasar el porvenir, porque detenerlo nunca lo pudieron ni lo podrán. Los que se entregaron bajo la promesa de preservarles sus vidas fueron inmediatamente apresados y traicionados, desarmados y desnudados fueron conducidos a una zona de la ignominia y cruelmente acribillados. Los asesinos a sueldo trajeron consigo un grupo de campesinos para demostrarles “como se matan los comunistas”.
“Solo con la decisión inquebrantable de ser libre o morir, podemos conquistar las metas de la Liberación Nacional, pero para alcanzar la realización de todas nuestras aspiraciones, es preciso la unidad de todos los sectores, a través de sus autenticas organizaciones” Manuel Aurelio Tavárez Justo.
Manolo Tavárez estaba entre los apresados, como siempre era el primero en las luchas, ahora fue el último en morir. Le dieron el amargor de ver caer a todos sus compañeros. El moría sosteniendo que era el único culpable de todo, y como última y desesperada acción para tratar de salvarles la vida a sus colegas.
Quienes los mataron están sueltos e impunemente descansan sus cuerpos en los muebles, mientras sus conciencias arden en la mayor vergüenza, en la mugre está su honor, y la oscuridad arropa el recuerdo que legaran a esta tierra.
Los frentes en que se organizaba la Guerrilla eran:
1. Frente Mauricio Báez en la Cordillera Oriental. (Seibo)
2. Frente Hermanas Miraba en la Cordillera Septentrional (San Francisco de Macorís)
3. Frente Gregorio Luperón en la Cordillera Septentrional (Altamira)
4. Frente Ventura Simó entre Bonao y San José de Ocoa
5. Frente Francisco Sánchez del Rosario en la Sierra de Bahoruco (Enriquillo)
6. Frente Enrique Jiménez Moya en la Cordillera Central (San José de las Matas)
Esa fue la estructura guerrillera del Movimiento 14 de Junio, que luchó contra las fuerzas del Estado Dominicano, un Estado gobernado por un Triunvirato golpista y ultra conservador, defendido y financiado por Washington y las fuerzas tradicionalmente contrarrevolucionarias.
Veintinueve hombres perdieron la vida, veintinueve combatientes cayeron luchando por la vida, en esa lucha en la que los seres humanos no mueren, porque como dice Ali, “Los que Mueren por la Vida no pueden llamarse muertos”. A los veintinueve que el acero redujo a recuerdos, el mismo hierro que los llevó a la tumba comenzó a inmortalizarlos, los hará vivir eternamente en la memoria y en el cariño del pueblo por el que lucharon.
Manuel Aurelio y una Generación llamada Manolo
“Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacifica del pueblo, el 14 de Junio sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya; y a ellas…a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de Junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….porque no nos quedara, entonces, otra alternativa, que la de Libertad o Muerte” Manuel Aurelio Tavárez Justo.
El hombre que dirigía el movimiento Revolucionario 14 de Junio y que al momento de morir en la serranía ostentaba el titulo de Comandante General de todos los frentes había nacido en Montecristi el 2 de enero de 1931, iniciándose en esa misma época, la dictadura que tanto combatió. Se cuenta que sus padres desde joven le inculcaron una conciencia antiimperialista
Desde muy joven viajó a la ciudad Capital, donde se matriculó como Bachiller en Filosofía y Letras del Liceo Juan Pablo Duarte, allí inició sus contactos políticos y sus reflexiones sobre la sociedad. Posteriormente Manolo ingresó a la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD) y se graduó de doctor en Leyes. Es en la Universidad, donde se consolida su conciencia política, y es mientras estudia que conoce a quien será su futura esposa y compañera de luchas, la joven Minerva Mirabal, opositora también al régimen, y oriunda de la ciudad de Salcedo.
En 1960 se inician las conversaciones para establecer un movimiento que agrupara y consolidara todos los espacios antitrujillistas que existían. Y en efecto, en el último encuentro para tratar ese tema, realizado en Valverde Mao decidió fundar una “Organización Revolucionaria” de nombre Movimiento Revolucionario 14 de Junio, que como nos recuerda Fidelio Despradel, fue “en homenaje a los Héroes de la Gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo”, de quienes adoptaron también el “Programa Mínimo”.
Pero aquel primer intento de formar un movimiento fue sofocado muy pronto. Una mañana de enero de 1960 la jauría se había desatado. Los agentes del tenebroso y amargamente célebre Servicio de Inteligencia Militar (Termino Contradictorio) SIM, salieron armados de su tristeza a convocar los silencios. A Perseguir como sombras los sueños, a apresar en las cuevas todas las luces, a intentar enterrar bajo piedras las ilusiones y en vano, a intentar detener la primavera, que tarde o temprano llegará.
Salieron en las noches frías de enero, sometieron a los muchachos a la muerte, otros tantos recibieron las torturas y la mayoría fue a parar a la “40”, donde el dolor era la norma y la noche interminable. El mismo Manolo fue a parar a aquella cárcel, hasta que fue trasladado a la Cárcel de Puerto Plata, pero ya el complot estaba forjado. Trasladar a Manolo a Puerto Plata, tenia el objetivo de obligar a las Hermanas Mirabal, casadas dos con los presos, a viajar continuamente a aquella ciudad, y a utilizar la peligrosa carretera tramontana. Esto sirvió para que el régimen fraguara su más horrendo crimen. Las tres hermanas, las tres mariposas fueron cobardemente asesinadas mientras regresaban de Puerto Plata, en un lóbrego lugar llamado “La Cumbre”, donde hoy existe una escuela que lleva su nombre. Con este crimen espantoso, la dictadura aceleraba su decadencia.
El Tirano fue ajusticiado la hermosa noche del 30 de mayo de 1960, mientras se dirigía a San Cristóbal. Y mientras los periódicos de la época publicaban “Cae Vilmente asesinado el Benefactor de la Patria”, el pueblo celebraba en silencio la muerte de “chapita” o la muerte del chivo.
Manolo pudo salir de la cárcel, y dejar atrás el dolor de la tortura el 26 de julio de 1961, gracias a una amnistía, y debido a la gran presión del pueblo. De inmediato se reincorporó a los trabajos organizativos y a la formación de la “Agrupación Política 14 de Junio, continuadora de aquel primer complot antitrujillista. Ahora la lucha no era contra el Tirano, sino contra sus remanentes, el Gobierno de Joaquín Balaguer, discípulo más iluminado de Trujillo y su predecesor; y después el Gobierno del Consejo de Estado.
Aunque Manolo siempre estuvo en la oposición al Gobierno d Bosh, recibió con beneplácito y defendió todas las medidas revolucionarias del Gobierno y alertaba continuamente de los aprestos conspirativos que realizaban las clases conservadoras contra el Gobierno de Bosh.
Cuando se gesta el atentado contra la voluntad popular, la reacción inicia una feroz persecución contra los dirigentes del 1J4, el mismo Manolo debe esconderse y viajar secretamente. Y cuando se supo la consumación del golpe en la madrugada del 26 de septiembre de 1963, ya la respuesta estaba preparada.
Manolo Tavárez sintió el fuego vil en sus entrañas, la mañana del 21 de diciembre de ese mismo año, en este mismo espacio de las Manaclas. Como Camilo Torres, Manolo murió para vivir, para vivir y ser honrado eternamente por todos y todas las buenos dominicanos. Como el Guerrillero Heroico, el Comandante General de todos los Frentes ascendería a una estatura americana, a una inmortalidad merecida y a una dignidad fulminante.

Durante el Viaje

En La Senda de Manolo, nombre con que habían identificado esta gran actividad, fue una idea que fue tomando consistencia durante tres meses de trabajos organizativos, donde participaron el grueso de las organizaciones del movimiento social dominicano. Como era una actividad autogestionada por cada uno de los participantes, fuimos creando “comités organizadores” en cada localidad para facilitar el trabajo y la logística y la seguridad del evento.
El sábado 20 de diciembre, los que íbamos desde Santo Domingo, partimos bien temprano de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; y en unas horas ya habíamos de llegar al espacio que se había elegido para acampar. Grata fue la sorpresa de encontrar allí, ya todo un establecimiento montado, una gran cantidad de personas y vehículos que habían llegado desde todas partes. Era innegable que Manolo y sus compañeros de ideal, continuaban aun después de 40 años de desaparecidos, convocando multitudes.
Durante el viaje nos acompañaron viejos y nuevos luchadores, sobrevivientes de la guerrilla y nosotros los jóvenes, quienes realmente motorizamos y patrocinamos esta mas reciente expedición montañesa. Los testimonios de Marcelo Bermúdez, Iván Rodríguez, Rafael Reyes, (Pitifia) y Tatán Jiménez, además del de Fidelio, sobrevivientes de la gesta, nos sirvieron de mucho para reencontrarnos con aquella historia, revivida ahora por nosotros.
La luz de las Manaclas aun se cierne sobre todas las cordilleras dominicanas y amenaza con interrumpir todavía la provisoria sobriedad de las ciudades. Su recuerdo esperanzador es aún, el único horizonte que les queda a los buenos dominicanos de rescatar su futuro y redimir su historia.
El Sendero que marcó la inmolación del 14 de Junio, en las navidades de 1963 está aún abierto como una vena rota y fulgurando esperanzas; están aun frescas las huellas de los guerrilleros, esta el borde del camino y nos convoca, para que hoy, ya no sólo en el Frente de la Montaña, sino en todos los frentes de la vida, conquistemos el derecho a dirigir nuestros destinos y recuperemos de una vez por todas la alegría milenariamente arrebatada.
Recientemente (12 de enero 2004) los sobrevivientes publicaron el Diario de la Guerrilla, un documento histórico imprescindible para el estudio de aquellos momentos tan importantes de nuestra historia. También han publicado una Carta Pública, instando al Mayor General (r) Elby Viñas Román, Ex Secretario de las Fuerzas Armadas, Durante el Gobierno del Triunvirato para que denuncie a la opinión pública de dónde salió aquella orden de asesinar a Manolo y sus compañeros, luego de ser traicionado al entregarse. Estos intentos últimos por reconstruir aquellos momentos abren un espacio obligatorio a la discusión de aquel proceso y otorgarles su justa dimensión histórica.
Hoy que volvemos a las montañas de la Cordillera Central, para en la “Senda de Manolo”[ recorrer estos caminos tardíos e históricamente golpeados, es que se hace más se hace sonoro el imperioso llamado de la Raza Inmortal a seguir su ejemplo y continuar su lucha. A continuarla en los valores que hace mucho dejaron de ser dominicanos, sino que son ahora patrimonio de toda la humanidad.
¡¡¡Que lo Sepa América!!!
Que lo Sepa el Mundo:
¡¡¡Manolo Vive!!!
Texto: H. Galván es estudiante de Economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo y miembro de la Comisión de Relaciones Publicas del Movimiento Juventud Rebelde.
Fuente: Historia Dominicana en Gráficas/Facebook
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