Efecto Flynn: ¿somos cada vez más inteligentes?

El efecto Flynn y el llamado efecto Flynn negativo analizan la evolución de la capacidad intelectual de las personas.

Listo o tonto. A menudo se describe a otras personas con estos dos adjetivos tan tajantes como opuestos. La inteligencia de alguien puede responder a diferentes cualidades, ya que existen varios tipos de inteligencia. Sin embargo, a la que suele hacerse referencia y que casi siempre ocupa el foco de atención es la vinculada con la capacidad de absorción y procesamiento de conocimientos. Es decir, la que se relaciona con el pensamiento lógico y analítico, con un éxito académico como resultado y prueba patente del mismo.

A menudo se comenta lo “listos que son los niños de hoy día”. Que desde edades tempranas se manejan sin aparente dificultad con las nuevas tecnologías y responden a sus padres, familiares y profesores con pensamientos, ocurrencias o ideas que muchas veces sorprenden por su osadez, originalidad o madurez. Sin embargo, ¿el ser humano realmente se está volviendo más listo? A esa pregunta responde el llamado efecto Flynn.

Tal vez te pueda interesar: Conferencia ‘Salud Mental: Herramientas para toda la vida’

¿Qué es el efecto Flynn?

El efecto Flynn es un fenómeno que se ha estudiado por parte de la comunidad científica desde 1938. Esto revela que, en el periodo analizado, que comienza en dicho año y finaliza en 2008, el coeficiente intelectual de las personas creció en torno a 2 y 3 puntos de media por cada década transcurrida. Esto significaría que, conforme pasan los años, los individuos se vuelven más inteligentes, atendiendo a los datos que arroja el aumento de las puntuaciones obtenidas en los exámenes de inteligencia.

El efecto recibe su nombre en honor a James Flynn, investigador neozelandés que dedicó numerosos esfuerzos al análisis pormenorizado de este fenómeno, además de a documentarlo de forma exhaustiva.

Y ¿a qué podría deberse? Los motivos que barajan los expertos, en principio, responderían a varias hipótesis. Por un lado, la mejora generalizada de la educación, con un aumento de tasas de alfabetización. Lo mismo sucede con los avances en el terreno de la psicología y, por último, una mejor y más completa dieta, con las necesidades nutricionales básicas cubiertas.

¿Y si en realidad la humanidad se está volviendo menos lista?

El efecto Flynn ya cuenta con su némesis particular: el efecto Flynn negativo. Así es como se ha acuñado, precisamente, la tendencia opuesta. Un estudio realizado por investigadores noruegos afirma que no solo el cociente intelectual ha comenzado a estancarse, sino también a reducirse. Sin embargo, se baraja que tanto el efecto Flynn como su reversión son causados ambientalmente. Esto significaría que la bajada de cociente puede ser atribuida a la forma de medir la inteligencia, pues se aplican los mismos métodos que operaban a mediados del siglo XX, sin tener en cuenta los cambios que la era digital ha podido generar en la cognición humana.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *