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Neuropedagogía: los docentes como arquitectos del cerebro

La neuropedagogía es un campo de investigación que comienza a consolidarse a partir de nuevos espacios de publicación ofreciendo nuevas miradas sobre el aprendizaje y el rol docente.

Un cerebro dividido en dos mitades coloreadas, una etiquetada como “lógica” y otra como “creatividad”. La idea de que los estudiantes aprenden mejor de acuerdo a cuál de las partes domina su cerebro- ya sea un estilo visual, auditivo o kinestésico- es uno de los grandes “neuromitos” que ha sido desmentido de forma sistemática, pero que aún persiste en ciertas formaciones docentes alrededor del mundo.

En febrero de 2026, la revista Frontiers in Education publicó un paper que para muchos puede leerse como un manifiesto fundacional del campo de la neuropedagogía.

Los investigadores Isaac A. Friedman, Einat Grobgeld y Adina Teichman-Weinberg, del Programa de Posgrado en Neuropedagogía del Achva Academic College de Israel proponen que la neuropedagogía no es simplemente “neurociencia aplicada a la educación”, sino un marco conceptual propio que integra neurociencia, psicología cognitiva y teoría educativa de manera sistemática.

El paper, titulado “Neuropedagogía: de las neuronas a enseñar y aprender” plantea dos principios fundacionales. Por un lado, el aprendizaje entendido siempre como proceso dinámico de cambio sináptico y reorganización de redes neuronales.

El segundo principio, es que los docentes pueden ser considerados “arquitectos neurales”; es decir agentes que moldean activamente la arquitectura cerebral de sus estudiantes a través de cada decisión pedagógica que toman.

De acuerdo a los investigadores, si la instrucción del docente genera cambios físicos en el cerebro; por ejemplo la forma que un docente presenta un concepto u organiza una clase y cómo esto impacta en la emoción de los estudiantes y en su sinapsis entonces la pedagogía deja de ser un “asunto meramente cultural o institucional para convertirse en un acto con sustrato biológico verificable.”

Un método que mira el cerebro

El paper además introduce el modelo NIES (Neuroscience Informed Educational Strategies), un proceso de cuatro etapas pensado para que cualquier docente pueda generar estrategias nuevas a partir del conocimiento científico sobre el cerebro, sin caer en ideas falsas o prefabricadas.

El modelo propone que cada orientación pedagógica sea justificable tanto en términos de sus bases neurales (ventanas de consolidación de la memoria, necesidad de repetición, acoplamiento entre emoción y cognición) como así también en términos de sus objetivos educativos: aprendizaje significativo, equidad, motivación, realidades del aula.

Desde este modelo apuntan a no caer en neuromitos al querer justificar el aprendizaje solo desde la neurociencia; por eso indican que la pedagogía tienen tanto peso como los modelos “brain based”.

Neuromitos

En Journal of Neuroeducation, publicación editada por la Universidad de Barcelona, se compartió una investigación dedicada a evaluar cómo los docentes podían replicar neuromitos comunes.

Así los investigadores del Efrata College of Education de Jerusalén, Miri Levi-Shahar y Haim Raviv, aplicaron un cuestionario a 132 docentes de ciencias e historia en ejercicio, y estudiantes de formación docente. Se los evaluó sobre su posición ante 15 neuromitos comunes y 15 ítems de conocimiento general sobre el cerebro antes y después de cursar el programa “Neuropedagogía: La Biología del Aprendizaje”.

La formación específica redujo significativamente las creencias erróneas sobre el funcionamiento cerebral. Pero los análisis de regresión mostraron que el conocimiento general sobre el cerebro, por sí solo, no alcanza para proteger a los docentes de las concepciones equivocadas. Para ello, se necesita una formación específica y sostenida en alfabetización neurocientífica.

Entre los neuromitos más recurrentes se plantea “la teoría de los estilos de aprendizaje visual o auditivo o kinestésico, el mito de que usamos solo el 10% del cerebro, la creencia en que las inteligencias del hemisferio derecho e izquierdo determinan el perfil de aprendizaje, y la idea de que los períodos críticos del desarrollo neural son ventanas cerradas e irreversibles.”

Investigadores del Instituto de Ciencias de la Educación (IES) del Departamento de Educación de Estados Unidos, en un documento de trabajo de 2025 sobre neuroeducación y neuromitos, señalaron que los docentes obtienen principalmente su información sobre neurociencia de la televisión, internet y revistas de divulgación científica sin el cruce necesario con la pedagogía o la revisión de pares que puedan simplificar y evitar distorsiones.

Un nuevo espacio para la Neuropedagogía

El Neuropedagogy Research Journal (NPRJ) lanzado en 2026 se presenta como un foro interdisciplinario que reúne a investigadores, educadores, psicólogos, neurocientistas y pedagogos para compartir hallazgos sobre la aplicación de principios neurocientíficos en contextos educativos concretos.

Su alcance temático incluye la neuroplasticidad y el aprendizaje, las diferencias individuales desde una perspectiva neurocientífica, la neuroeducación y la educación inclusiva, y la intersección entre neuropedagogía y tecnologías emergentes sin dejar por fuera la inteligencia artificial.

El espacio se posiciona como prometedor para repensar una vez más el aprendizaje que se encuentra en un presente de plena evolución más allá de miradas puestas solo en la “revolución” de la IA.

Fuente: https://www.infobae.com/

El hambre y la memoria están conectados: un equipo francés apunta al azúcar como pieza clave para consolidar los recuerdos

Memoria. Su estudio en moscas de la fruta demuestra el papel crucial del azúcar para mantener recuerdos a largo plazo.

Durante décadas, profesores y alumnos han buscado métodos de estudio que ayuden a fijar la memoria. Esquemas, subrayadores, post-its, tarjetas o acrónimos extraños han ayudado a muchos estudiantes a recordar conceptos, al menos, hasta que pasaran los exámenes. Pero una reciente investigación apunta que la comida y, sobre todo, el azúcar, podría tener un papel esencial a la hora de fijar recuerdos.

El estudio, realizado por un equipo del Laboratorio de Plasticidad Cerebral de París, perteneciente al Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en francés) y publicado en Nature, ha estudiado los procesos de consolidación de la memoria olfativa en las moscas de la fruta (Drosophila melanogaster).

Los investigadores, dirigidos por Thomas Preat y Pierre-Yves Plaçais, analizaron cómo las moscas consolidan recuerdos duraderos en un aprendizaje aversivo: mientras las exponían al olor de la fructosa, se les daban pequeñas descargas eléctricas. Descubrieron que un reducido grupo de neuronas cerebrales sensoriales de fructosa llamadas Gr43a, actúa no solo tras una recompensa de azúcar, sino también en este aprendizaje negativo.

Las neuronas Gr43a se activaban cuando las moscas no habían sido alimentadas y se exponían a fructosa. Una vez condicionadas, estas mismas neuronas se activaban pese a que las moscas hubiesen comido. Es decir, el aprendizaje aversivo modificaba la actividad neuronal de las moscas.

El azúcar, imprescindible para la memoria

El punto central del trabajo es la restauración transitoria de la sensibilidad al azúcar de las neuronas Gr43a en moscas incluso saciadas, inmediatamente después de varias sesiones de aprendizaje aversivo espaciadas en el tiempo (el llamado “spacing effect”). En condiciones normales, estas neuronas solo responden al azúcar en animales hambrientos, pero tras el aprendizaje espaciado se comportan como si el animal estuviera en ayunas, permitiendo que el consumo de azúcar tras el entrenamiento sirva como señal para consolidar la memoria.

El grupo utilizó después técnicas genéticas para silenciar selectivamente las neuronas Gr43a tras el aprendizaje, así como métodos de imagen por calcio para registrar su actividad en tiempo real. Las moscas que tenían las neuronas Gr43a inactivadas después del condicionamiento no conseguían desarrollar una memoria a largo plazo, mientras que el efecto desaparecía si las bloqueaban en otros tiempos o en otros tipos de aprendizaje.

El equipo también probó la influencia de la alimentación posterior al aprendizaje. Observaron que solo si las neuronas Gr43a estaban activas cuando el animal empezaba a comer tras el entrenamiento, se consolidaba la memoria. Este efecto no se produjo cuando la alimentación se basaba solo en grasas: el consumo de azúcar o glucosa era imprescindible, confirmando el papel selectivo de los carbohidratos en este circuito.

Para los autores, el estudio demuestra que las neuronas implicadas en el procesamiento de los alimentos están relacionadas con la memoria. No obstante, la investigación se limita a Drosophila melanogaster y el circuito descrito podría diferir en cerebros más complejos. Aunque el mecanismo se apoya en datos moleculares, conductuales y de imagen, la extrapolación a mamíferos requiere estudiar si hay un circuito y hormonas equivalentes. También resta por dilucidar qué otras experiencias, además del aprendizaje aversivo espaciado, pueden “reconfigurar” el sensor de azúcar cerebral de este modo.

Fuente: https://www.infobae.com/




Gabriela Mistral: maestra de generaciones

“Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida” -Gabriela Mistral

La poetisa y premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral (1889-1957) también fue una activa e innovadora docente. A los 15 años, cuando fue nombrada ayudante en la escuela de La Compañía Baja, arrancó su carrera docente, que la llevó a trabajar en escuelas en La Serena, Los Andes, Punta Arenas, Temuco y Santiago.

La experiencia adquirida en estas escuelas a lo largo del país facilitó en Gabriela Mistral la reflexión profesional y pedagógica con respecto a los métodos y fines de la enseñanza. Se mostró particularmente interesada en las maneras de aprender a leer, la calidad de los materiales educativos y el papel de las bibliotecas. Defendió la necesidad de una vida docente, un desempeño no condicionado a la instrucción de conocimientos en las aulas de clases. 

Para ella la educación no era una simple trasmisión de contenidos, ni tampoco la redujo a la preparación de los estudiantes para su inserción en la mecánica laboral. Para la Nobel de Literatura la educación fue un proceso íntimamente vinculado con la vida cotidiana. 

 En su concepción, la enseñanza conservaba una belleza perfecta que la encumbra misteriosamente a la altura de la más alta poesía. El maestro era un verdadero artista, más allá de un conductor de espíritu. Enseñar significaba desplegar un constante diálogo con las experiencias vitales, en directa relación con la naturaleza y los problemas sociales vigentes.
“Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida”, escribió en 1923.

Escuelas al aire libre

En junio de 1922, Gabriela Mistral viajó a México, invitada por su ministro de Educación José Vasconcelos, para colaborar en planes de la Reforma Educacional de ese país, y en la organización y fundación de bibliotecas populares.

En México, la Mistral puso en marcha las escuelas al aire libre, método en que venía trabajando desde los años en que fue profesora en Chile. “Iba a lugares bien apartados de la sociedad y les decía ‘lleven los niños tal día y tal hora a este lugar’, y ahí educaba abiertamente. Esto lo hace principalmente en Chiapas, pero en el resto del país se aplica una teoría similar y es un éxito”, asegura Diego Del Pozo, especialista en la obra de Mistral y autor del volumen “Por la humanidad futura, Antología política de Gabriela Mistral”.

“En México ella logró llevar a cabo un concepto educacional que se parece bastante a la nueva reforma educacional que está haciendo Finlandia hoy. Es decir, algo totalmente vanguardista. Hay varios aspectos de la educación tocados por Mistral que pueden hacer repensar la forma en que estamos educando.” agrega Del Pozo.

Fuente: educarchile.cl

Por condiciones climáticas, la XIV Feria Semana de la Geografía 2026 se celebrará el 9 y 10 de abril

Feria. La reprogramación responde a la necesidad de garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y público general, manteniendo la calidad académica del evento y la participación de las instituciones invitadas.

La XIV Feria Semana de la Geografía estaba pautada para realizarse los días 8 y 9 de abril; sin embargo, debido a las condiciones climatológicas, ha tenido que ser reprogramada. El evento, que se realizará en el Museo Nacional de Historia y Geografía, mantendrá su propósito de promover el aprendizaje sobre energía, sostenibilidad y geografía a través de charlas, exposiciones y actividades educativas.

La jornada del 9 de abril se desarrollará con la programación originalmente establecida para ese día. Asimismo, el acto inaugural se realizará en la hora previamente programada, marcando el inicio oficial de la feria.

Por su parte, todas las actividades pautadas para el 8 de abril han sido reubicadas para el 10 de abril, respetando el orden de contenidos previsto y garantizando la participación de las instituciones y especialistas invitados. Esta reorganización permitirá mantener la calidad académica y la experiencia educativa del evento.

La Feria Semana de la Geografía reunirá a expertos en energía, biodiversidad, educación ambiental y desarrollo sostenible, quienes compartirán conocimientos con docentes, estudiantes y público interesado, fortaleciendo el aprendizaje en torno a los desafíos del futuro.

A los centros educativos que tenían prevista su visita para el 8 de abril, se les solicita amablemente reprogramar su asistencia para el jueves 10 de abril, fecha en la que se desarrollarán las actividades originalmente pautadas para ese día.

Plan LEA agradece la comprensión y el apoyo ante esta reprogramación e invita a la comunidad educativa a mantenerse atenta a las redes sociales oficiales, donde se continuará compartiendo información actualizada sobre la programación y detalles logísticos.

Cómo enseñar a tus hijos a elegir buenas amistades

Amistades. Cuando los niños se adentran en el mundo escolar, también comienzan a descubrir las complejidades de la amistad. En ese proceso, pueden vivir experiencias muy positivas, pero también enfrentar dificultades al elegir con quién relacionarse. La escuela, al reunir estudiantes de contextos diversos, se convierte en un espacio donde surgen tanto vínculos valiosos como conflictos que forman parte del aprendizaje social.

