Entradas

Sofía, la jovencita dominicana que lleva educación ambiental a los niños

Yanibel Luna
[email protected]
Santo Domingo, RD

Sofía Mejía Cavidad no juega a ser grande, es una niña que piensa en grande. Su sentido crítico y a favor del cuidado de la madre naturaleza la ha convertido en una ambientalista que lleva ecoesperanza a los niños dominicanos mediante diferentes plataformas.

Sofía, de 13  años, es productora del programa infantil “Notichicos”, espacio televisivo consagrado a promover de forma interactiva temas como el cambio climático, conservación de especies, ahorro y preservación de recursos naturales, además de empoderar a los chicos para el ejercicio de su ciudadanía activa.

El trabajo que realiza a favor de la niñez y el medioambiente la llevó a darle “voz a los niños” a través de su intervención en la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), Egipto, en noviembre de 2022.

“Poder representar a los niños dominicanos en la Comisión Infantil de la COP27 fue una oportunidad que me hizo sentir muy bien, debido a que logré llevar a la convención sus preocupaciones sobre la crisis climática”, comentó Sofía.

Cuenta que antes de viajar a Egipto realizó actividades con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en las que participaron estudiantes de diferentes escuelas. En ese encuentro conoció las inquietudes que tienen los infantes sobre el cambio climático y las presentó en la conferencia mundial.

La joven expresó que cuando una persona pequeña quiere proteger el medioambiente y esparcir un mensaje positivo, es complicado, porque los demás consideran que estas acciones son de adultos.

“Pensar de esta forma es difícil, porque los adultos no nos toman en cuenta, entienden que lo que planteamos son ideas surrealistas y nos ignoran. No creen que seamos capaces. Aun así, es importante seguir luchando para que nuestras ideas algún día puedan ser escuchadas por los líderes políticos”, apuntó.

Sofi, como le nombran sus más cercanos, dijo que hay que hacerle saber al Gobierno la importancia de que se implemente en las escuelas una asignatura de Educación Ambiental.

“Sabemos que no será algo que ocurra de la noche a la mañana, pero considero que podemos comenzar por pequeñas acciones, como ir a la playa a recoger basura y poco a poco ir relacionando a los adolescentes con este tema”, recomendó.

Pronunció que los niños alrededor del mundo tienen derecho a vivir una vida digna en esta tierra. Razón por la que exigió que se tomen “aquí y ahora las decisiones y medidas necesarias para detener la destrucción del planeta”.

Sofíajunto con Francisco, el ambientalista colombiano de 13 años,fueron los representantes de América Latina en la COP27.

La Comisión Infantil, que se integró por primera vez en la conferencia de la ONU, estuvo integrada por siete niños de distintas regiones.

Su participación la calificó como memorable. A la vez, contó que al principio no se lo podía creer. La invitación se la hicieron durante ‘La Semana del Clima de América Latina y el Caribe’ celebrada en Santo Domingo, en julio de 2022.

Un reconocimiento

Luego de la COP27, Sofía, quien es estudiante del colegio Francés de Santo Domingo, recibió de parte de Eleonora Caroit, diputada por los franceses residentes en América Latina y el Caribe, la medalla de la Asamblea Nacional, por su papel como representante de la juventud y la sociedad civil en la COP27.

Cursa el grado quatrième, y se desempeña como ecodelegada en su colegio, una función en la que ha podido proponer y poner en práctica ideas y acciones para lograr un centro educativo más sostenible.

Con dominio de los idiomas inglés y francés, además de su lengua materna, aspira a seguir trabajando a favor de los niños.

“De las metas que tengo es seguir trabajando hasta que el Gobierno nos escuche y valide nuestra voz. No soy la única, tenemos muchos niños que luchan contra el cambio climático”, puntualizó.

El Ministerio de Medio Ambiente y el Consejo Nacional para el Cambio Climático continúan en conversación con la joven con el objetivo de desarrollar trabajos en conjuntos. Así como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Save The Children para seguir impulsando el tema del empoderamiento infantil.

La Escuela Planeta Tierra: ¿una ficción?[1]

Esta historia la inspiran muchos directores y directoras, como comunidades educativas que he conocido en mis años en educación y que me mostraron que siempre era posible una mejor educación.

Por JULIO LEONARDO VALEIRÓN UREÑA

Se llamaba Juan y su mejor amiguita Miguelina. La escuela fue su lugar de encuentro y allí fue creciendo su amistad que aún hoy, después de varios años, permanece. Ambos están en el sexto grado de primaria y cada día ir a la escuela, es un gran motivo de alegría.

  • Mami, mami apura que quiero llegar temprano a la escuela, era la petición casi a diario de Juan, lo que su mamá casi no comprendía.
  • ¿Y cuál es tu afán?, generalmente era el comentario de ella.
  • Oh mami, me gusta juntarme con mis amigos y ver quienes hicieron la tarea.

Como Miguelina y Juan, otros niños y jóvenes estudiantes también se habían conocido en la misma escuela. Entre ellos reinaba un ambiente muy positivo y cuando ocurrían situaciones de disgusto contaron con la maestra, Patria, que aprovechaba esas circunstancias para ponerlos a reflexionar sobre el problema que había pasado y de cómo afrontarlo. La profe era una maestra de unos 40 años que, con una formación magisterial sólida, pero, sobre todo, con una formación humana que mostraba a diario en el trabajo de clase, como en las reuniones de profesores y, sobre todo, con las familias que acudían con regularidad a la escuela. Siempre se mostraba amable con los demás, rasgo que toda la comunidad educativa reconocía en ella. Era una inspiración. De esa manera, iban aprendiendo distintas maneras de afrontar los problemas y, por supuesto, iban aprendiendo que eran posibles soluciones amistosas de las cuales aprendían mucho.

  • Equivocarnos es de humanos, decía ella, lo importante es que podamos ver por qué suceden las cosas y buscar juntos las mejores soluciones.
  • Si profe, decía Pedrito, tenemos que aprender de nuestros errores ¿no? Es lo que siempre usted nos dice.
  • Así es Pedrito, los errores siempre nos enseñan muchas cosas, pero si no lo hablamos, imagínate ¿cómo nos vamos a dar cuenta?

La Escuela Planeta Tierra estaba enclavada en un barrio muy pobre y, por supuesto, las familias que tenían a sus hijos e hijas estudiando en ella, también lo eran. Tanto las madres como los padres, en su mayoría, eran chiriperos, es decir, “empleados ocasionales”, aunque algunos que habían estudiado en la misma escuela y siguieron estudiando alguna carrera técnica y universitaria, todos ellos hacían grandes esfuerzos por mantener a sus hijos e hijas en la escuela. Reconocía lo importante de educarse.

  • No quiero que Pedrito siga mis pasos, no. Quiero que estudie, termine y vaya a la universidad…

Era el pensar de Ramiro, hombre bajito que salía muy temprano del barrio para ver con qué mantener a su familia. Su mujer, pensaba igual, y junto a Ramiro se mantenía siempre alerta para que sus tres pequeñines siempre fueran a la escuela. Ella había completado la primaria en el campo del cual venía, pero la situación se puso tan difícil que no tuvo otra que buscar suerte en la capital a casa de una tía, hermana de su mamá, que había venido años antes por las mismas razones.

  • Le pido a dios que los cuide y proteja, que de lo demás me encargo yo… era el pensamiento que Tina siempre tenía presente, cuando de sus hijos se trataba.

Hay que decir, para comprender mejor la situación, que en La Escuela Planeta Tierra su directora era una mujer de algo más de 50 años, Matilde, que había estudiado magisterio y desde hacía ya 5 años ganó el concurso para directores que hace el Ministerio de Educación, alentada por sus propios compañeros y compañeras que la animaron por el liderazgo que ella ya tenía ganado en la escuela.

  • Tú tienes que participar en el concurso, recuerda que Daniel se jubila y nos vamos a quedar sin director, así que echa pa´lante que aquí todos te vamos a apoyar.

Ése era el pensar de la mayoría de sus compañeros de la escuela. Daniel había logrado desarrollar en la comunidad educativa de la escuela un alto compromiso con la misma. No había una reunión del Equipo de Gestión, de la asamblea de profesores, pero también de las reuniones de padres, madres y amigos de la escuela en que él no animara e insistiera en que la educación era una responsabilidad compartida y que la escuela tenía que ser y mantenerse siempre como la esperanza para que los niños y niñas del barrio pudieran estudiar una carrera técnica o ir a la universidad. Pero que para ello había que cuidarla, mantenerla siempre limpia y organizada, que no era posible que un niño o una niña de la escuela no aprendiera a leer y pensar, que esa era la gran responsabilidad que todos ellos tenían y que, además, eso estaba por encima de cualquier cosa. Ése era el decir constante de Daniel y que siempre remataba con su frase preferida: “aquí no tenemos tiempo para perder el tiempo”.

