Entrevista. Durante más de cinco décadas, José Ramón Holguín ha estado vinculado a la educación superior dominicana desde distintos escenarios: como rector, vicerrector, investigador, presidente de asociaciones nacionales e internacionales de rectores y miembro del Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. Su trayectoria también incluye funciones en el ámbito gubernamental, donde se desempeñó como viceministro de la Presidencia encargado de monitoreo y coordinación gubernamental.
Desde hace un año y diez meses es rector del Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC), una institución que encontró con serias dificultades en infraestructura, gobernanza y permanencia estudiantil. Bajo su gestión, asegura que el centro ha logrado recuperar la confianza de la comunidad educativa, reducir la deserción de un 62.5 % a menos de un 8 %, aumentar significativamente su matrícula y modernizar sus instalaciones y laboratorios.
Holguín considera que la formación técnica debe ocupar un lugar central en las políticas educativas del país. A su juicio, experiencias internacionales como las de Alemania, Estados Unidos, Canadá y China demuestran que este modelo permite responder con rapidez a las necesidades productivas, generar empleos de calidad y acelerar el desarrollo económico.
En esta entrevista conversa sobre la transformación del ITSC, los desafíos de la educación técnica, la incorporación de nuevas tecnologías, el impacto de la inteligencia artificial en la enseñanza y la importancia de crear oportunidades para que más jóvenes encuentren en la educación una vía de crecimiento personal y profesional.
Plan LEA: ¿Cómo encontró el ITSC cuando asumió la rectoría y qué ha cambiado desde entonces?
José Ramón Holguín: El ITSC fue una de las iniciativas más importantes para impulsar la formación técnica en la República Dominicana. Tuve la oportunidad de conocer de cerca sus inicios porque era miembro del Consejo Nacional de Educación Superior cuando se creó hace trece años.
La institución comenzó con mucho potencial, pero con el tiempo enfrentó dificultades relacionadas con su modelo de gobernanza, lo que afectó la gestión de los recursos y provocó un proceso de deterioro institucional.
Cuando llegamos encontramos una realidad compleja. Había problemas importantes en la infraestructura física, laboratorios fuera de servicio, edificios afectados por filtraciones y un campus que había perdido parte de su atractivo. Pero el problema no era únicamente físico. También había disminuido la calidad de la docencia, se había perdido el sentido de pertenencia y la deserción estudiantil había alcanzado el 62.5 %.
Nuestro primer objetivo fue recuperar la institucionalidad y devolver a estudiantes, docentes y colaboradores el orgullo de pertenecer a la institución. Luego nos enfocamos en mejorar la calidad académica y crear condiciones para que los estudiantes permanecieran en sus carreras.
Los resultados han sido positivos. Durante este año y diez meses han ingresado cerca de 4,000 estudiantes. Actualmente tenemos alrededor de 6,870 estudiantes activos y hemos reducido la deserción a menos del 8 %. Solo ese dato refleja el nivel de recuperación que ha experimentado la institución.
En el cuatrimestre más reciente ingresaron 1,450 estudiantes. Si se compara con otras instituciones de educación superior del país, somos una de las que más estudiantes ha recibido. Hoy somos la sexta institución de educación superior con mayor matrícula de la República Dominicana.
Plan LEA: Además de la matrícula, ¿qué otras transformaciones se han realizado?
José Ramón Holguín: Entendimos que para recuperar el sentido de pertenencia era necesario transformar los espacios físicos. Con el apoyo gubernamental iniciamos un proceso de intervención integral.
De los dieciséis edificios del campus, prácticamente todos han sido intervenidos. Solo quedan cuatro en fase final. También renovamos la infraestructura tecnológica. En algunos casos no era posible recuperar los equipos porque tenían más de una década de uso, por lo que decidimos reemplazarlos.
Hoy contamos con más de 27 laboratorios completamente equipados con tecnología de última generación. Hemos modernizado las áreas de informática, fotografía, diseño de moda, electricidad, construcción, refrigeración, mecánica automotriz, logística, enfermería y las distintas especialidades vinculadas al área de la salud.
Nuestra meta ha sido que los estudiantes trabajen con equipos similares a los que encontrarán en las empresas donde posteriormente se desempeñarán.
Plan LEA: ¿Cómo se vincula el ITSC con las prioridades de desarrollo del país?
José Ramón Holguín: Una de nuestras principales metas ha sido apoyar las políticas públicas impulsadas por el Gobierno.
Cuando el presidente decidió apostar por el desarrollo de la industria de semiconductores y el aprovechamiento de las tierras raras, nosotros creamos la carrera correspondiente y estamos en proceso de instalar uno de los laboratorios de semiconductores más avanzados de la región.
También hemos fortalecido el área de logística porque la República Dominicana aspira a consolidarse como un centro regional de servicios y transporte. Actualmente contamos con uno de los laboratorios de logística más completos del país.
Hemos hecho lo mismo en construcción, donde disponemos de modernos laboratorios para análisis de materiales y suelos; en diseño industrial, mediante la creación de espacios de prototipado; y en el área aeronáutica, donde estamos desarrollando programas para la formación de técnicos especializados.
Asimismo, continuamos fortaleciendo sectores estratégicos como turismo, gastronomía, moda y fotografía.
Plan LEA: ¿Cuál ha sido el resultado de esa apuesta?
José Ramón Holguín: El año pasado graduamos cerca de mil estudiantes y aproximadamente el 98 % logró insertarse en el mercado laboral.
Ese es uno de los indicadores que más nos satisface porque demuestra que estamos formando talento que responde a necesidades reales del sector productivo.
Además, somos una institución pública y gratuita. Eso significa que cualquier joven con talento puede acceder a una formación de calidad sin que los costos representen una barrera.
Plan LEA: Actualmente se habla mucho de transformación digital e inteligencia artificial. ¿Cómo se están incorporando estas herramientas en la formación de los estudiantes?
José Ramón Holguín: La educación técnica tiene una característica fundamental: se aprende haciendo.
Por eso damos tanta importancia a los laboratorios. Nuestros estudiantes trabajan con equipos de última generación y con tecnologías similares a las que encontrarán en la industria.
Además, estamos desarrollando un modelo de Smart Campus. Toda nuestra administración funciona de manera digital. Contamos con aulas inteligentes, pantallas interactivas, sistemas conectados a internet y herramientas apoyadas en inteligencia artificial.
También hemos fortalecido el acceso a bibliotecas virtuales, plataformas educativas y recursos tecnológicos para que los estudiantes puedan continuar aprendiendo dentro y fuera del aula.
Incluso hemos entregado cerca de 3,000 computadoras portátiles a estudiantes que las necesitan para garantizar que nadie se quede atrás por falta de recursos tecnológicos.
Plan LEA: ¿Cuáles son las carreras con mayor demanda actualmente?
José Ramón Holguín: La primera es Desarrollo de Software, con cerca de mil estudiantes. Le sigue Enfermería, con aproximadamente 950, y luego Gastronomía y algunas áreas vinculadas al turismo.
Estas carreras coinciden con sectores prioritarios para el desarrollo nacional.
También observamos un crecimiento sostenido en logística, electricidad, construcción y mecánica automotriz, áreas vinculadas a las disciplinas STEM.
Plan LEA: ¿Qué ventajas ofrece la formación técnica frente a otros modelos educativos?
José Ramón Holguín: La experiencia internacional demuestra que la formación técnica ha sido una pieza clave en el desarrollo de muchas economías.
Alemania impulsó gran parte de su crecimiento industrial a partir de la formación técnica y la educación dual. Estados Unidos cuenta con más de mil community colleges que desempeñan una función similar. Canadá está fortaleciendo ese modelo y China ha desarrollado más de 1,800 instituciones de este tipo.
La principal ventaja es que los estudiantes se incorporan al mercado laboral con rapidez. Muchas veces comienzan a trabajar antes de concluir sus estudios.
Además, reciben una formación muy práctica, enfocada en resolver problemas reales y responder a las necesidades de sectores productivos específicos.
Plan LEA: ¿Cómo apoyan la inserción laboral de los estudiantes?
José Ramón Holguín: Contamos con una Vicerrectoría de Vinculación y Extensión cuyo objetivo principal es conectar a nuestros estudiantes con oportunidades laborales.
Realizamos ferias de empleo de manera permanente. Hace pocas semanas organizamos una actividad en la que participaron cincuenta empresas y se ofertaron más de cinco mil vacantes.
También desarrollamos ferias virtuales y alianzas con empresas que buscan talento especializado para proyectos estratégicos.
Plan LEA: Más allá de la formación profesional, ¿qué aprendizajes para la vida adquieren los estudiantes?
José Ramón Holguín: Hay algo que me emociona profundamente. Cuando llegamos, muchos estudiantes estaban desmotivados. Hoy vemos una comunidad distinta.
Los estudiantes saludan, participan, trabajan en equipo y disfrutan aprender.
Hemos promovido la idea de que el trabajo no es un castigo, sino una oportunidad para transformar la vida propia, la de la familia y la de la comunidad.
También desarrollan capacidades para resolver problemas, colaborar con otros, innovar y asumir responsabilidades.
Uno de los cambios más significativos es que han aprendido a aprender juntos. Eso es esencial para el futuro.
Plan LEA: ¿Ha cambiado también la convivencia dentro y fuera del campus?
José Ramón Holguín: Sí. Cuando llegamos existían situaciones de violencia y deterioro de los espacios. Los baños estaban destruidos y había conflictos frecuentes entre estudiantes.
Hoy el ambiente es completamente distinto. Los espacios se cuidan, existe mayor respeto y hemos desarrollado alianzas con instituciones de seguridad y organizaciones comunitarias para fortalecer la convivencia.
También estamos impulsando iniciativas culturales, artísticas y ambientales para contribuir al desarrollo de la comunidad de San Luis.
Plan LEA: ¿Cómo imagina el ITSC al término de su gestión?
José Ramón Holguín: Aspiro a que sea un referente nacional y regional de formación técnica.
Quiero que sea una demostración de que los recursos públicos pueden utilizarse con eficiencia, transparencia y visión de futuro.
También espero que se convierta en una institución capaz de recibir entre 14,000 y 15,000 estudiantes activos, ampliando aún más las oportunidades para miles de jóvenes dominicanos.
Pero, sobre todo, me gustaría que sea recordada como una institución que abrió puertas. Un lugar donde cualquier persona con talento pudiera encontrar una oportunidad para desarrollarse, aprender y construir un mejor futuro.








