Entradas

Cinco maneras diferentes de organizar el espacio del aula

La organización del espacio de aprendizaje es un factor esencial a la hora de poner en práctica distintos métodos pedagógicos en clase. Sin embargo, la disposición del aula expositiva, en la que todos alumnos están sentados y aislados en su pupitre mirando a la pizarra, sigue siendo la norma en la enseñanza española. Aún son pocos los profesores y escuelas que se atreven a romper con esta distribución del espacio. Expertos como María Acaso, que aboga por la revolución educativa, ya reivindican aulas más amables, cómodas y flexibles; y profesores como César Bona, reinventan las aulas para dar respuesta a sus métodos pedagógicos. Otros ejemplos de espacios de enseñanza innovadores son las escuelas Vittra, en Suecia, o el Colegio Claver, de Jesuitas, en Lérida. Te mostramos cinco maneras de organizar el aula para ajustar el espacio a las necesidades de aprendizaje de tus alumnos.

CINCO CLAVES A LA HORA DE REDISEÑAR EL AULA

  1. 1. Ajustar la distribución del espacio a las necesidades de aprendizaje. La distribución de las mesas y de los espacios comunes debe responder a las actividades que se van a desarrollar en el aula, a la diversidad de los alumnos y a las funciones que queremos que se desarrollen en cada área. Así, la disposición de las mesas será distinta si se va a trabajar por proyectos, se quiere plantear un debate o se va a resolver un problema.
  2. 2. Crear espacios interactivos. Es decir, espacios que fomenten el aprendizaje colaborativo y la interacción entre alumnos. Donde los estudiantes puedan reflexionar, debatir, aprender apoyándose entre ellos, y enriquecerse de esta socialización.
  3. 3. Potenciar el valor del aula como espacio didáctico. El aula tiene que ser un espacio que enseña. Debe facilitar la presentación y exposición de trabajos, fomentar que los alumnos compartan y difundan sus ideas de distintas maneras (visual, oral, escrita…), invitar a que manipulen distintos objetos de aprendizaje de manera autónoma (libros, microscopio, inventos o proyectos…) y posibilitar que tengan contacto con la naturaleza, mediante el cuidado de plantas o animales en el aula.
  4. 4. Crear un espacio cómodo y agradable, de todos y para todos. El aula tiene que ser un espacio acogedor e inclusivo, del que todos los alumnos se sientan partícipes y creadores. Debe ser un espacio vivo y en construcción, que facilite la atención a la diversidad, estimule la creatividad y potencie las múltiples inteligencias y habilidades de los alumnos.
  5. 5. Favorecer el uso de las TIC. El aula debe estar preparada y adaptada para el uso de las TIC, de modo que los alumnos puedan desarrollar fácilmente la competencia digital y llevar a cabo tareas como la búsqueda de información en la red, la visualización de videos y recursos interactivos, la elaboración de materiales digitales o la presentación de trabajos mediante diapositivas y otras herramientas 2.0.

CINCO MANERAS DE DISPONER EL ESPACIO DEL AULA

Existen muchas maneras de organizar el espacio del aula, tantas como la creatividad del docente y las necesidades de los alumnos exijan. Destacamos cinco para Primaria y Secundaria:

  1. 1. En filas horizontales. Esta alternativa es útil si el profesor quiere mantener la atención de los alumnos durante una explicación o en una ronda de preguntas y respuestas, por ejemplo.  Estimula la concentración de los alumnos y deja margen a cierta interactividad entre compañeros, pero no es adecuada si lo que se quiere es fomentar el aprendizaje colaborativo.
  2. 2. En forma de círculo o de U. Esta disposición permite que todos los alumnos estén situados en primera fila y puedan ver bien tanto al docente como al resto de sus compañeros. Es muy recomendable para realizar puestas en común y debates en el aula, a la vez que permite que los estudiantes trabajen de manera independiente en sus pupitres.
  3. 3. En grupos de cuatro o por parejas. Esta disposición es la más adecuada para trabajar por proyectos o de manera colaborativa, ya que facilita que los alumnos se comuniquen, intercambien ideas y compartan materiales. Además, fomenta la interacción social entre estudiantes. También puede servir para trabajar las inteligencias múltiples, encargando a cada grupo funciones distintas, por ejemplo.
  4. 4. En bloque. Este tipo de disposición, en la que los alumnos se sitúan muy juntos, es conveniente cuando el profesor desea que estén atentos a una proyección, una demostración o un experimento. Se recomienda con carácter temporal ya que, si no, puede dar lugar a problemas de disciplina.
  5. En forma de pasillo. Esta distribución sitúa a los alumnos en dos hileras de pupitres enfrentadas,  y un corredor entre ellas. El docente puede dirigir sus explicaciones a lo largo del pasillo, pero también invitar a la participación, y moderar debates o plantear juegos entre los dos equipos formados por las filas.

Fuente: https://www.aulaplaneta.com/

La mejor manera de organizar nuestra agenda escolar con la vuelta a clases

Estamos en plena cuenta atrás para dar la bienvenida a un nuevo año escolar 2022-2023 y comenzar un nuevo curso. Ya te pusimos al día de todos los materiales y prendas que no te pueden faltar este año y aquí te dejamos las claves perfectas para organizar la agenda de los más pequeños en su rutina escolar. Lo importante es que cumplan todos sus deberes y actividades sin agobios y para ello es primordial que mantengamos una buena organización desde el principio.

¿Cómo organizar la agenda escolar?

La creatividad es una de las cualidades que conviene incentivar a los más pequeños de la casa en su etapa escolar, sin olvidar nunca la organización y planificación. Tener a punto la agenda escolar ayudará a la organización del curso.

Por ello, te proponemos una manera dinámica y muy atractiva para que los niños perciban de manera más positiva esos deberes tan poco apetecibles al acabar la jornada escolar.

Establecer un calendario y un horario

Lo primero que debemos tener en cuenta en nuestra agenda escolar es el calendario.

En él tienen que aparecer los días lectivos y festivos del curso escolar. A continuación, comprobamos que el horario contiene todas las asignaturas, las horas y días de la semana en las que se impartirán.

Organización por colores

Organizar las tareas puede convertirse en un juego de niños con ayuda de unas pegatinas y rotuladores de colores. Les podemos proponer utilizar un color diferente para cada tipo de tarea, o para cada asignatura.

Lo importante es que identifiquen de manera visual las tareas y creen la rutina de anotar todos los exámenesdebereslecturastrabajos que tengan que realizar.

¿Cómo ordenar las tareas diarias?

Si prestamos atención a las agendas que tienen los niños, la verdad es que el volumen de tareas no dista tanto de la de un adulto. Por ello, lo ideal es que les enseñemos a organizar y gestionar su tiempo de la mejor manera posible. Esto les permitirá disfrutar de ratos de ocio tan necesarios a esas edades.

¿Cómo conseguirlo? Muy sencillo, únicamente haremos un planning con las tareas que hay que hacer a lo largo de la tarde y el tiempo que destinarán los niños a realizarlas.

En primer lugar, situaremos las actividades que requieran mayor concentración, pues con la mente más despejada podrán concentrarse con mayor facilidad. A continuación, podrán realizar un ejercicio más sencillo que no requiera tanto esfuerzo, para desconectar un poco de lo anterior. La clave está en que vayamos combinando la dificultad de las tareas para que no se colapsen ni se distraigan.

Lo idóneo es que reservemos para el final la actividad que más le gusten o que mejor se les dé para acabar la jornada con un buen sabor de boca.

Fuente :   maxcenter.com/lifestyle

¿Cómo te organizarás con tus hijos en verano?

Para los padres, es una época complicada que requiere organizar con mucha antelación, ya que una vez estén los niños en casa difícilmente habrá tiempo de pensar.

