Exoplaneta. Astrónomos internacionales han descubierto un nuevo exoplaneta, HD137010 b, de tamaño similar a la Tierra y potencialmente habitable. Este hallazgo abre la puerta a nuevas teorías sobre la posibilidad de vida más allá de nuestro sistema solar.
La búsqueda de exoplanetas

La búsqueda de mundos fuera de nuestro sistema solar ha sido posible gracias a nuevos métodos de detección y a telescopios cada vez más potentes. Desde 1995, se descubrieron 6.000 exoplaneta que orbitan estrellas distintas del Sol y que se encuentran fuera de nuestro sistema solar, según la NASA.

Los datos de Kepler
El exoplaneta, situado a unos 146 años luz de la Tierra, fue descubierto por un equipo de científicos de Australia, el Reino Unido, Estados Unidos y Dinamarca al analizar datos recopilados en 2017 por el telescopio espacial Kepler.

“Esto no puede ser cierto”
El hallazgo fue recibido inicialmente con escepticismo por parte del equipo científico pero tras revisar los datos concluyeron que se trataba de un tránsito planetario.
La búsqueda entre 500.000 estrellas

En 2017, voluntarios del proyecto «Planet Hunters”, un proyecto de ciencia ciudadana, revisaron los datos archivados del telescopio Kepler durante su misión K2 en brusquedad de señales planetarias que puedan haber pasado desapercibidas.
El descubrimiento del planeta HD 137010 b

Alexander Venner, un estudiante de secundarias, detectó una señal cuando el planeta cruzó brevemente por delante de su estrella, produciendo un ligero oscurecimiento durante unas 10 horas.
Una vocación científica

Venner explicó: “colaboré en el proyecto de ciencia ciudadana «Planet Hunters” cuando aún estaba en el instituto. Fue ahí donde di mis primeros pasos en la investigación”.
y un largo camino hasta la confirmación del hallazgo

Años más tarde, ya doctorado y como autor principal del estudio, Venner logró validar su investigación. “Ha sido una experiencia increíble volver a este trabajo y recuperar un descubrimiento tan importante”, afirmó.
Descifrando un mundo a partir de un leve oscurecimiento

A partir de la profundidad y duración de esta señal, los científicos pudieron deducir el tamaño y el período orbital del exoplaneta.
Un año estelar similar al de la Tierra

Los resultados de la investigación realizada por la Universidad de Southern Queensland en Australia han sido publicados en The Astrophysical Journal Letters, según National Geographic. Las estimaciones resaltan que el planeta HD 137010 b orbita una estrella similar al sol en tan solo 355 días, pocos días menos que un año terrestre.
Una estrella similar al Sol, aunque más fría y menos luminosa

Su estrella se parece mucho al Sol, pero es aproximadamente 1.000 grados más fría reduciendo la cantidad de energía que recibe su superficie.
Una temperatura similar a Marte

El planeta capta menos de un tercio de la energía que la Tierra recibe de su estrella. Como resultado, la superficie se mantiene helada, con temperaturas estimadas entre -68 y -70 °C, más propias de Marte que de un mundo realmente habitable, según Euronews.
Posibilidad de agua

Según la misma fuente, los modelos climáticos indican que si este planeta contara con una atmósfera espesa y cargada de dióxido de carbono, el efecto invernadero podría elevar las temperaturas lo suficiente como para que existiera agua líquida, al menos durante ciertos periodos.
Un planeta casi gemelo de la Tierra en tamaño

Otro dato de interés, el tamaño de HD 137010 b es apenas un 6% mayor que nuestro planeta.
A un paso de ser un planeta confirmado

Para la comunidad científica y pese a la solidez de las pruebas, HD 137010 b todavía no ha recibido el estatus de exoplaneta confirmado. Para ello se requerirá registrar al menos tres tránsitos completos frente a su estrella.
Un exoplaneta inaccesible

La doctora Sara Webb, astrofísica de la Universidad de Swinburne y ajena al estudio, indicó que aunque el planeta está «muy cerca en el contexto de nuestra galaxia” añadiendo que “si intentáramos llegar hasta allí, tardaríamos decenas de miles, si no cientos de miles de años, viajando a las velocidades actuales”, según The Guardian.
Un futuro prometedor

Sin embargo, los investigadores confían en seguir acumulando observaciones y señalan que, a medida que los telescopios se vuelvan más avanzados, será posible detectar y estudiar una atmósfera de este tipo.
Fuente: https://www.msn.com/