Acompañar a los hijos en la construcción de amistades saludables implica orientar, escuchar y ofrecer herramientas que les permitan relacionarse de manera positiva. Estas son algunas claves para lograrlo.

Las amistades requieren tiempo

Las relaciones significativas no se construyen de inmediato. Algunos niños necesitan más tiempo para integrarse, especialmente cuando cambian de escuela o enfrentan situaciones nuevas. Es importante transmitirles que la amistad se fortalece con el tiempo, la convivencia y la confianza, y que incluso los vínculos breves pueden dejar aprendizajes valiosos.

Involucrarlos en actividades de interés

Participar en actividades deportivas, artísticas o culturales favorece la creación de vínculos. Cuando los niños comparten intereses comunes, se sienten más cómodos para relacionarse. No es necesario destacar en la actividad; lo importante es disfrutarla y compartir con otros. Estos espacios suelen convertirse en escenarios naturales para cultivar amistades positivas.

Amigos que suman

Una forma sencilla de explicar el impacto de las amistades es compararlas con un ascensor: pueden impulsarnos hacia arriba o llevarnos hacia abajo. Es fundamental motivar a los niños a identificar relaciones que fortalezcan su autoestima, sus valores y su bienestar emocional, sin dejar de enseñarles a manejar con respeto las diferencias.

Ser el amigo que se desea tener

Reflexionar en familia sobre las cualidades que se valoran en una amistad —respeto, empatía, lealtad, apoyo— permite a los niños comprender que ellos también deben practicar esas características. Modelar estos comportamientos desde el hogar contribuye a que los adopten de manera natural.

Aprender a resolver conflictos

Los desacuerdos forman parte de cualquier relación. Por ello, enseñar estrategias de resolución pacífica de conflictos ayuda a los niños a manejar diferencias sin romper vínculos. Conversar sobre situaciones cotidianas y ensayar posibles respuestas puede fortalecer esta habilidad.

Modelar amistades saludables

Los adultos son el principal referente. Los niños observan cómo sus padres o cuidadores se relacionan con sus amigos, cómo manejan desacuerdos y cómo expresan respeto. Mostrar relaciones sanas y hablar de experiencias positivas del pasado contribuye a reforzar estos aprendizajes.

Escuchar siempre

Una de las herramientas más valiosas es la escucha activa. Cuando los niños comparten experiencias, alegrías o frustraciones relacionadas con sus amigos, necesitan sentirse acompañados. Dedicar tiempo a escucharles fortalece la confianza y permite orientarles mejor.

Las amistades saludables no solo enriquecen la etapa escolar, sino que también contribuyen al desarrollo emocional y social de los niños. Con acompañamiento, ejemplo y diálogo, es posible ayudarles a construir relaciones que los impulsen a crecer y a convivir de manera positiva.

Llega el día grande de la misión Artemis 2: un sobrevuelo histórico alrededor de la Luna de cuatro horas

Artemis 2. Si todo marcha según el plan, los cuatro tripulantes se convertirán en los humanos que más lejos han viajado de la Tierra, batiendo el récord que marcó la misión Apolo 13 en 1970.

Cinco días después de su espectacular lanzamiento desde Florida, la nave espacial Orión está a punto de alcanzar su mayor acercamiento a la Luna. Los cuatro tripulantes de Artemis 2 está ultimando todos los preparativos del sobrevuelo alrededor de nuestro satélite, pues no llegarán a alunizar.

Este lunes será el día grande de esta misión que ha llevado a humanos a nuestro satélite por primera vez desde 1972. Los astronautas darán una vuelta alrededor del satélite, situándose a una distancia de su superficie de unos 7.400 kilómetros. Después comenzarán el viaje de regreso a la Tierra, una travesía que durará otros cuatro días y que culminará el viernes 10 de abril (11 de abril en España) con un amerizaje de la nave en el Pacífico.

Durante el fin de semana, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen han seguido preparando las observaciones, estudiando qué características geológicas deben fotografiar, mientras tomaban nuevas imágenes durante su viaje por espacio profundo, algunas de ellas de la Luna.

Cada día, la NASA despierta a los astronautas con una canción, que en el caso de la quinta jornada fue Working Class Heroes (Work), de CeeLo Green. También oyeron un mensaje de Charlie Duke, astronauta del Apolo 16 y uno de los pocos héroes del programa Apolo que sigue vivo.

Christina Koch y Jeremy Hansen se turnaron para pilotar manualmente la nave, hicieron pruebas con los trajes espaciales y tuvieron que hacer frente a una nueva avería del WC de la nave, que ya dio problemas en las primeras horas de viaje pero fueron resueltos por Christina Koch, especialista de la misión y autodenominada «fontanera espacial». También celebraron una videoconferencia con niños y jóvenes canadienses -uno de los tripulantes, Jeremy Hansen, es ciudadano de ese país-.

El canadiense Jeremy Hansen mira por la ventana de Orión, sentado junto a los mandos de la nave
El canadiense Jeremy Hansen mira por la ventana de Orión, sentado junto a los mandos de la naveNASA

Durante la madrugada del domingo al lunes, la nave Orión entrará dentro del campo de influencia de la Luna. ¿Cómo va a ser ese sobrevuelo? El periodo de observación lunar comenzará a las 20.45 horas del lunes (en la Península) y durará siete horas en total. En dar una vuelta a nuestro satélite tardarán cuatro horas. Tal y como ha detallado la NASA, la tripulación verá tanto el lado cercano como el lado lejano de la Luna. Es probable que sean los primeros humanos que contemplen a simple vista algunas partes del lado oculto.

Debido a que el espacio en las ventanas de la nave Orión es limitado, la tripulación se dividirá en parejas, con dos miembros observando durante periodos de 55 a 85 minutos, mientras los otros dos trabajan en otras tareas.

El Centro de Control de misión de Houston espera perder temporalmente la comunicación con la tripulación cuando Orión pase detrás de la Luna, a las 01.02 del martes en España. Un apagón en las comunicaciones que durará alrededor de media hora si todo va según lo previsto. Los astronautas realizarán su mayor aproximación a la Luna, y alcanzarán su punto más lejano de la Tierra a las 01.05 del martes en la Península, según la NASA.

A esta distancia, compara la NASA los astronautas verán la Luna con un tamaño aproximadamente equivalente al tamaño de un balón de baloncesto sostenido a la distancia de un brazo.

Cuando termine el periodo de observación, los astronautas comenzarán a enviar a la Tierra algunas de las imágenes, que serán revisadas por la noche por el equipo científico de la NASA y al día siguiente las comentará con la tripulación.

Si todo marcha según el plan, los tripulantes de Artemis 2 se convertirán en los humanos que más se hayan alejado de la Tierra. Se espera que superen por unos 6.000 kilómetros el récord establecido por la tripulación de Apollo 13 en 1970, pues se alejaron 400.171 kilómetros de la Tierra. Se estima que la misión Artemis 2 alcanzará una distancia máxima de casi 407.000 kilómetros.

Fuente: https://www.elmundo.es/

La importancia del psicólogo educativo en la escuela

El psicólogo educativo se dedica al estudio del comportamiento humano y los procesos cognitivos en el contexto de la educación y a la aplicación derivada de ese estudio. A pesar de que ya existe mucha información sobre esta rama de la psicología, en este artículo vamos a centrarnos en la importancia de la figura del psicólogo educativo en la escuela.

Una escuela o instituto es uno de los lugares donde un psicólogo educativo probablemente acabe tras terminar su grado o máster. Ahora bien, ¿qué función va a desempeñar en la institución?¿Cuál es su trabajo? Aquí es donde surge el primero de los problemas: actualmente la profesión de psicólogo educativo no está contemplada en España. Por lo tanto, el psicólogo educativo en la escuela termina asumiendo el papel de orientador o incluso de psicólogo clínico.

A menudo se piensa que las funciones de un psicólogo educativo en la escuela y las de un orientador son las mismas, pero esto no es del todo correcto. A pesar de que la formación que ostenta este profesional le permite hacer las funciones de orientador, y este es un trabajo lícito para el mismo, la figura del psicólogo educativo en la escuela cumple unas funciones muy distintas.

Así, para poder distinguir entre ambos roles, primero es necesario comprender cuál es la función de un orientador en una institución educativa.

La figura del orientador en la escuela

El orientador escolar es una figura imprescindible en una escuela, ya que es el encargado de la intervención psicopedagógica. La orientación es un servicio que se le ofrece al alumnado para guiar su aprendizaje y sus objetivos profesionales para optimizar al máximo su educación. Su actuación es tanto preventiva como paliativa, teniendo que tratar los problemas educativos que se presentan en el ambiente escolar.

Orientadora con niño

El orientador escolar centra su actuación en los alumnos, pero también tiene en cuenta el ambiente y la comunidad educativa. Por ello, podemos decir que este profesional trabaja en el campo aplicado de la psicología educativa; utilizando los recursos que le aportan la investigación en psicología y pedagogía.

Las funciones del orientador educativo son las siguientes:

  • Asesorar al alumnado, tutores y familias, con el fin de mejorar calidad educativa y el ambiente académico.
  • Identificar las necesidades educativas de los alumnos y actuar en consecuencia.
  • Colaborar con los profesores y familia en la prevención y detección de las dificultades de aprendizaje que el alumno o alumna presente.
  • Asegurar que todos los alumnos reciban una educación adecuada y continuada, por muy distintas que sean sus necesidades.
  • Prestar asesoramiento psicopedagógico al profesorado y órganos de gobierno del centro para que sepan cómo actuar ante las necesidades específicas de sus alumnos.
  • Atender a la diversidad funcional de sus alumnos, para conseguir una educación inclusiva y universal, y que ningún alumno sea excluido del ambiente educativo.
  • Contribuir a la interacción entre todos los integrantes de la comunidad educativa para una buena convivencia y una mayor comunicación entre todos.
  • Participar en todas las planificaciones y/o toma de decisiones de la escuela, así como en todas las reuniones de profesores que se establezcan; de esta forma estará siempre informado de los acontecimientos que sucedan en el centro.

La figura del psicólogo educativo en la escuela

Ahora bien, a pesar de que la figura del orientador es esencial, no cubre todas las necesidades técnicas que presenta una escuela en el ámbito psicoeducativo. Por esta razón es imprescindible un profesional que las atienda: el psicólogo educativo. En contraposición a la figura del orientador, de naturaleza aplicada, el psicólogo educativo en la escuela debería ser una figura más centrada en la investigación y la evaluación.

Los centros escolares y la educación tienen una naturaleza dinámica en continuo cambio, lo que provoca que la aplicación de métodos estandarizados no personalizados suela tener resultados muy pobres. De ahí la necesidad de un psicólogo educativo que pueda conocer en todo momento como avanza el centro en su totalidad y cómo actuar.

Psicólogo educativo

Otro aspecto diferenciador es que no actuaría sobre los alumnos, sino sobre toda la comunidad escolar y sobre la propia institución. Debe de ser el encargado de que la manera de instruir y educar sea la correcta para los alumnos, y de que la comunidad escolar responda a todas las demandas que la educación de los alumnos genere.

La figura de psicólogo educativo en la escuela actuaría de supervisor y planificador de todos los agentes educativos presentes en los alumnos, basándose en una investigación científica continuada y nunca en criterios personales.

Un aspecto esencial de esta figura es la colaboración con los diferentes profesionales de la escuela, y con el resto de la comunidad escolar (padres, madres, alumnos, etc). Su función sería trabajar en los aspectos más básicos y en su aplicación. De esta manera, puede lograr los resultados que se merece una educación de calidad.

En la actualidad, muy pocos colegios o institutos cuentan con la figura del psicólogo educativo o incluso en algunos casos este papel lo asume el orientador. Asegurar un ambiente educativo de calidad es un trabajo complicado que se debe desempeñar por la totalidad de profesionales de la educación. Sobrecargar las funciones del orientador supone un pérdida de eficacia. Por esta razón, la figura del psicólogo educativo en la escuela tiene tanta importancia.

Es necesario que la educación no responda a intereses políticos y económicos, donde interese más contratar a un profesional que se encargue de todo que a un equipo que realice correctamente su cometido. Todos los expertos y científicos educativos deben colaborar y trabajar juntos para lograr una educación que merezca tal denominación.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

José María Imbert: héroe de la Batalla del 30 de Marzo

Cada año recordamos a quienes defendieron la independencia dominicana. Entre ellos destaca la figura del general José María Imbert, protagonista de la Batalla del 30 de Marzo de 1844 y uno de los militares más importantes de la primera campaña independentista.

José María Bartolomé Imbert Duplessis nació el 24 de agosto de 1798 en Foudon, Le Plessis-Grammoire, en la región de Países del Loira, al noroeste de Francia. Fue hijo de Simon Imbert y Marie Anne du Plessis, perteneciente a la casa ducal de Richelieu. En su juventud viajó a Cuba y luego se trasladó a Puerto Príncipe, en Haití. Posteriormente pasó a la parte oriental de la isla, donde se estableció en la ciudad de Moca, desempeñándose como corregidor.

Contrajo matrimonio con María Francisca del Monte Sánchez, con quien tuvo seis hijos. Entre sus descendientes se encuentra Segundo Francisco Imbert, abuelo del general Antonio Imbert Barreras.

A inicios de marzo de 1844, pocos días después de proclamada la independencia dominicana, Matías Ramón Mella fue designado gobernador del distrito de Santiago y máxima autoridad militar del Cibao. En ese contexto nombró a José María Imbert como su lugarteniente. El 29 de marzo de 1844, el ejército del general haitiano Jean-Louis Pierrot se encontraba próximo a Santiago de los Caballeros. Ante esta situación, Mella organizó un improvisado ejército dominicano para la defensa del territorio.

José María Imbert, junto a Fernando Valerio, asumió el liderazgo de las tropas dominicanas que enfrentaron al ejército haitiano en la Batalla del 30 de Marzo, logrando una victoria decisiva para la consolidación de la independencia nacional durante la primera campaña militar de 1844.

En 1845, Imbert fue lugarteniente de Francisco Antonio Salcedo y participó en la acción de la Sabana de Beller. Finalizada esa campaña, regresó a Moca como Comandante de Armas y posteriormente desempeñó el mismo cargo en Puerto Plata.

José María Imbert falleció el 14 de mayo de 1847 en Puerto Plata. A pesar de su origen francés, su compromiso con la causa independentista dominicana fue determinante, por lo que es considerado uno de los más notables héroes de la nación. Sus restos reposan en la Catedral de Santiago, junto a otros protagonistas de la Independencia y la Restauración.

Recordar su vida es reconocer el aporte de quienes, más allá de su lugar de nacimiento, contribuyeron con decisión y valentía a la construcción de la República Dominicana.

Fuente: Historia Dominicana En Gráficas

La Batalla del 30 de Marzo: valentía y estrategia en defensa de la independencia dominicana

La Batalla del 30 de Marzo constituye hoy un símbolo de unidad, valentía y estrategia. Recordarla es valorar el esfuerzo colectivo de quienes, desde distintos roles, contribuyeron a la defensa de la nación y consolidaron los cimientos de la República Dominicana.

Cada 30 de marzo, la República Dominicana conmemora una de las gestas militares más importantes en la defensa de su soberanía: la Batalla del 30 de Marzo, también conocida como Batalla de Santiago. Este enfrentamiento, ocurrido en 1844, se convirtió en la tercera gran acción militar posterior a la proclamación de la Independencia Nacional, consolidando la determinación del pueblo dominicano de preservar su libertad recién conquistada. 🇩🇴

La primera batalla librada tras la independencia fue la del 11 de marzo, en Fuente de Rodeo; la segunda ocurrió el 19 de marzo, y pocos días después, el 30 de marzo de 1844, se desarrolló el combate decisivo en Santiago. En esta ocasión, el general José María Imbert, al mando de una parte del ejército del norte, enfrentó al general Jean-Louis Pierrot, quien dirigía las tropas haitianas con una superioridad numérica significativa.

Luego de la derrota sufrida por el ejército haitiano el 19 de marzo, las fuerzas invasoras reorganizaron sus tropas y avanzaron nuevamente hacia territorio dominicano. Ante esta situación, los dominicanos iniciaron preparativos para la defensa, entre ellos la recaudación de fondos para la compra de armas. Con la colaboración de Ramón Matías Mella y Pedro de Mena, se obtuvieron donativos de personas pudientes de Santo Domingo. En Santiago, figuras como Ciprián Mallol, Juan Luis Bidó y Ramón Bidó también contribuyeron a la causa patriótica.

Refuerzos militares comenzaron a llegar a Santiago desde Baní, bajo el mando del coronel Ramón Santana. Mientras tanto, el general Francisco Antonio Salcedo avanzó hasta Talanquera y Escalante con el objetivo de contener el progreso haitiano hacia Santiago. Estableció su cuartel general en Escalante, cerca de Guayubín, en Montecristi. Las tropas de Pierrot continuaron su avance y tomaron Dajabón el 23 de marzo de 1844.

El 27 de marzo, la Junta de Gobierno dominicana llamó al general José María Imbert para organizar el contraataque. Imbert procedió a atrincherar la ciudad de Santiago, construyó fosos y adoptó diversas medidas defensivas. Contó con el apoyo de oficiales como Pedro Eugenio Pelletier, Achille Michel, Ángel Reyes, Ramón Franco Bidó, José Nicolás Gómez, Fernando Valerio López, José M. López, Lorenzo Mieses, Dionisio Mieses, Toribio Ramírez y Marcos Trinidad López, entre otros.

Ese mismo día, Pierrot dividió sus tropas en columnas de más de dos mil soldados cada una. Antes del amanecer, las fuerzas invasoras se atrincheraron en Gurabito. Tras cruzar el río Yaque del Norte, el ala derecha se dirigió hacia el camino de La Herradura, preparándose para el ataque final.

El 30 de marzo de 1844, las tropas haitianas iniciaron la ofensiva. Fueron enfrentadas por el general José María Imbert desde el fuerte “Dios, Patria y Libertad”, ubicado frente a la sabana de Santiago de los Caballeros. El ataque fue repelido por la artillería dominicana y la fusilería dirigida por Fernando Valerio. A pesar de un contraataque desesperado, las fuerzas haitianas fueron nuevamente rechazadas por los cañones del fuerte y la infantería dominicana.

Finalmente, el ejército dirigido por Jean-Louis Pierrot se vio obligado a retroceder, otorgando la victoria a las tropas dominicanas comandadas por José María Imbert. Este triunfo fortaleció la defensa del territorio nacional y reafirmó el compromiso de los dominicanos con su independencia.

“Mi madrastra no es una bruja”: una historia juvenil sobre prejuicios y segundas oportunidades

La experiencia en el aula puede convertirse en una fuente de inspiración para la literatura. Así ocurrió con la docente y escritora dominicana Glenny Mateo Perdomo, quien encontró en las vivencias de sus estudiantes el punto de partida para su novela juvenil Mi madrastra no es una bruja, ¡es más que eso!.

La obra surge a partir de situaciones reales observadas por la autora mientras impartía clases en un colegio de Santo Domingo. Según explica, la historia nació tras conocer a dos alumnas que mantenían una relación difícil con sus madrastras, pese a que estas intentaban desempeñar su rol con dedicación y afecto. “El rechazo era tal que, por más dedicadas que ellas fueran, todo terminaba en discordia y malentendidos”, recuerda Mateo Perdomo. Esa realidad la motivó a reflexionar sobre los prejuicios que pueden surgir en las familias reconstituidas y a convertir esa reflexión en una historia dirigida a jóvenes lectores.

La novela está pensada para estudiantes entre 10 y 18 años, especialmente para aquellos lectores curiosos, con sentido del humor y con interés por historias que invitan a cuestionar ideas preconcebidas. A través de una narrativa cercana y ágil, la autora aborda temas que forman parte de la vida cotidiana de muchos adolescentes.

Entre los valores que atraviesan la obra se encuentran el respeto, el amor, el perdón, la aceptación y la humildad. También se exploran temas como los prejuicios, las dudas propias de la adolescencia, la salud mental y las complejas dinámicas familiares que pueden surgir cuando una nueva figura llega al hogar.

La idea inicial de la historia comenzó a gestarse en 2014, aunque en un principio no estaba pensada para su publicación. Mateo Perdomo explica que nació como una forma de reflexionar sobre la convivencia entre adolescentes y madrastras o padrastros. Con el tiempo, fue dando forma a los personajes y construyendo una trama que reflejara estas experiencias con honestidad y credibilidad.

Para la autora, la publicación del libro en España representa un logro significativo en su trayectoria. La editorial Apuleyo acogió el proyecto desde el primer momento, acompañando todo el proceso de edición, ilustración y desarrollo creativo hasta la salida de la obra.

La recepción inicial del libro ha sido muy positiva. Padres, docentes y jóvenes lectores han compartido comentarios favorables sobre la historia, destacando su capacidad para abordar temas familiares complejos desde una perspectiva reflexiva y cercana al público juvenil.

Más allá de la trama, la autora espera que los lectores se lleven una reflexión importante: la necesidad de conocer a las personas antes de juzgarlas. En sus palabras, el objetivo es que los jóvenes aprendan a mirar más allá de los estereotipos y las apariencias, reconociendo que muchas veces a su alrededor hay personas valiosas dispuestas a brindar apoyo y afecto.

La autora también subraya la importancia de la literatura juvenil en el contexto actual, marcado por el avance de la tecnología y las múltiples distracciones digitales. Considera que la lectura sigue siendo una herramienta fundamental para el aprendizaje, el desarrollo del pensamiento y el crecimiento personal. “Se lee para conocer, para disfrutar y también para ser”, afirma.

Actualmente, el libro se encuentra disponible en diversas librerías de España y se espera que próximamente llegue a Santo Domingo, ampliando su alcance entre lectores dominicanos.

Mientras tanto, Mateo Perdomo continúa trabajando en nuevos proyectos literarios. Entre ellos se encuentran dos nuevas novelas (una juvenil y otra dirigida a un público adulto) y un poemario, que podrían publicarse antes de finalizar el año.

Sobre la autora

Glenny Mateo Perdomo

Glenny Mateo Perdomo nació en San Juan de la Maguana, República Dominicana. Desde niña mostró una fuerte inclinación por la lectura, influenciada por el ejemplo de su familia, donde los libros formaban parte de la vida cotidiana.

Estudió Educación en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde posteriormente realizó maestrías en Psicología Escolar y Lingüística Aplicada. Su interés por la educación y el lenguaje la llevó a continuar su formación en España, donde cursó un máster en Patologías del Lenguaje y la Comunicación y actualmente realiza un doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad de Salamanca.

Su trabajo literario refleja su vocación educativa y su interés por abordar, a través de la narrativa, temas que invitan a los jóvenes a reflexionar sobre sus relaciones, emociones y formas de convivencia.