Acto. En un ambiente de solemnidad, respeto y profundo sentido cívico, los jardines de Listín Diario se convirtieron en escenario de un significativo homenaje a los símbolos patrios dominicanos, en una ceremonia que reunió a destacadas autoridades civiles, militares, educativas y representantes de distintos sectores sociales. El acto fue concebido como una manifestación de compromiso colectivo con la identidad nacional, la memoria histórica y la defensa de los valores que sustentan la nación.
La actividad inició con un protocolo formal de recibimiento a las autoridades invitadas y la interpretación de los himnos correspondientes, creando un marco ceremonial que resaltó el carácter institucional y patriótico del encuentro. La presencia de altos funcionarios del Estado y de las fuerzas armadas aportó solemnidad al evento y evidenció la relevancia del mismo dentro del calendario conmemorativo nacional.
Amplia representación institucional
Entre las personalidades presentes se destacó el ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, acompañado por el ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, cuya asistencia simbolizó la integración entre formación académica y conciencia patriótica.
También participó el comandante general de la Armada de República Dominicana, Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez, junto al director general de Migración, Luis Rafael Li Balaguer. A ellos se sumaron el vicealmirante retirado Homero Luis Lajara Solá y el contralmirante Juan Gilberto Núñez Abreu, representantes de la tradición naval dominicana.
Del ámbito histórico y cultural asistieron el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, y el presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, ambos reconocidos promotores de la preservación de la memoria histórica nacional.
El ámbito académico estuvo representado por el rector de la Universidad Católica del Nordeste, Isaac García de la Cruz, mientras que el sector empresarial y mediático contó con la presencia de la administradora del Grupo Corripio, Gema Hidalgo.
Asimismo, acudieron altos mandos militares como Damián Hilario Reyes Durán, Manuel Ramón Montes Arache, José Altagracia Flores Quesada, Juan Cándido Peña Ogando, Wilson Alfredo Heredia Santos, Héctor Gabriel Alcántara Santo y Rafael García Ibar, quienes reforzaron la dimensión castrense del acto.
Uno de los momentos más significativos fue la invocación religiosa dirigida por el sacerdote Isaac García de la Cruz, quien pidió protección divina para la nación dominicana, sus autoridades y su juventud. En su mensaje, resaltó que el amor a la patria no debe limitarse a actos solemnes, sino expresarse en acciones cotidianas basadas en la justicia, la solidaridad y el respeto mutuo.
Subrayó además que la fe, la educación y la identidad cultural constituyen pilares esenciales para la construcción de una sociedad fuerte y cohesionada.
Formación militar como símbolo de disciplina nacional
La jornada incluyó una demostración de destrezas militares realizada por guardiamarinas de la Academia Naval Vicealmirante César Augusto de Wint Lavandier, dirigida por el teniente de corbeta Ariel Osiris Mercedes Núñez y acompañada por la banda musical bajo la conducción de Bienvenido Bustamante.
El ejercicio de manual de armas, ejecutado con precisión y sincronía, simbolizó la disciplina, el honor y el compromiso que caracterizan la formación de los futuros oficiales navales. Cada movimiento fue interpretado como representación tangible de los valores que sostienen la defensa de la soberanía nacional.
Significado institucional del homenaje
Más allá de su carácter ceremonial, el acto tuvo un profundo contenido simbólico: reafirmar la vigencia de los ideales patrióticos en el contexto actual y recordar que los símbolos patrios no son elementos decorativos, sino expresiones vivas de la historia, la lucha y la identidad dominicana.
La actividad también evidenció la convergencia entre educación, fuerzas armadas, medios de comunicación y sociedad civil como base para fortalecer la conciencia nacional. Este tipo de iniciativas contribuye a mantener viva la memoria colectiva y a transmitir a las nuevas generaciones el significado real de la dominicanidad.
La ceremonia concluyó con un llamado a honrar la bandera, el escudo y el himno como emblemas que representan la libertad, la soberanía y el sacrificio de quienes forjaron la nación. El acto dejó claro que el patriotismo no es únicamente un sentimiento, sino una responsabilidad compartida que se cultiva mediante la educación, el respeto a la historia y el compromiso con el bien común.


