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Una entrevista emotiva con la docente Rocío Hernández Mella

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En mi clase provoco esa creatividad y libertad, todo se construye en el pensamiento crítico”, Rocío Hernández Mella

Por: Joselin Taveras-Sánchez, PhD

Profesora Universitaria

Nos acabábamos de enterar de que ya Rocío Hernández Mella no estará en las aulas inspirando a sus alumnos. En enero de este 2024 fueron sus últimas semanas en las aulas universitarias como profesora, luego de 40 años. 

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Recuerdo lúcidamente para el año 2000, cuando iniciamos la primera asignatura de la especialidad y en mi grupo conocimos a Rocío. Ella es una impresionante profesora, bailarina, investigadora y escribidora (que escribe a vuela de pluma desde su interior sin editar). Ella es una “influencer humanista”, que nos marcó para siempre con su forma particular de enseñar en las aulas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC.

Rocío tiene una hoja de vida impresionante, con la cual ha enriquecido la enseñanza en la academia. Ella es Doctora en Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid, UCM; Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD; Magister en Planificación y Administración de la Educación por el Institut International de Planification de l’Education, IIPE, París, Francia y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, PUCMM; y con especialidad y Estudios de Posgrado en Psicología Educativa en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM.

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Con una educación que va más allá de la ciencia de la conducta, Rocío nos sorprende pues es bailarina de danza moderna. Es, sin duda, una maestra de cuerpo y alma, en la carrera de psicología y en los programas de educación del INTEC.

Rocío toma la decisión de salir de las aulas para dedicarse al proyecto de investigación sobre el arte y las emociones, donde ha forjado un camino de estudios y práctica, siendo co-fundadora del Centro Jung Santo Domingo, que promueve la Psicología Analítica de Carl Jung, psiquiatra suizo.

En esta entrevista a modo de divulgación del trabajo que viene realizando, exploramos con ella, esas enseñanzas de cuatro décadas dedicadas a la educación, así como esos elementos que pueden ayudar a los profesores a seguir construyendo mejores seres humanos a través de la escuela.

“Los estudiantes siempre me han sorprendido absolutamente”

P. En estos 40 años como profesora universitaria e investigadora en temas de comportamiento humano ¿qué aspectos consideras son tu mayor legado y que dejas en las aulas como aprendizaje para los que hemos sido tus alumnos? 

R- Reivindicó las emociones como parte altamente importante de cualquier experiencia profesional. Eso es lo primero. Lo segundo es la creatividad, entendida como expresión artística, y también como concepción.

En mi experiencia, invité a los estudiantes para que, si tienen una concepción diferente a la de la maestra, o al texto que están trabajando, que lo expresen, siempre y cuando puedan defenderla con planteamientos, ya que eso fortalece la autoestima. 

Específicamente reivindico el arte como construcción personal y también profesional. 

P. ¿Qué aspectos consideras ser tu mayor legado? y ¿qué dejas en las aulas?

R- Se puede decir que he influido en los estudiantes para que lo que sea que hagan, sea con pasión. Es decir, reivindico las emociones como parte altamente importante de cualquier experiencia profesional.

Como buena psicóloga me enfoco en el ser. En mi clase provoco esa creatividad y libertad, todo se construye en el pensamiento crítico.

R. ¿Cuál ha sido tú principal aprendizaje?

R- No dejar de sorprenderme con el misterio humano, que no se reduce al comportamiento, pues el misterio humano es muy grande, y más si creemos que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.

No se puede predecir el comportamiento totalmente. Los estudiantes siempre me han sorprendido absolutamente.

P. ¿Qué nos falta por lograr en el ámbito educativo e investigativo en términos de psicología?

R- Se requiere seguir investigando para mejorar la enseñanza en las escuelas.

Creo que cada docente debería entrenarse en un arte, así sea teatro, danza o música. O sea, que eso debe estar también en el currículo de formación. No es lo mismo entrenarse en un arte, que utilizar una canción en clase.

Para mí el arte es la expresión creativa del ser humano. Entiendo que el ser humano no puede evitar ser creativo. La gente comúnmente entiende que el arte es una pintura y no es así. Internamente tienes esa expresión creativa “eso tu lo tienes ahí, si te dan el espacio de libertad, tu lo expresas”, eso es creatividad.

P. Cuéntanos, ¿cómo pudiste incluir el arte como parte de tu trabajo como psicóloga en las aulas?

R- Suelo usar como estrategia con la gente que trabajo, el que escriban desde sus ideas, sentimientos y emociones, así su creatividad, sale una belleza desde su ser.

P. ¿Qué sugerencias tienes para la integración del arte en la enseñanza- aprendizaje desde los espacios escolares?

R- Cambiaría el uso de instrumentos de evaluación psicológica en la escuela, que lo hagan en el consultorio. El centro educativo es para otra cosa. La escuela es convivencia. Por eso creo se deben realizar actividades educativas que también apoyan la evaluación, y de igual forma priorizar las emociones, para que los niños y niñas sean felices, de forma que aprendan los unos de los otros.

De igual forma, como plantea Claudio Naranjo, psicoterapeuta chileno, creo que en las escuelas lo único que hay que hacer, es curar las heridas de la falta de amor con que vienen, los niños y las niñas.

Esa violencia que caracteriza a los barrios marginados, las pandillas, pero, sobre todo, esa falta de amor, ahí hay una tristeza, ahí hay una compleja situación, que, dentro de la Psicología Gestalt, la cual trabaja con los sentidos, ahí es que invito a que esos niños se les pueden curar esas heridas con los sentidos que tienen su mayor desarrollo en las artes.

La danza, el movimiento corporal, la pintura, la escultura, la literatura, la música desarrollan los sentidos y la percepción de estos niños, de manera que toda esa parte emocional reprimida y maltratada, todo eso se refleja como una catarsis a través de las expresiones artísticas.

Entonces, por eso considero que el arte tiene un gran poder transformador y por eso además entiendo que el maestro y la maestra deben formarse en artes, porque una persona formada en artes, va a tener una vida distinta al que no se ha formado en estas disciplinas. Va a percibir el mundo con otros ojos, con otros oídos, con otro movimiento.

He conocido experiencias en Colombia y México en que profesores enseñan a danzar a niños que quedaban huérfanos debido a la violencia de guerrillas y narco. En ese movimiento corporal van sintetizando esas emociones que los hacían ser violentos, porque no encontraban otra manera de expresar sus sentimientos.

El arte es un idioma para comprenderse a sí mismo y para interactuar con el mundo desde otra perspectiva diferente a la violencia.

P. ¿A qué te dedicaras los próximos años de tu vida?

R- Mi último proyecto de vida es hacerme terapeuta en Psicología Profunda Analítica Junguiana, por pasión.

P. En caso de que pudieras cambiar algo en torno a la formación docente y la investigación en Psicología, ¿qué sería?

R- Mi apuesta es a que en el currículo o programa de formación de todos los docentes se incluya un arte, así sea teatro, danza, piano, pintura, mimo… con lo cual, el maestro o maestra sale entrenado en una disciplina artística. El arte siempre será una herramienta que fortalece integralmente a todo maestro. Se fortalece el currículo y aportaría en una mayor sensibilidad.

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