Síguenos:

Educar para proteger: conversaciones esenciales entre padres e hijos

Proteger. Ningún padre desea imaginar que su hijo pueda enfrentarse a una situación de abuso, violencia o peligro. Sin embargo, preparar a los niños para protegerse no significa criarlos desde el miedo, sino brindarles herramientas para reconocer situaciones inapropiadas, expresar sus emociones y saber que siempre tendrán un adulto dispuesto a escucharles y ayudarles.

La protección de la infancia comienza mucho antes de que ocurra una situación de riesgo. Se construye día a día en la confianza, el diálogo abierto y la educación sobre el propio cuerpo y los límites personales.

Hablar del cuerpo sin tabúes también es proteger

Uno de los primeros pasos para proteger a los niños es enseñarles a conocer su cuerpo desde edades tempranas. Esto implica utilizar nombres correctos para todas las partes del cuerpo, incluidas las partes íntimas, y explicarles que existen zonas privadas que nadie debe tocar, mirar o fotografiar sin una razón de salud o cuidado y sin la presencia o consentimiento de sus padres o cuidadores, según su edad y etapa de desarrollo.

Estas conversaciones deben realizarse con un lenguaje sencillo, adecuado a la edad del niño y libre de vergüenza. Cuando los niños aprenden que su cuerpo merece respeto, desarrollan una mayor capacidad para establecer límites y comunicar cuando algo les incomoda.

El derecho a decir “no” y poner límites

Desde pequeños, los niños necesitan comprender que sus sentimientos importan. Si un abrazo, un beso, una caricia o cualquier interacción física les genera incomodidad, deben saber que pueden expresarlo y buscar el apoyo de un adulto de confianza.

Enseñarles a decir “no” de manera respetuosa fortalece su autonomía y les ayuda a entender que nadie —sea una persona conocida o desconocida— tiene derecho a hacerlos sentir inseguros o vulnerables.

La diferencia entre una sorpresa y un secreto que causa malestar

Muchas situaciones de abuso se sostienen a través del silencio y la manipulación. Por ello, es importante explicar a los niños que existen sorpresas que se guardan por un tiempo y generan alegría, como preparar un regalo o una celebración.

En cambio, un secreto relacionado con su cuerpo, que les provoca miedo, tristeza, vergüenza o confusión, nunca debe mantenerse en silencio. Deben saber que ningún adulto, adolescente o persona mayor tiene derecho a pedirles que oculten algo que comprometa su seguridad o su bienestar.

Tener una red de adultos seguros

Los niños deben identificar desde temprano a qué personas pueden acudir si se sienten asustados, confundidos o si alguien cruza sus límites. Además de sus padres o cuidadores, puede tratarse de un familiar cercano, un docente, un orientador escolar u otro adulto de confianza.

Una estrategia útil es crear junto a ellos una lista de “adultos seguros” y recordarles constantemente que pueden acudir a ellos en cualquier momento, incluso si alguien les ha dicho que no lo hagan.

Escuchar sin juzgar ni minimizar

Cuando un niño se atreve a contar una situación que le preocupa, la reacción del adulto puede marcar la diferencia. Frases como “seguro no fue nada”, “estás exagerando” o “deja de pensar en eso” pueden hacer que el menor se cierre y evite comunicar situaciones futuras.

Lo más importante es escuchar con calma, agradecerle por confiar, validar lo que siente y asegurarle que hizo bien en hablar.

Una conversación que debe repetirse durante el crecimiento

La educación para la protección no se limita a una charla única. A medida que los niños crecen, sus experiencias cambian y aparecen nuevos escenarios relacionados con la escuela, las amistades, las actividades fuera de casa y el mundo digital.

Por eso, mantener una comunicación abierta y constante es una de las herramientas más valiosas para la prevención. Un niño que sabe que será escuchado sin miedo a ser castigado tiene más probabilidades de pedir ayuda cuando algo no está bien.

Educar para la protección no significa llenar la infancia de temores. Significa enseñar a los niños a reconocer su valor, confiar en su voz y comprender que su seguridad siempre debe estar por encima de cualquier secreto, presión o amenaza.

Elizahenna Del Jesús
Elizahenna Del Jesús
Coordinadora Editorial en Plan LEA, Listín Diario, graduada Magna Cum Laude de la Licenciatura en Letras Puras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

Últimas noticias: