Maestro, sociedad y demandas sociales

Por Carlos Vidal

Hoy más que nunca  la escuela y los maestros  tienen que dar respuestas a una diversidad de situaciones y a las  múltiples necesidades pedagógicas que la sociedad actualmente les demanda para educar de manera efectiva a los estudiantes, protegerlos, cuidarlos, motivarlo a seguir en la escuela, darle seguimiento a las familias, organizar actividades curriculares y extra curriculares en  la comunidad, identificar abusos de diferentes índoles, ampliar la participación social, entre otras tareas  que hacen pensar en el rol que deben desempeñar los maestros  en la reorganización de la escuela como institución formativa y espacio de disfrute material y espiritual de los estudiantes y de los diferentes actores que interactúan en ella.

Alfredo Van Gelderen, miembro de la Academia Nacional de Educación de Argentina, expuso el siguiente comentario “Me impresiona todo lo que tiene que hacer hoy un docente. Se le piden muchas cosas porque la sociedad lo necesita y también porque ésta no puede dar respuesta, y la escuela no puede ser indiferente a nada de lo humano”.

Analizando lo expuesto por Gelderen, son tantas las demandas a las que debe enfrentarse los maestros, que se puede evidenciar  situación de impotencia en muchos de los casos por no poder dar respuestas efectivas a las exigencias de la sociedad y los seres humanos en sentido general.

El maestro es considerado como una figura de primer orden en el desarrollo de la sociedad, es él un referente paradigmático donde se miran las demás personas y donde se designa una responsabilidad y confianza para la educación de los ciudadanos para la vida.

En los últimos tiempos, la sociedad se ha dinamizado de manera activa y agigantada que ha implantado nuevos patrones sociales que antes no eran visualizados en el organigrama social de las familias, pero que es necesario darle respuesta desde el ámbito de la escuela, muchas veces sin la debida instrucción para enfrentar las inclusiones de nuevos comportamientos sociales introducidos por la propia dinámica mundial y las exigencias de los mismos patrones actuales en materia de formación de hogar y educación en sentido general.

El maestro, es un profesional clave en la reconformación de la sociedad, en brindar una educación que vaya orientada hacia la mejora de los comportamientos sociales, pero sobre todo a orientar y dar respuesta a las exigencias y demandas sociales que el propio contexto exige como producto de la liberación del mundo en todas sus formas.

Hoy más que nunca, el maestro se ha de sentir comprometido con la sociedad, con su entorno, con sus estudiantes, pues de él depende  que se pueda orientar de manera efectiva y eficaz  sobre las acciones y medidas a tomar en cuenta para enfrentar los nuevos paradigmas mundiales en relación a  los cambios de patrones y por consiguiente a las demandas actuales.

El maestro, es una persona que posee grandes valores éticos y morales y es capaz de referenciar a otros sobre el norte a seguir, para llegar a la meta deseada, en ese sentido se hace necesario que cada día el maestro  pueda ser un modelo a seguir, como se espera de él y que permita a los demás congregarse en ese referente importante de la sociedad.

Hoy día han surgido diferentes iniciativas como es la de ‘noveles y mentores’  que lleva a cabo la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) de forma conjunta con los Ministerios de Educación en varios países. Los mentores son aquellos docentes con mejores experiencias que sirvan de apoyo a los nuevos educadores que ingresan al centro educativo, estos son los noveles. Dicho acompañamiento regula un apoyo, seguimiento, orientación que guía una buena experiencia docente que además se va sistematizando y documentando ¿Qué se consigue con esto? reducir los niveles de frustración en los nuevos maestros y de general  motivación  en estos centros una acción de buena práctica, ya que los  mentores adoptan un rol proactivo, creativo y motorizan una educación más activa. Estos mentores en algunos casos son el coordinador docente, pero capacitado a través de un enfoque de mentoría. Como aquel maestro que tiene competencias, que conoce el perfil  que debe tener  un maestro para lograr una buena práctica. Además se comparte la responsabilidad de tener éxito en esta primera experiencia como maestro, sin perder el entusiasmo.

Es importante destacar el papel de los maestro, tienen una alta responsabilidad social, pero gozan del privilegio de la sociedad en sentido general, es por eso que quiero compartir este importante planteamiento de este autor, José Esteve, que aun en sus últimos días de vida, destacó el papel tan importante de los maestros frente a la sociedad y al privilegio de ser maestro.

José M. Esteve, en su libro “La Aventura de ser maestro”, libro que escribió en los finales de su vida para recoger y compartir su experiencia como docente, sus frustraciones y sus maravillosos logros como maestro, planteó lo siguiente:” No espero nada nuevo del futuro: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar. Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo. Me siento heredero de treinta siglos de cultura, y responsable de que mis alumnos/as asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos. Y, junto a mí, veo a un nutrido grupo de colegas en las zonas rurales más apartadas y en los barrios más conflictivos, y se sienten orgullosos de ser maestros, trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso”.