Síguenos:

Rosa Parks antes del autobús: una activista silenciosa

Cuando se menciona a Rosa Parks, suele recordarse un solo momento: el día en que se negó a ceder su asiento en un autobús de Montgomery, en 1955. Sin embargo, reducir su historia a ese acto puntual oculta un aspecto fundamental: Rosa Parks no fue una espectadora cansada ni una ciudadana improvisada, sino una mujer formada políticamente y comprometida desde años antes con la lucha por los derechos civiles.

Antes de convertirse en un símbolo mundial, Parks ya era una activista consciente.

Desde la década de 1940, Rosa Parks participaba activamente en la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP). Allí se desempeñó como secretaria de la filial de Montgomery, un rol clave que implicaba documentar casos de discriminación racial, especialmente aquellos relacionados con violencia y abusos contra la población afroamericana. Su trabajo le permitió conocer de cerca las injusticias del sistema de segregación y comprender cómo operaban las leyes raciales en la vida cotidiana.

Además de su activismo organizativo, Rosa Parks recibió formación en derechos civiles. En el verano de 1955 asistió a la Highlander Folk School, un centro de formación para líderes sociales donde se reflexionaba sobre igualdad, justicia racial y estrategias de resistencia pacífica. Allí, Parks fortaleció su pensamiento crítico y su convicción de que la desobediencia civil podía ser una herramienta legítima frente a leyes injustas.

Por eso, cuando el conductor del autobús le exigió que cediera su asiento, Rosa Parks sabía exactamente qué significaba decir “no”. No fue un gesto impulsivo ni un acto aislado, sino una decisión consciente, tomada por alguien que entendía el contexto legal, social y político de su tiempo. Su negativa fue el resultado de años de reflexión, experiencia y compromiso con un ideal colectivo.

Desde una perspectiva educativa, conocer a Rosa Parks antes del autobús permite desmontar la idea de que los cambios históricos ocurren por casualidad o por acciones individuales sin contexto. Su historia demuestra que la conciencia social se construye, que el liderazgo puede ejercerse desde el silencio y que la preparación es clave para transformar la realidad.

Trabajar este enfoque en el aula ayuda a comprender que los grandes cambios sociales nacen de procesos largos, de personas informadas y de decisiones valientes que se sostienen en valores y convicciones profundas.

Elizahenna Del Jesús
Elizahenna Del Jesús
Coordinadora Editorial en Plan LEA, Listín Diario, graduada Magna Cum Laude de la Licenciatura en Letras Puras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

Últimas noticias: