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9 actividades para despedir el curso y dejar una linda huella en tus alumnos

Mantener la atención de los estudiantes los últimos días de clase con actividades de despedida siempre supone un reto para el profesor. Por un lado, nuestros alumnos tienen la cabeza puesta en las vacaciones de verano, en sus planes para el curso que viene, están estresados por exámenes o tienen la presión de terminar el curso con buena nota, lo que reduce considerablemente su capacidad de concentración y motivación en nuestras clases.

Por otro, los profes se ven desbordados con trabajo, ya que entre corrección de exámenes finales, entrega de notas, cumplimentación de actas o redacción de informes, no damos a basto. El resultado es una clase de estudiantes alborotados y un profesor al que se le acaban las ideas para seguir sorprendiendo a sus alumnos.

Actividades de despedida que no pueden faltar en tus clases

Teniendo en cuenta que a menudo nos toca despedirnos de nuestros estudiantes porque es probable que no los volvamos a tener durante el próximo curso, quiero compartir con vosotros estas 9 actividades de despedida para terminar el curso con buen sabor de boca.

¿Quieres conocer nuestras propuestas de actividades para terminar el curso por todo lo alto? no te entrenemos más. Esperemos que te guste.

1. Certificados y nominaciones divertidas

Ya es todo un clásico la entrega de certificados con frases divertidas o las nominaciones al alumno más sonriente, más inquieto, más educado o más hablador de la clase.

Aún así, esta actividad puede ser una forma magnífica de terminar el curso, ya que nos permite destacar las características o habilidades positivas de cada estudiante con un poco de sentido del humor. Después de recibir su nominación o certificado se le puede pedir al estudiante que dé un pequeño discurso agradeciendo la nominación o el premio recibido. Las risas están aseguradas.

Nueva llamada a la acción

2. La línea del tiempo

Otra opción para despedir el curso es crear una línea del tiempo con los mejores y peores momentos del curso.

Se trata de una especie de presentación o póster en la que los alumnos podrán incluir fotos y notas de proyectos o actividades realizadas en clase, excursiones o fiestas, para así hacer un recorrido en orden cronológico por los mejores y peores eventos a lo largo del curso.

Esta actividad lleva su tiempo y puede realizarse por grupos o incluso involucrar a toda la clase al mismo tiempo. También se puede comenzar haciendo primero una lluvia de ideas y luego votar los mejores y peores momentos vividos que van a ser incluidos en nuestra línea del tiempo.

3. Poemas o cartas de despedida

¿Por qué no decir adiós con un poema o una carta anónima? Esta es una buena forma para que nuestros estudiantes den rienda suelta a su creatividad y escriban un poema o una carta anónima despidiéndose del curso y de sus compañeros.

Esta es una de nuestras actividades de despedida favoritas para hacer con los alumnos.

También podemos realizar la actividad por parejas o en grupos, poner los poemas en común y luego votar, por ejemplo, cuál ha sido el más divertido, el más emotivo, el más original, etc.

4. No te olvides de tus compañeros

Una sencilla forma de despedirse es hacer que nuestros estudiantes escriban un breve mensaje de despedida para cada uno de sus compañeros, diciéndoles lo que echarán de menos de él, lo que más nos gusta de esa persona o comentando un momento que pasaron juntos.

Si no tenemos mucho tiempo, podemos simplemente entregar un folio en blanco a cada alumno y pedir que se vayan pasando los folios para dejar un mensaje a cada uno de sus compañeros de clase.

Una opción más rápida y económica es escribir mensajes positivos o graciosos y pegarlos detrás de la espalda de los alumnos para después leerlos en voz alta.

5. Speed Dating sobre temas variados

Lo que más agradecen los estudiantes es verse capaces de hablar en español, por lo que una buena idea para terminar el curso es realizar una actividad en la que puedan demostrar lo mucho que han avanzado en comprensión y producción oral.

Para ello podemos adoptar el formato del «Speed Dating» y entregarles una lista de temas curiosos o controvertidos para hablar durante 3 minutos. A los tres minutos les pediremos que cambien de pareja y de tema hasta que todos hayan hablado con todos.

CURSOS

6. Olimpiada de juegos

Otra actividad de despedida que siempre funciona es organizar una yincana u olimpiada de juegos. Para ello podemos elegir los juegos favoritos de nuestros estudiantes (scrabble, pasapalabra, ahorcado, mímica, tabú, jeopardy, la oca, bingo, cartas, trivial, etc.) y entretenerles jugando mientras siguen practicando su español de forma amena.

Además si creamos grupos y proponemos realizamos los juegos a modo de competición, los alumnos se involucrarán más y se lo pasarán aún mejor.

7. Me ofrezco en un post-it

Cuando tenemos clases grandes una forma de terminar el curso podría ser la de escribir pequeños anuncios sobre post-it en los que cada alumno ofrezca un servicio a los demás, por ejemplo, algo que sepa hacer o se le dé bien.

Cuando todos hayan escrito su pequeño anuncio, los post-it se pegarán en una pared de la clase o incluso en el pasillo. Al finalizar la clase de español cada alumno recoge un post-it de algo que le gustaría aprender a hacer o estudiar y que otro alumno le puede ofrecer o enseñar.

8. Un picnic para chuparse los dedos

Organizar un picnic en clase y que cada alumno traiga algo para picar y compartir con los demás siempre es una forma agradable de terminar el curso.

Si además tenemos una clase multicultural y les pedimos a nuestros alumnos que traigan un plato típico de su país, podríamos concluir la clase de español con una breve presentación o descripción de cada uno de los platos. De esta forma, además de practicar español también ampliamos nuestros conocimientos culturales y culinarios.

9. Historias locas

Esta actividad de despedida siempre funciona ya que los alumnos se mondan de risa con las historias que ellos mismos escriben. El procedimiento es el siguiente: Se le entrega a cada alumno un folio en blanco y el profesor les irá indicando qué deben escribir.

En primer lugar se empieza por un sujeto, de manera que cada estudiante deberá apuntar en una línea quién es el protagonista de su historia (resulta más divertido si se utilizan los nombres de los propios estudiantes o de personajes famosos conocidos).

A continuación deberán doblar el folio de manera que los demás no puedan leer lo que han escrito y pasárselo al compañero de al lado, que se encargará de añadir la segunda parte de la historia, cuándo. Una vez anotada esta segunda información se volverá a doblar el folio para ocultar la información escrita y se volverá a pasar a nuestro compañero, quién añadirá el tercer dato de la historia, dónde.

Este proceso se repetirá hasta haber respondido a todas las preguntas que se muestran a continuación:

¿Quién?

¿Cuándo?

¿Dónde?

¿Qué hizo?

¿Con quién?

¿Por qué?

¿Qué pasó al final?

Al terminar cada alumno desdoblará el folio que tenga delante y el resultado será una historia graciosa y, en ocasiones sin sentido, que compartir en voz alta con los demás para que toda la clase se parta de risa.

Esperamos que te hayan gustado y servido nuestra propuesta de actividades de despedida. Descubre más contenido en nuestro blog.

Fuentes:

Mi hijo reprobó el año escolar ¿Qué hago?

Mientras unos no caben de la dicha porque por fin terminaron el año y ahora podrán disfrutar de un período de vacaciones, para otros es motivo de tristeza porque ya no hay nada que hacer. El resultado fue que reprobaron el año.

Frente a esta realidad, los menores no saben qué hacer, pues tienen claro que sus padres no recibirán de buena manera la noticia.

El argumento de muchos jefes de hogar es que sus hijos tienen todo el día para cumplir con los requisitos académicos, por lo que no hay ninguna excusa para que se presenten malas calificaciones, falta de entrega de tareas y, por ningún motivo, perder el año.

Algunos  estudiantes deben someterse a la reacción de sus progenitores, quienes, como sanción, optan por no darles regalos de navidad, agredirlos de manera física y verbal. También están los casos de los niños y jóvenes que deben permanecer estudiando durante las vacaciones con la asesoría de un tutor y soportando las comparaciones con sus primos y amigos, quienes sí fueron promovidos al año siguiente.

De acuerdo con profesionales y expertos en el tema, la pérdida del año escolar es una de las causas de suicidio infantil. Por esto, es importante actuar de manera correcta, con el fin de no generar consecuencias mayores. Además, reprobar un nivel académico es algo de lo que todos son responsables.

Con el ánimo de reconocer cuál debe ser el papel que el padre de familia debe asumir frente a esta realidad.

¿Qué hacer?

Antes de que papá o mamá señalen a su hijo por no haber cumplido con los requisitos para continuar al siguiente nivel, lo mejor es analizar por qué pasó esto. Si fue por irresponsabilidad, si presenta alguna dificultad de aprendizaje que no ha sido reconocida o si fue por una situación emocional que está viviendo.

Así lo destaca la psicóloga Claudia Liliana Cely, quien señala que para muchos adultos es fácil criticar a sus hijos pero no se dan cuenta de que durante todo el año los menores vivieron situaciones que requerían de su compañía pero nunca les prestaron atención. Tal es el caso de los niños que afrontaron la separación de sus padres, la pérdida de un ser querido, inestabilidad familiar en lo económico o ser de aquellos que se distraen fácilmente.

Independiente de la razón, los progenitores deben tener en cuenta que nunca se pierde un año, pues fue un período en el que el educando vivió y aprovechó algo para su vida. Lo que perdió fue un nivel académico que debe repetir. Si bien es una situación que afecta económicamente, no se debe sobredimensionar como si se hubiera perdido algo en la vida.

Es importante hacer una autoevaluación para percibir qué tan responsables hemos sido como padres. Esto, porque un niño o joven no reprueba en el último momento sino por una serie de dificultades que se han presentado durante todo el año”, afirma la psicóloga.

De acuerdo con la psicóloga Claudia Cely, papá y mamá deben brindar la oportunidad de explicar qué fue lo que pasó y de seguir estudiando. No pensar que deben salir a trabajar porque, además de ser ilegal, esto puede traer consigo que el menor se enamore del dinero y no continúe sus estudios. Además quedará con la sensación de que estudiar le quedó grande. Permitirle que lo siga intentando.

LA VOZ DEL EXPERTO
Libardo Reyes Díaz / Especialista en orientación familiar

El proceso educativo que verdaderamente forma a pequeños y grandes, niños y adolescentes, debe darse simultáneamente en el seno de la familia y en el centro educativo, siempre a través del estímulo y la corrección positiva, cuando ésta es necesaria.

Sancionar a los niños y jóvenes en época de vacaciones por pérdida de asignaturas, o incluso del año escolar, no es una forma pedagógica que corrija, que solucione la falta de motivación o interés por compromisos escolares.

Estas sanciones o castigos, en la gran mayoría de casos, no generan cambio significativo, ni mucho menos compromiso hacia el futuro.

Los padres de familia, como protagonistas de la educación de sus hijos, y primeros y principales educadores, deben estimular y acompañar permanentemente en los procesos de aprendizaje, previniéndolos de posibles fracasos escolares, y más cuando aún no están cimentados buenos hábitos hacia el estudio.

Antes que castigar, debe preverse.

Familias y colegios deben formar niños y jóvenes en libertad con responsabilidad, establecer reglas de juego claras (estímulos, sanciones). Ser exigentes y firmes con mucho diálogo, afecto y cariño.

Con los hijos y con los estudiantes hay que hacer compromisos y cumplirlos. No improvisar en la toma de decisiones.

Para tener en cuenta

Claudia Liliana Cely, psicóloga, recomienda:

  1. Como sanción, privar al hijo de esas cosas que le gustan pero con reflexión. No decirle “Porque perdió el año entonces no le doy regalos”, sino No te compro lo que quieres porque ya tuviste una oportunidad y no la aprovechaste”.
    2. Enseñarle que en la vida hay compromisos que cada quien debe cumplir. De no hacerlo deben asumirse consecuencias.
    3. La solución no está sólo en volver a matricularlos. Es plantear condiciones y requerimientos.
    4. No cambiarlo de colegio. De lo contrario, el estudiante pensará que el problema está en el colegio en el que reprobó.
    5. No quitarle la lonchera.
    6. Evaluar la realidad para cambiar lo que es necesario.
    7. Analizar si el colegio cumple con las necesidades educativas del hijo.
    8. Buscar asesorías, asistir a reuniones, propiciar ambiente de estudio, generar hábitos de lectura y trabajar en esas dificultades que reconoció para que el próximo año no tenga dificultades.


    Cuando los padres son responsables

La psicóloga Claudia Liliana Cely señala algunas causas:

  1. No les garantizan la oportunidad de estudiar.
    2. No están pendientes de su proceso, como inasistencia a las reuniones convocadas por la institución educativa. Entonces ¿qué reclama ahora?
    3. No proveen los útiles necesarios.
    4. No brindar la alimentación adecuada.
    5. Ver la institución educativa como una entidad cuidadora.
    6. No hacer nada por mejorar las observaciones y reportes dados por el maestro.

Fuente:  vanguardia.com

XI Curso de Especialización en Educación Montessori

XI Curso de Especialización en Educación Montessori para Niños de 3 a 6 Años que se llevará a cabo hasta diciembre 2017. Organizan el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y el Centro de Estudios Montessori de Santo Domingo. Apertura el 4 de febrero de 2017 hasta diciembre de 2017.

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