La escuela era un gran espacio de participación de todos, y eso él lo había confirmado y desarrollado mucho más en la Escuela para Directores. Allí, en contacto con otros tantos directores y directoras con los cuales pudo compartir experiencias, fue fortaleciendo su idea de que su escuela tenía que poner la diferencia. Por eso organizó los organismos de participación, tanto de estudiantes como maestros; le puso mucho empeño a la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela, pero también se reunió con las organizaciones de la comunidad, las iglesias y con líderes del barrio para que todos juntos asumieran la escuela como el proyecto más importante del barrio… y definitivamente que lo había logrado. Y no era que no hubiese problemas de muchos tipos, pero pudo mostrar que juntos todos y con un propósito común, las cosas eran diferentes. Así que Matilde, la directora que llevaba el liderazgo de la Escuela en este momento era la consecuencia del trabajo que Ramiro inspiró.

La historia de Miguelina y Juan era la historia de prácticamente todos los niños, niñas y jóvenes que estudiaban en la Escuela Planeta Tierra. Era tal el clima que reinaba en la escuela que prácticamente todos los días había que “sacar a los muchachos y muchachas” de la escuela. Era el sentir del personal de la escuela. Si algo había en todos ellos era el orgulloso por su escuela, que los hacía cuidarla y mantenerla limpia.

  • No puedo desmayar, se decía constantemente Matilde, Dios me puso aquí para que nuestros estudiantes sean mañana hombres y mujeres buenos, trabajadores.

Definitivamente, la Escuela Planeta Tierra, estuvo y sigue estando en buenas manos, pero sobre todo, de una comunidad comprometida con que siga así.

[1] Aunque se trata de una historia ficticia, algunas de las cosas que se narran personalmente he sido testigo de ellas en alguna que otra escuela de nuestro país. Es lo que mantiene mi esperanza de que es posible una mejor educación.

Fuente: acento.com.do

¿Por qué es tan importante la Educación?

El 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de concienciar a la población mundial acerca de la importancia de la educación para conseguir los objetivos contemplados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

¿Por qué es tan importante la Educación?

La educación es la base para una sociedad justa, igualitaria y autosuficiente. La educación aumenta la productividad de las personas y como consecuencia, el potencial de crecimiento económico.

Ayuda a erradicar la pobreza y el hambre, contribuye a mejorar la salud, promueve la igualdad de género y reduce la desigualdad. En definitiva, se forman a futuras generaciones, forjando mejores ciudadanos.

El Derecho a la Educación es un derecho humano.

Al respecto, el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 establece una Educación Inclusiva, Equitativa y de Calidad. Con ello se pretende garantizar que la población infantil tengan acceso a la educación primaria y secundaria gratuita, para el año 2030.

Asimismo, se incentiva la igualdad de acceso a la formación profesional, la eliminación de desigualdades de género y de riqueza, logrando el acceso universal a una educación superior de calidad.

Tema 2023: Invertir en las personas, priorizar la educación

Anualmente se selecciona un tema central para la celebración de este día internacional. Para el año 2023 el lema es“Invertir en las personas, priorizar la educación”.

Tomando como base las acciones acordadas en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre la Transformación de la Educación, celebrada en el mes de septiembre de 2022, para este año se impulsarán iniciativas y compromisos a nivel mundial en apoyo a la Educación.

Con ello se contribuirá a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en materia educativa.

Fuente: https://www.diainternacionalde.com/

MINERD afirma se desarrolló con éxito inicio de la inducción a 23,352 nuevos docentes

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) informó que el inicio del proceso de inducción a 23,352 nuevos profesionales del magisterio se desarrolló de forma exitosa este sábado, como se tenía previsto.

Así lo expresó la Dirección de Comunicaciones del MINERD, señalando que la inducción se desarrolló tanto de forma virtual como presencial en recintos de 19 universidades, y el proceso está orientado a brindar asistencia, orientación y acompañamiento a los nuevos docentes para la inserción efectiva a las aulas, transformando la práctica educativa e impactando positivamente los resultados de aprendizaje de los estudiantes.

La inducción inició a las 9:00 de la mañana de este sábado, y los nuevos maestros vieron un video introductorio a través del canal de Youtube de Radio Televisión Educativa, y luego ingresaron al portal Programa Nacional de Inducción, donde vieron el calendario de formación, las mesas de ayuda y otros insumos que incluyen la formación complementaria y acción tutorial.

La inducción está establecida en la Orden Departamental 06-2021, que reglamentó el Concurso de Oposición Docente mediante el cual los nuevos maestros ingresan a la carrera docente.

“La inducción es un proceso formativo sistemático en la que se prevé acompañamiento y apoyo al desarrollo profesional individualizado, para lograr la correcta inserción y la integración efectiva del docente de nuevo ingreso en el contexto escolar y comunitario, superando con éxito las problemáticas, tensiones y dificultades de los primeros años de ejercicio profesional”, señaló la Dirección de Comunicaciones del MINERD.

Entre las casas de altos estudios donde se desarrolló de forma presencial están la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Universidad Iberoamericana (UNIBE), Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), Centro Poveda, Universidad Central del Este (UCE), Universidad del Caribe, Universidad Tecnológica del Sur (UTESUR), así como en el recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) de San Francisco de Macorís.

Fuente: https://www.ministeriodeeducacion.gob.do/

Sentido de vida y envejecimiento o envejecer con sentido

La necesidad de que se definan y se desarrollen políticas públicas para el acompañamiento y cuidado de las personas envejecientes es un hecho indiscutible y una necesidad perentoria.

JULIO LEONARDO VALEIRÓN UREÑA
Ante el hecho de que la esperanza de vida ha ido aumentando de manera significativa en los últimos años planteando importantes desafíos a los países, la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde finales de los años 90, ha planteado el concepto de “envejecimiento activo”, entendiéndolo como “el proceso de aprovechar al máximo las oportunidades para tener bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida”. Destacan varios aspectos con tal de dar respuestas a dicho reto, entre ellos, el papel de la salud como predictor de un buen envejecimiento, la atención a las personas mayores y el fomento de políticas públicas que den respuestas concretas a la cuestión. Se hace énfasis en la optimización de las oportunidades de salud, como también de la participación y seguridad, a fin de responder a la calidad de las personas envejecientes.

El fenómeno tiene despabilado a economistas y políticos, que no saben qué hacer frente a este fenómeno, sobre todo por los costos que ello supone y que ponen en un primer lugar. Sin desconocer su importancia, pero admitiendo que la realidad no es otra, es lógico y necesario encaminar algunas reflexiones que contribuyan a la búsqueda de soluciones alternativas tanto en el plano personal como institucional y, por supuesto, de las políticas públicas.

El envejecimiento no es una enfermedad en sí misma, es una etapa de la vida donde se ponen de manifiesto, por una parte, las consecuencias de nuestros estilos de vida en las etapas anteriores, por otro lado, donde el desgaste natural del cuerpo requiere de atenciones particulares que los sistemas de salud, en sentido general, no colocan en sus prioridades, además de las múltiples connotaciones negativas que prevalecen sobre la misma, haciendo de ella, una carga y pesar para las familias y la sociedad. En una entrega anterior decíamos:

“La sociedad “nos jubila”, no con las perspectivas de disfrutar la vida más plenamente una vez cumplida “la función social desempeñada”, como tampoco, con las seguridades necesarias para la alimentación y la salud, sino que se nos aísla y destierra al submundo de la soledad”.

La pregunta sigue vigente entonces: ¿Cómo situarnos en el umbral del fin de nuestra existencia y cómo construir una vejez plena de sentidos y cargada de significados? No tenemos la fuerza de los años 40, ni 30 y, mucho menos, de los 20, pero sí la sabiduría de haberlos vivido de una u otra manera.

En este contexto resulta interesante lo planteado por Arthur Schopenhauer en su libro El arte de envejecer:

“Si el carácter de la primera mitad de la vida viene determinado por el anhelo insatisfecho de la felicidad, de igual modo el carácter de la segunda mitad viene determinado por la preocupación ante la infelicidad. En la primera prevalecen ilusiones, sueños y quimeras; en la segunda, el desencanto, en el cual se destaca la vanidad de todos. En la juventud predomina la opinión, en la vejez el pensamiento: de ahí que aquélla sea el tiempo de la poesía y ésta más bien de la filosofía. En la primera hay más concepción, en la segunda más juicio, penetración y fundamento”.[1]

Desde la sociología gerontológica se definen tres tipos de aproximaciones al concepto de envejecer: 1) como vejez cronológica, donde la edad es la variable a considerar; 2) la vejez funcional, en que el foco de atención son las limitaciones y discapacidades; y 3) la vejez como parte del proceso del ciclo vital con sus características particulares. En resumen: edad, estado de salud y lugar en la sociedad.[2]

Aunque reconozco la importancia de los tres enfoques, me centro en el último, el de la sociedad añadiendo a éste, el de la predisposición con que personalmente la asumimos.

Hace falta tener un propósito por cual apostar a la vida, un propósito que nos aliente a sentirnos útiles, así fuera frente a nosotros mismos, pero sin la agonía de la juventud por echar hacia adelante, como tampoco, con el desasosiego del final de la vida. Se trata de encontrar el Ikigai, es decir, lo que le da sentido a tu vida hoy, con los años que cargas y con toda la carga de los años a cuestas.

El ser humano es un ser de propósito que, por supuesto, van cambiando en la medida en que avanzamos en la vida, sin que ello signifique tampoco, la imposibilidad de darse y asumir nuevos retos y proyectos. Los ejemplos están a la vista, hombres y mujeres de edades avanzadas que deciden realizar estudios académicos en todos los niveles, como también, iniciar nuevas relaciones de parejas, como incluso, proyectos de vida social novedosos.

Un propósito que te anime, que te ponga en movimiento, que te haga experimentar nuevas sensaciones y experiencias, que te permita sentirte útil en ese momento de la vida, de eso se trata. De reconocer que cuentas con la sabiduría y la experiencia acumulada de los años vividos, sin la necesidad de la impronta de la juventud por alcanzar el éxito. Es lo que significa definir tu IKIGAI: aquello que me genera un nuevo sentido y significado porqué vivir.

Por supuesto, la edad como la salud física emocional, son factores importantes, que deben ser atendidos por la política pública. Desde aquella que deben promover la especialización de la atención médica y psicológica propia de la edad, bajo el concepto de gerontología, a aquellas que deberían promover el desarrollo de nuevas habilidades y competencias para la vida, como muy bien podría ser la “educación de adultos”, pero para adultos.

Desde que inicié la década de los sesenta he encontrado en el yoga y el taichi un estilo de vida nuevo, que me proporcionan experiencias y placeres novedosos. Que me han hecho descubrir nuevas realidades en mi propio organismo físico y mental. Aún subo a paso doble los cincuenta escalones que me llevan a mi hogar. Después de un día de actividades como las que suelo tener, no experimento cansancio. Entrados los setenta me inicio en la natación, preguntándome por qué no lo hice desde antes. Un ejercicio completo que me están ayudando a recuperar significativamente masa muscular. De eso se trata, de no acogerme al dictamen social del abandono.

Todas estas actividades, como otras, bien podrían ser parte de una educación para adultos. La pintura, la artesanía, la escultura, tocar algún instrumento, el senderismo, la jardinería, el canto, el baile y la danza, la fotografía, la observación de aves y su comportamiento, hasta de ser guía turístico. Algunas otras actividades sociales, aunque de características más complejas por lo que suponen intelectualmente, pueden ser “acompañantes éticos” ante la necesidad de tomar decisiones que suponen, precisamente, dilemas de esa naturaleza, tanto en el ámbito de la salud como de la educación. Servicio social voluntario en entidades especializadas para el desarrollo de políticas públicas, que aseguren un uso pulcro de los fondos públicos. Estas, como otras, son algunas de las tantas cosas que un “adulto-envejeciente activo” podría ofrecerle a la sociedad y con ello desarrollar nuevos propósitos de vida.

La necesidad de que se definan y se desarrollen políticas públicas para el acompañamiento y cuidado de las personas envejecientes es un hecho indiscutible y una necesidad perentoria. Pero de la misma manera, hacen falta políticas públicas y oportunidades sociales para que los envejecientes desarrollemos nuevas habilidades y destrezas que hagan de nuestras vidas, vidas útiles para nosotros mismos y la sociedad.

[1] Schopenhauer, A. (2009). El arte de envejecer. Alianza Editorial, S.A. Madrid.

[2] Rodríguez, N. (2018). Envejecimiento: Edad, Salud y Sociedad. Revista electrónica Scielo. Recuperado en Envejecimiento: Edad, Salud y Sociedad (scielo.org.mx)

La importancia de la educación cívica y cómo trabajarla en clases

Con el objetivo de formar ciudadanos comprometidos con sus comunidades, enseñar educación cívica a los niños y niñas cobra gran importancia hoy que la política es un tema que divide a los adultos.

Un estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) concluyó que en Chile el sistema político y la confianza están gravemente dañadas, situación similar en varios países de la región.

Para enfrentar este problema surge como solución desde las aulas la educación cívica, que favorece el desarrollo del pensamiento crítico, la colaboración, la empatía y la tolerancia. Lo que hace falta especialmente en momentos importantes para la democracia.

Pero no basta solo con estudiar los conceptos de la educación cívica, el rol de las instituciones, que significan los símbolos patrios o los requisitos para ser presidente, la enseñanza de la educación cívica tiene que ser más bien práctica y apoyar el repaso de los conceptos. Por eso es importante que se organicen por ejemplo, en centros de alumnos, presidente de curso, y aprendan a debatir respetuosamente.

A continuación algunas estrategias para trabajar la educación cívica de los estudiantes.

Conectar a los estudiantes con el mundo exterior.

Es imposible mantener la sala de clases hermética a lo que  ocurre afuera, procesos políticos, sociales, escándalos, modas, etc. Por eso, hay que dejarlos proponer soluciones para los problemas reales del mundo y discutir acerca de los temas que provocan desencuentros, pero siempre desde la tolerancia y la empatía.

Hágalos pensar en grande

Las ideas y discusiones que tienen no tienen quedar sólo en la clase. Pueden hacer afiches y comunicados como curso, colegio, vecindario, etc. Lo importante es hacerlos saber que su trabajo puede llegar más lejos y terminar repercusiones.

Trabajar para la comunidad y con ella

Este punto es muy importante para trabajar en la práctica la educación cívica. Todos aquellos grupos o instituciones de la ciudad y que de alguna manera se ven perjudicados pueden trabajar con los estudiantes y beneficiarse mutuamente.

Algunas consideraciones clave a que vale tener en cuenta:

  1. Tolerancia y empatía: Explicarles que todas las personas han vivido cosas diferentes en su vida, lo que hace que tengan posturas políticas distintas. El argumento del otro es finalmente el resultado de una vida muy distinta a la que ha vivido uno mismo.
  2. La edad: hay que usar vocabulario y ejemplos pertinentes. A los niños pequeños hablarles con un lenguaje que puedan comprender, y ejemplos sencillos. Ya a un adolescente se le pueden añadir conceptos e información que requiera más reflexión.
  3. El valor de realmente escuchar al otro: Aunque hayan ideas diferentes, del ejercicio de escuchar atentamente lo que el otro dice es que se dan las discusiones más ricas y productivas. Las falsas discusiones no conducen realmente a nada nuevo.

Uno de los aspectos más bonitos de vivir en sociedad es sentirse parte de una cultura común, idioma, geografía y tradiciones. Hay que pensar qué país estamos construyendo hoy, el que queremos para el futuro y  las herramientas que damos a los más chicos para construirlo.

Fuente: https://eligeeducar.cl/

Minerd inaugura nuevo liceo experimental de la UASD

Laura Castillo
Santo Domingo, RD

El presidente Luis Abinader inauguró ayer el segundo Liceo Experimental en la sede de la UASD y la Escuela Básica Casandra Damirón en el municipio de los Alcarrizos con una inversión de más de 195 millones de pesos.

El liceo consta con tres bloques de aulas de dos y tres niveles, un comedor con capacidad para 360 alumnos, una cancha, dos gradas y áreas exteriores. Albergará más de 800 alumnos.

Durante el acto inaugural, el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Editrudis Beltrán, reconoció el apoyo que el mandatario ha dado a la academia el cual reafirma la misión de la universidad.

En el pódium le rememoró a Luis Abinader las obras de los diferentes planteles educativos que están pendiente de construcción en Samaná, La Vega, Moca, La Romana y otras demarcaciones.