Y por esto, desde CanguroEnCasa nos aportan unas líneas de reflexión que puedan ser útiles a las familias en estos días previos, cuando todavía estamos a tiempo de prepararnos para esa pequeña revolución que representará tener a los peques tantos días sin clase.

En primer lugar, tenemos que pensar en un momento, no únicamente en ocupar tres meses a nuestros peques, sino primero pensar en qué necesitan, qué les gustaría, y por nuestro lado qué es lo que podemos hacer, cuánto podemos gastar, con quién podemos contar: ¿el colegio de los peques organiza actividades? ¿Ayudarán los abuelos? ¿Podremos hacer intercambios con amigos?

Es interesante informarse sobre cómo se organizarán otras familias conocidas, por si pudiéramos aprovechar para compartir actividades y gastos.

Una vez que tenemos una idea de qué queremos hacer y cómo hacerlo, es el momento de empezar a pensar en los detalles.

Para aquellas familias que dispondrán estos días del papá o de la mamá o de los abuelos, para cuidar de los niños, es interesante pensar en actividades para realizar con ellos. Actividades que puedan ser al mismo tiempo divertidas y educativas.

Opciones para este verano

La red está llena de ideas de mucha utilidad:

  • Manualidades infantiles
  • Actividades en familia
  • Experiencias con los hijos
  • Actividades de verano

También tenemos que pensar en que los niños son inagotables, o casi. Pero los adultos ya no lo somos tanto. Puede ser buena idea buscar un apoyo para estos días, que pueda ayudarnos en momentos puntuales, e incluso aportar su propia experiencia para hacer mejores estos días.

Tener un canguro o un profesor particular que colabore unas horas por semana será un alivio para la persona (o las personas) que se hayan quedado a cargo de los niños. El coste de unas horas por semana no debería ser exagerado menos todavía si se organiza bien con un canguro o profe que viva cerca de la familia.

La opción del profesor particular será muy importante en el caso de que alguno de nuestros peques necesite clases de refuerzo, sea porque se ha quedado un poco atrás en el cole, o porque el propio cole no llega al nivel que necesitamos en alguna asignatura: el caso más habitual es el de los idiomas, en que la formación dada en los colegios queda un poco justa de cara a ser realmente bilingüe (o multilingüe si eso es lo que buscamos), pero también puede pasar con informática, ciencias, u otras.

Se puede hacer la actividad más divertida compartiéndola con otros amigos, así nuestros peques estarán mejor acompañados y disfrutarán más de la experiencia.

Coordinándonos bien, podremos encontrar tiempo para hacer aquellos recados tan complicados de realizar teniendo a los peques en casa, así como encontrar un poco de rato para nosotros mismos. ¡No podemos vivir únicamente para vigilar a nuestros retoños!

Pero no todo es tener a los niños en casa. También existe la alternativa de los campamentos de verano. Esta opción, aunque más cara, tiene muchas ventajas: la primera y más importante, los niños estarán acompañados con compañeros de su edad. Esto es muy positivo para su experiencia vital, ampliando su círculo de amigos.

Pero lo primero a tener en cuenta es que el niño debe ir contento. Si el niño no está motivado por la actividad que le hemos propuesto, sufrirá y nos hará sufrir. Será una experiencia muy negativa para todos. Hay que pensar en buscarle opciones que ofrezcan actividades que realmente le apetezcan: naturaleza, deporte, idiomas, excursiones,… Cada niño tiene sus gustos, y aunque podemos influir y ayudarle a escoger, no conviene imponer.

Una vez hemos encontrado una actividad que nos encaja y qué le gustaría hacer al niño, hay que asegurarse que todo lo que la envuelve nos genera confianza: es conveniente hablar con padres de niños que ya hayan pasado por allí, conocer a los monitores, ver las instalaciones,… Sí, es cierto, será entretenido: pero en ningún momento habíamos dicho que sería rápido y sencillo, ¿verdad?

Y, como conclusión, volvemos la pregunta del principio: ¿Cómo te organizarás con tus hijos en verano?

Fuente: serpadres.es