Mientras que Luis Abinader, destacó las cualidades éticas del fenecido educador y político Hugo Tolentino Dipp, nombre que lleva el liceo en su honor.

“Se está haciendo un poco de justicia al nombrar a este liceo experimental con el nombre de Hugo Tolentino Dipp”, agregó.

También resaltó los diferentes recintos de la universidad que se han iniciado a construir en diferentes provincias.

El viceministro de Acreditación y Certificación Docente del MINERD, Francisco D’ Oleo, resaltó

Escuela Básica Casandra Damirón

Tendrá un área administrativa, salón de profesores, biblioteca, un comedor para 360 estudiantes, una cancha, gradas, áreas exteriores y área de parqueos con espacio para descarga de camiones.

El viceministro de Evaluación, Supervisión y Control de la Calidad Educativa, Oscar Amargos, informó que alrededor de 500 familias tendrán la seguridad de que sus niños estarán en un espacio donde podrán desarrollar capacidades cognitivas y se conviertan en un futuro en ciudadanos de bien.

Dijo que tres de las aulas de la nueva escuela estarán disponibles para recibir a los niños de educación inicial de 3 a 5 años en cumplimiento del mandato del presidente Abinader.

Acompañaron al presidente Luis Abinader en el Liceo Experimental de la UASD, el viceministro de Vivienda y Edificaciones, Ney Garcia; el director de la Regional 15 de Santo Domingo, Rafael Amador y la directora del liceo, Joselin Fructuoso.

Ministerio de Educación anuncia prioridades del Sistema Educativo para este año

El ministro Ángel Hernández afirma que apuntalan el aprendizaje oportuno en las aulas.

El ministro de Educación, Ángel Hernández, anunció las 10 principales prioridades del Sistema Educativo preuniversitario para en este 2023, las que afirmó apuntan hacia el aprendizaje oportuno, la formación docente y el fortalecimiento del marco normativo que rige el sistema.

Hernández precisó que la gestión que encabeza se encamina en este nuevo año a impulsar la construcción de más aulas, especialmente para preescolar, a realizar un concurso de monitores de arte y técnico profesionales, así como a regularizar, mediante concurso de credenciales, a los directores interinos.

Además, el MINERD conducirá sus esfuerzos hacia la formación de directores en liderazgo pedagógico, al equipamiento de politécnicos y liceos de arte, y en la elaboración de sus propios libros para la docencia.

Otras de las prioridades son la formación de los docentes de los primeros grados, la creación de centros de innovación y creatividad en el nivel secundario, el fortalecimiento del rol de los directores de centro y la supervisión del proceso educativo.

Igualmente, el ministro Hernández trabaja para una normativa que esté acorde a los tiempos actuales y garantice el aprendizaje de los estudiantes. En ese sentido, conformó una comisión encargada de revisar y modificar la Ley General de Educación 66-97, para transformarla en una pieza congruente con los actuales días, que promueva derechos e inclusión social.

“Estamos comprometidos con transformar la educación dominicana, para que nuestros niños obtengan aprendizaje de calidad a temprana edad de la mano de profesionales del magisterio altamente calificados”, manifestó el ministro Hernández.

¿Quiénes fueron los primeros maestros normalistas de la República Dominicana?

Por: Edwin J Peña

Cuando el allegado maestro Eugenio María de Hostos visitó el país en 1875, notó de inmediato que la única revolución que no se había intentado en él, era la de la enseñanza. Preocupado por la falta de un sistema educativo, Hostos se ofreció a idear un plan de enseñanza que abarcara todo el país, pero primero debía capacitar a un ejército de maestros que, luego de haber recibido una educación superior, científica y racional, se dispersaran por todo el territorio nacional a educar a los miles de dominicanos que nunca habían recibido una educación básica o superior. En 1880 fue inaugurada la primera Escuela Normal, encargada de educar ese ejercito de maestros: ¿Quiénes serían entonces esos primeros maestros?

Esos primeros maestros fueron:
1- José Pantaleón Castillo.
2- Francisco Henríquez y Carvajal.
3- Federico Henríquez y Carvajal.
4- José Dubeau.
5- Emilio Prud´Homme.
6- Carlos Alberto Zafra.
7- Gerardo Janse.
8- Ignacio González Lavastida.
9- Manuel de Jesús Gorbea.
10- Domingo Rodríguez Montaño.

Hostos también vio necesario integrar a las mujeres a este ejercito de maestros, entendía que la mujer debía recibir una educación científica como los hombres, por eso, bajo la dirección de Salomé Ureña se funda en 1881 el instituto de señoritas, la primera Escuela Normal para mujeres. Fueron estas las primeras graduadas y, por ende, las primeras maestras normalistas:
1- Ana Josefa Puello.
2- Altagracia Henríquez Perdomo.
3- Leonor María Feltz.
4- Catalina F. Pou de Arvelo.
5- Mercedes Laura Aguiar.
6- Luisa Ozema Pellerano.

EN LA IMAGEN: podemos ver a Eugenio María de Hostos y algunos de sus discípulos:
SENTADOS: de izquierda a derecha están: Jesús M. Peña, Eugenio María de Hostos, Lucas T. Gibbes y Federico Velázquez Hernández.
DE PIE: de izquierda a derecha están: Barón Coiscou, Francisco J. Peynado, Rodolfo Coiscou, Luis A. Weber, Gerardo Jansen, Rafael Mejía, Juan Bazil y Manuel Pichardo y Patín.

Fuente: MadeInRD/Facebook

INTEC y Cilpen Global Business realizarán actividades académicas

 

 

La universidad y la empresa dedicada a la disposición y revalorización de residuos sólidos firmaron un convenio de colaboración. Ambas emprenden acciones a favor del medio ambiente desde sus gestiones institucionales

 

SANTO DOMINGO. – El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y la empresa revalorizadora de desechos sólidos Cilpen Global acordaron realizar actividades académicas: docentes e investigativas; de capacitación, de difusión de la cultura y extensión de servicios con miras a fomentar la protección del medioambiente.

 

El acuerdo, que fue rubricado por el rector del INTEC, Julio Sánchez Maríñez, y el gerente de Cilpen, Pedro José Cabrera Haché, especifica que la colaboración se desarrollará en todas las áreas de conocimiento de interés mutuo, como las revistas académicas y programas de investigación.

 

Sánchez Maríñez expresó su gratitud ante el convenio que fomentará acciones a favor del medio ambiente a través de la educación junto con otras iniciativas que desarrollan el Área de Ciencias Básicas y Ambientales, el Observatorio de Cambio Climático y Resiliencia (OCCR) y el Centro de Gestión Ambiental (CEGA) del INTEC con énfasis en energías renovables.

 

“Uniendo esfuerzos podemos lograr grandes cambios, más en nuestro país, donde ha sido difícil implementar acciones a favor del medioambiente por sus condiciones socioeconómicas”, dijo el empresario.

 

Cabrera también externó sus agradecimientos a la institución por sellar el compromiso de impulsar la educación de los estudiantes a través de convenios con empresas privadas.

 

“Este acuerdo es un paso importante para nosotros y para la educación en República Dominicana. Falta mucho por desarrollar en la industria de los residuos y reciclaje, y me llena de optimismo saber que INTEC está tomando los pasos necesarios para formar a los profesionales que necesitamos en esta área”, dijo.

 

El convenio contempla, asimismo la posibilidad de participar en seminarios, cursos, charlas, mesas de trabajo, foros, conversatorios y webinars; el intercambio de documentos académicos; la creación de programas de formación y publicaciones conjuntas, la posibilidad de que los estudiantes de INTEC puedan realizar su pasantía en Cilpen, además la realización de visitas institucionales para estudiantes de grado y postgrado y otras actividades académicas.

 

Las instituciones firmantes designaron una comisión mixta que será responsable de coordinar el desarrollo y seguimiento del convenio. En representación del INTEC estará Elena del Conte, encargada del Centro de Gestión Ambiental (CEGA) y por Cilpen Global Business, Pedro José Cabrera Haché en calidad de gerente de la empresa.

 

La vigencia del convenio, que fue rubricado en un acto realizado en el Observatorio de la Seguridad Social del INTEC, se establece por tres años, a partir de la fecha de su firma y se renovará por gestión de parte.

 

Fueron testigos de la firma del convenio Luis De Francisco, decano del Área de Ciencias Básicas y Ambientales y Gregorio Tapia, director ejecutivo de Desarrollo, Relaciones Institucionales y Egresados.

 

 

Dirección de Comunicación Institucional

20 de diciembre 2022